lunes, 17 de julio de 2017

Memorias "olímpicas" 1992 y ...

Ferrer Salat, Miquel Abad, Narcís Serra, Jordi Pujol, Pasqual Maragall y J.A. Samaranch (Foto Agustí Carbonell. El Periódico)

Hoy es de esos días que de tantas cosas que diría me quedo callada, como si todo estuviera dicho o fuera inútil intentar utilizar la palabra para decir e imprimir la verdad. ¿Es esta guerra entre la verdad y la mentira la base moral de la sociedad? Llevamos décadas preguntándonos ¿qué clase de sociedad hemos creado cuando es necesario luchar por defender la verdad? De distintas maneras se lo han preguntado filósofos y poetas, personas solitarias, pensadoras anónimas... eso que ahora llaman "minorias silenciosas".

Cartel oficial Exposición Universal 1888 Barcelona

17-7-17, es lo primero que he escrito hoy en mi diario a tinta y papel, he recordado el aniversario de las Olimpiadas en Barcelona, coincidiendo con el aniversario de nacimiento del presi del CIO (suena a Mortadelo y Filemón del TBO) J.A. Samaranch. Buen día para aterrizar en este precioso planeta Tierra, el planeta azul, el planeta Agua... cielo y sol cenital. Y así se inauguraron hace 25 años los Juegos Olímpicos en Barcelona 1992. Y recuerdo todo, recuerdo cómo muchos lo criticamos, porque el entonces alcalde Maragall, por orden y deseo de los más poderosos, envió la Exposición Universal 1992 a Sevilla, con el proyecto del tren AVE incluido, ese tren rápido que luego los mismos han reclamado como voces perdidas en el desierto.  Eso es de "la verdad y el artificio", ganó el artificio.
Sello ganador del concurso, autor, Francesc Fábregas Pujadas

Sí, dejaron ir la Exposición Universal de 1992, (capicua de la Exposición Internacional celebrada en 1929) y que a muchos nos alegraba porque representaba enriquecimiento cultural de la Exposición Universal de 1888, un intento de recuperación de aquella culta y rica Barcelona d'Eugeni D'Ors que apostaba y creó la filosofía de la estética y la educación, la riqueza cultural. Pero la Barcelona de seguimiento franquista prefiririó hacer volver a J.A. Samaranch de su exilio involuntario a la URS y se organizaran en Barcelona las Olimpiadas, portadoras de muchas medallas de oro, oro... El oro olímpico es lo que preferieron en lugar del oro educacional y cultural. Y ahora nos quejamos de no tener el AVE, de que Barcelona sea carísima en sus precios, de que se haya vendido a los turistas... etc. ("El blanqueo de Samaranch", El Periódico:  http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/el-blanqueo-de-samaranch-la-gestacion-de-los-juegos-olimpicos-de-barcelona-92-5506592

Y por ese callar en lugar de hablar, copio y pego la entrevista que me hizo mi amiga Consuelo García del Cid preguntando cómo viví la candidatura olímpica, siendo entonces periodista y con grandes problemas en el proceso de separación y lucha contra mi ex mi marido Francisco Samaranch García Pérez del Ingerto y los fachas de aquél tiempo... El sistema sigue siendo el mismo, el capitalismo y machismo sigue su victoria. Nada ha cambiado. Desde el actual Ayuntamiento de Barcelona rechazan a J.A. Samaranch, retiran una escultura olímpica que él donó (hacen bien por lo fea que es) pero aplauden, celebran y recuerdan las Olimpiadas de 1992 en el 2017... Esta es la hipócrita sociedad que seguimos viviendo. O no, ya no es hipócrita, es así de hipócritamente natural. Y esta es la entrevista que me hizo Consuelo García del Cid hace años y publicó:

Eva Huarte, 2010. (Foto Consuelo García del Cid)

 EVA HUARTE: SI YO FUERA COMO ELLA
(Escrito por Consuelo García del Cid)

"Escritora, Periodista, fotógrafa y pintora
Trabajó desde muy joven en publicidad y prensa, trayectoria laboral que interrumpió al contraer matrimonio con Francisco Samaranch, (sobrino de J A. Samaranch, fallecido presidente del Comité Olímpico Internacional y presidente de La Caixa) una de las antiguas familias industriales catalanas más poderosas.
Al separarse queda en absoluto abandono de parte de su marido y poderosa familia, sin casa ni dinero para comer ni ella ni su hijo. Vuelve a trabajar en publicidad y prensa, llegando a cubrir diariamente la última página con texto y fotos en El Noticiero Universal, colaborando en distintos diarios y revistas, así como campañas publicitarias y políticas y en el mundo del arte que es su pasión.
En los últimos años ha dado conferencias en bibliotecas y universidades. Reabrió la emisora de Ràdio Cap de Creus en Cadaqués, donde vivió dos años.
Eva Huarte tiene esa belleza crepuscular que se pierde en el horizonte. Es una mujer distinta y por encima de todo tras haber librado mil batallas en las que, como única protagonista, se ha hecho de hierro. En muchas ocasiones han querido comprar su silencio. Han pasado muchos años y su dignidad permanece intacta. Cercana al poder por las cosas del querer, por su amor a la verdad curiosidad y por su profesión de escritora y periodista. Pertenece a la familia Samaranch, de la que deplora el peso del apellido que le ha representado un lastre un continuo salto de obstáculos y tantas injusticias para ella y para su hijo. Eva abre tímidamente su caja de Pandora.
¿Qué significa para ti el apellido Samaranch?
-Mi marido y mi hijo

En una fiesta-expo pictórica tras la candidatura olímpica, 1986
¿Dónde y cómo estabas el día en que se anuncian las olimpiadas del 92?
-Vivía en un pequeño piso frente al Palau de la Música, precisamente ese día me levanté muy temprano ya que tenía que cubrir la noticia de la candidatura. Fui a desayunar a la bodega de al lado donde solía ir casi cada día, con gente muy del Barri Gótic de Barcelona, bohemios, catalanes del Orfeo, obreros, músicos, pintores, poetas. Justamente me encargaron de la revista Vivir en Barcelona - donde trabajaba entonces- que cubriera el evento, la candidatura olímpica, que se daría a través de una gran pantalla en la sala de fiestas Up & Down, una gran sala de fiestas de moda en aquellos tiempos, y allí se reunirían todos los catalanes del momento; políticos, empresarios, publicistas, periodistas… todos vibraban para que Barcelona fuera la nueva ciudad olímpica, menos yo y pocas personas más, frías ante aquél espectáculo.
Recuerdo perfectamente, en la bodega, a la mujer diciendo casi ofendida a los clientes asiduos; "A este Samaranch lo echaron con el "Samaranch fot el camp", y todavía lo cogieron en la frontera con obras de arte que quería sacar del país y que pertenecían a la Diputació de Barcelona, y ahora todos quieren que vuelva para que traiga las olimpiadas…. por dinero… La gente no sé cómo es..."
Lo dijo en catalán, y siguió, recuerdo perfectamente los comentarios, y yo tomando mi café con leche pensando las vueltas que da la vida; ahí estaban los obreros gente sencilla y bohemios que sentían y opinaban lo mismo , aparte de mi drama personal, y yo teniendo que cubrir la candidatura olímpica como si fuera un gran evento y haciendo “honores al nombre Samaranch. Yo era contraria a las Olimpiadas, voté por la celebración de la Expo, que trasladaron a Sevilla junto con el Ave, para poder traer las Olimpiadas aquí a Barcelona... "

(Sigue aquí: http://www.tenemoslapalabra.com/opinion/902-eva-huarte-si-yo-fuera-como-ella

Y recordad, "la flecha olímpica no entró"... pero lo siguen celebrando... algun@s





© EVA HUARTE 2017

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