martes, 14 de febrero de 2017

Enamoradas de las olas


Al entrar en Facebook esta mañana encuentro un letrero felicitándome el Día de los enamorados y enlazando la página de mi blog del mismo día que hice en el año 2014, con Barcos, faros, olas y gaviotas enamoradas.  (Ver aquí)


 Iba a compartirlo de nuevo pero el día era espléndido después de otra noche de lluvia y tantos días grises y lluviosos, fríos, inhóspitos, con esos cambios constantes del viento de Poniente a Levante que siempre trae lluvias levantando las olas como enaguas de novias.


Valía la pena salir y respirar el aire y Sol primaveral, caminar de nuevo por la playa mirando el azul prístino del cielo y familias de gaviotas disfrutando en la orilla mirando o sobrevolando las olas, o dándose un baño de lujo como en el mejor balneario que podamos tener los humanos.


La primavera empieza a despertar y se busca pareja. La vida despierta. Ha sido divertido contemplar sus vuelos y movimientos imaginando a las gaviotas enamoradas. 


 Viéndolas volar y zambullirse, bañándose o sorteando las olas como las mejores surfistas.


 Aunque viniera una gran ola la gaviota no se movía, aleteaba y se quedaba en su ola enamorada.


 Como si paseara por el campo o la playa, o sobre un mapa.


 Aprovechando para pescar algo... (amplío el detalle de la fotografía de abajo)


 Y la otra gaviota la mar de tranquila (miradla arriba a la izquierda) seguía su baño...


Ante la mirada de la familia que se iba turnando la protección de las más pequeñas.

Ha sido bonito y divertido este Día de los enamorados que el cristianismo convirtió en Día de San Valentín, otra historia que muchos historiadores coinciden en decir que también es inventada. Y como siempre me quedo con el lado más natural y romántico me quedo con las costumbres nórdicas de celebrar el día en que los pájaros aparecen de nuevo con sus cantos. Sí, esta mañana los he oído y he sonreído, imaginando que estaba en una casa nórdica celebrando que sólo falta un mes para que llegue la primavera... La esperada y deseada primavera, con los campos de almendros en flor como desfiles de novias, mientras sigo en la playa con las gaviotas y las olas enamoradas. 


© EVA HUARTE 2017 (Texto y fotos)