sábado, 21 de enero de 2017

Alarmas, olas y personas solas


El mar, aunque más lejos, parecía más lleno con esas olas enormes que venían rompiendo desde el horizonte, una tras otra, sin una tregua como en las guerras. Han dado la alarma de que nadie se acercara a la playa ni a los espigones, que era peligroso, cuando la mar se enfurece hay que mirarla de lejos con todo respeto, su poder es inmenso, nadie lo puede parar ni mucho menos burlar.


Pero la gente es curiosa, basta que alarmen del oleaje para ir corriendo a la playa a fotografiarse.


Y cuanto más cerca mejor, hay que captar la ola más grande


y turnarse para fotografiarse delante, como héroes de la mar, sin pensar que una ola viene tras otra y nunca se sabe la fuerza que trae, hasta dónde llegará, ni si podrán apretar a correr para salvarse.


Las gaviotas sí que lo saben, saben que las olas nunca vienen solas, saben la fuerza que traen.


Y saben que pueden volar, no temen la mar, llevan siglos siendo amantes y cómplices.


Yo me refugiaba de espaldas contra una pared del espigón luchando con el fuerte viento del Este para no mover la cámara y que las fotos no salieran movidas, cosa difícil a veces.


El fuerte viento del Este levantaba las olas como enaguas y velos de novia, como un ejército de caballos con crines blancas, regalando un precioso espectáculo. Contemplarlo es como una droga.


Y una mujer sola se aparta del grupo de personas como si buscara su ola especial y personal, yendo hacia el espigón donde las olas rompen con tal fuerza que saltan al otro lado. Y eso sí es peligroso. Pero el viento te lleva, te arrastra, la mar te llama... Esa es la droga, lo sabe la gente de la mar.


Empezaba a llover animándose el viento también y he vuelto corriendo a casa desde donde he vuelto a fotografiar el mismo punto que unas horas antes, viendo que las olas van aumentando, y oyendo por televisión cómo siguen alarmando. Es la noticia del día, el tiempo, la nieve, las olas, lluvias, alarmas, todo son alarmas, alarman por la subida de la luz, que no es un espectáculo, es un escándalo, alarman por el temor de qué pasará con el nuevo presidente de una gran nación armada que alarma... Y en España, el presidente y jefe del grupo de la gaviota, dice que "Somos socios y cómplices"... Eso sí es una alarma...


Y voy cambiando de canal de televisión viendo igual a Hommer que a Trump, todo clones, trolas, alarmas, mentiras, que como las olas, nunca vienen solas. Como los ministros de energía, que dicen que han subido el precio de la factura de la luz por el tiempo, no llueve, no hace viento... Así no me extraña que de alguna manera la gente, las personas, se rebelen, desobedezcan y vayan a la playa a cargarse de energía sin miedo a pagar un precio especial... Disfrutan más viendo en directo las olas, que nunca vienen solas.

Las olas son preciosas.



© EVA HUARTE 2017 texto y fotos


domingo, 8 de enero de 2017

Puesta de Sol de enero 2017


El día era limpio pero aparecían estelas de aviones por todas partes que iban ampliándose hasta quedar el cielo cubierto de esas neblinas ficticias. Lo bueno era esperar el momento de la puesta de Sol, sabiendo que esas nubes y neblinas provocan más luces y colores. Y así ha sido.


Primero de oro puro, acercando el objetivo para contrastar la bonita imagen de una pareja paseando por la orilla contemplando la bonita puesta de Sol.


A medida que el Sol bajaba las tonalidades de oro se mezclaban con tonalidades anaranjadas, y el Sol se convertía en una grande y deslumbrante naranja.


Escondiéndose lentamente tras las montañas.


Desapareciendo su estela dorada sobre el mar.


Emergiendo entonces otros colores, azules, rosados, rojizos, verdosos, mezclándose con las luces artificiales que iban encendiéndose anunciando la noche.


Es como el momento sagrado del amanecer, cuando se hace un silencio de recogimiento, y la Luna creciente lo miraba desde el Este entre nubes rosadas.


Es el milagro, el gran misterio del universo, en un momento contemplas el cambio del día a la noche con luces y colores tan fascinantes que parecen imposibles de imitar, imposibles de retener ni con una cámara. Contemplo, contemplo y me siento fascinada a pesar de contemplar tantas puestas de Sol.


Y recuerdo una vez más las palabras de "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry:

-Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces.
Y poco después añadiste:
-¿Sabes?.. Cuando uno está verdaderamente triste le gusta ver las puestas de sol...
-Entonces, ¿el día de las cuarenta y tres veces estabas verdaderamente triste?
Pero el principito no contestó.

Hoy he visto una puesta de Sol que me gustaría volver a ver... muchas veces.
Son las bonitas puestas de Sol de enero, es el regalo del cielo, quizá, para que no estemos tan tristes en sus largas y frías noches de invierno, pensando que mañana volveremos a verlo.



© EVA HUARTE 2017

viernes, 6 de enero de 2017

Salud y amor, 2017


Recuerdo de niña una canción que decía; "Tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor. El que tenga estas tres cosas, que le de gracias a Dios". Y recuerdo a mi madre y a tantas personas cantar y desear cada año lo mismo. Ahora soy yo quien lo pide, pero me conformo a seguir pobre en dinero a cambio de salud y amor, el amor lo puede todo, recuperas la salud, y con buena salud recuperas alegría y amor, salud y amor van de la mano. Si además quiere venir dinero, bienvenido sea. Pero después de los últimos años ya será un buen regalo de Reyes y un buen año, para mí y mis personas queridas, si tenemos salud y amor.

Esto he pensado hoy saludando al Sol apareciendo sobre el horizonte mar, en estos días en que Sol y Tierra están en la mínima distancia, hasta el día 11 de enero, cuando de nuevo el Sol irá ascendiendo apareciendo un minuto antes, así poco a poco, hasta su punto cenital en junio. Faltan meses, vamos viviendo día a día lo que el cielo y mar nos dan.

Hoy el Sol me ha levantado el ánimo, de momento, es un buen regalo. Ojalá haya un buen ánimo para todos durante todo el año. Como dice una amiga, a pesar de todo, vamos a confiar, vamos a darle un voto de confianza, el número es bonito, tanto si toca la lotería como si no. Vamos a poner humor, que también va de la mano con la salud y el amor.



© EVA HUARTE 2017