sábado, 2 de enero de 2016

Amanecer y atardecer 2 de enero 2016


Así como ayer fue un día literario sin fotos del primer amanecer del año, hoy el cielo nos ha regalado imágenes magníficas. El horizonte rojo con rayos crepusculares justo al apagarse la luz de las farolas.


El cielo estaba medio nublado en el lado Este y en el Oeste, en un cielo limpio y azul, aún se veía la Luna que va menguando, y nos permitirá localizar y ver mejor, quizá, al cometa Catalina en el cielo nocutrno de este invierno que se empieza a notar.


Las gaviotas han empezado a aparecer desde el momento en que clareaba la noche, volando en todas las direcciones del viento que soplaba fuerte del Oeste, con graznidos que parecían querer despertar a todo el mundo aún medio dormido. Los giros de las gaviotas siempre indican cambio de tiempo.


El frío se empieza a notar, y el Sol ha ido apareciendo sobre el mar como una bola de fuego con las gaviotas que seguían con sus graznidos dando vueltas y vueltas apareciendo en el objetivo aunque no quisiera. Por no poner demasiadas fotos pongo sólo estas, pero eran escenas preciosas con un movimiento y cambio de luces dignas de grabar en vídeo.


Con el viento el cielo se iba limpiando de nubes apareciendo una línea con estas crestas que el Sol, más alto, empezaba a superar la barrera entre reflejos irisados. Era todo un espectáculo, increíble que todo sucediera en el mismo amanecer y en poco rato, parecían dos amaneceres distintos que el cielo nos regalaba para compensar el amanecer gris que tuvimos ayer primer día del año.


Más tarde he ido a la playa donde los surfistas disfrutaban con las olas que ha levantado el viento, limpiando el cielo de tal manera que al ponerse el Sol se podía ver con detalle la imagen de la montaña y puerto de Barcelona, con una preciosa luz dorada bañando las olas y hasta se distinguía la figura de una persona paseando por la orilla del mar.


Con los mismos rayos del amanecer ha terminado este segundo día del año fantástico para ser fotografiado, mejor aún habría sido hacer película, como a los surfistas, a quienes dedicaré una página aparte de tantas escenas magníficas que me han regalado.


Ayer sólo tenía ganas de leer y escribir y hoy no hacen falta comentarios, las imágenes hablan por sí solas. Son esos días tan especiales que quisieras que no se perdiera ningún ser humano y todos los disfrutáramos. Siendo aún fiestas había gente paseando por la playa, pero pensaba en cuántas personas que están en la ciudad les gustaría ver esta panóramica de lejos. Es un verdadero privilegio, que tiene su precio, pero es por estos momentos, por estos días que vale la pena vivir todo el año junto al mar, con vientos y mareas, con todos los colores y reflejos que brinda el cielo mirándose en el mar, con Luna y estrellas cuando el cielo está limpio como hoy, casi como un cristal. Las nubes no son más que un adorno de Navidad. Así me gusta celebrarla y así me siento privilegiada.

El primer día del año suele ser un día extraño, como un puente, un paréntesis. Hoy, día dos de enero de este 2016, se ha portado bien. Sólo puedo dar las gracias por tanta felicidad.
La que deseo para todos. Y aún más.



© EVA HUARTE 2016 texto y fotos

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