viernes, 25 de diciembre de 2015

*BON NADAL* a la orilla del mar


Vivo más mirando el cielo y el mar que la tierra, que tanto me parece conocerla, y tengo todo por saber de cielo y mar. Mis paseos diarios y mis baños todo el año me ayudan a vivir y sobrevivir. Con el mar tengo mis diálogos, igual que con el cielo, Sol Luna y estrellas, algo que hemos practicado los seres humanos desde el principio de los tiempos intentando saber más, sin saber el qué, o qué somos, de dónde venimos y adónde vamos... Eternas preguntas elementales y filosóficas con mil respuestas o con ninguna. Y así seguimos andando.


Anteayer, día 23 de diciembre, vísperas de Navidad y tras el vampirismo político, volví a la playa sin intención de bañarme, hacía viento y si te bañas es resfriado seguro. Caminaba contra el viento cabizbaja reprimiendo lágrimas hasta llegar a la orilla, y justo a los pies de mi mirada vi esta inscripción quizá escrita por alguien más cabizbajo o más alegre que yo. Me hizo sonreír pensando en quién la habría escrito, si quizá sólo yo la vería, si quizá la había dibujado el mismo mar utilizando la mano de un ser humano.


Me pareció precioso encontrar una felicitación de Navidad incluso en la playa, a la orilla del mar que me mira y me habla casi cada día del año, justo en el lugar donde siempre voy para empezar a caminar por la orilla. Prometo que no la hice yo, y sé que para muchas personas será una tontería, pero para mí ha sido importante por hacerme sonreír en un momento de vacío, pensando en tantas ausencias, intentando entender la vida entre el cielo, la tierra y el mar.

Ayer, a medianoche, la Luna llena sobre los hombros de Orión, protector de la humanidad

He guardado estas fotografías unos días queriendo recibir su buena energía, sintiendo agradecimiento por la persona que hizo la inscripción justo ahí, con las olas que parecían jugar para no llegar a borrar la felicidad.

Y estas pequeñas cosas son las que quizá sin saberlo nos sujetan, nos mantienen vivos queriendo seguir siendo humanos. Porque como decía Carl Sagan; Lo que nos diferencia y nos hace humanos es el amor.  Que sigamos por este camino o no, depende sólo de nosotros. Si preferimos desarrollar el cerebro y las tecnologías sintiéndonos superiores a nosotros mismos, o si decidimos amar y seguir siendo humanos. Está en nuestras manos.

*BON NADAL* a tots. *FELIZ NAVIDAD* a todos. Y al mar.



© EVA HUARTE 2015 texto y fotos

2 comentarios:

  1. Cada destello una ilusión, cada brisa una caricia del día regalada. Preciosas palabras y fotografías. Gracias por compartirlas con nosotros.

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    1. Gracias a ti por tus destellantes palabras, Francisca, también son como un regalo o caricia.
      Un abrazo*

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