domingo, 8 de noviembre de 2015

Vidas fragmentadas como piedrecitas en la playa


La mar me lo dice todo, las olas me hablan. Hoy domingo ha amanecido con las misma niebla que ayer sábado, pero a mediodía el viento de Sudoeste ha limpiado el aire, el cielo, despertando a las olas aún dormidas y limpias. Han vuelto a salir barcas y veleros, y en la arena un sólo pescador con su hijo y una caña. He caminado lentamente desde las rocas por la orilla mirando el agua y tantas piedrecitas que brillan al sol y las olas van dejando como si la arena fuera un joyero, o un estercolero, también había latas de bebidas y bolsas de plástico unos metros más lejos, he recogido alguna bolsa tirándola a la papelera como suelo hacer desde jovencita, como solíamos hacer en Formentera en los años 70 cuando venían los turistas sin respeto por la naturaleza ni la vida en la isla.


Iba recogiendo estas pequeñas piedras con gesto espontáneo, las tempestades pasadas con olas que llegaban casi a media playa han dejado muchas. Iba pensando en mi amiga Montse fascinada también por estas piedrecitas, trozos de vidrio quizá que con los años el mar y la arena van puliendo creando formas preciosas. Incluso cáscaras de moluscos que parecen tener rostros. Recuerdo una historia que explicó Carl Sagan en su libro y serie televisiva COSMOS: El rostro de unos enamorados o el de un guerrero que lanzaron al mar tras ser asesinados y aparecieron conchas y moluscos con sus rostros. Si las pescan vuelven a lanzarlas al mar como muestra de respeto por su error pasado... Supersticiones, leyendas, las culturas nacen de supersticiones, las culpas de los errores se heredan y se intenta superar y respetar creando ley...

Pero somos torpes y crueles, repetimos los errores por herencia, creyéndonos superiores a nuestros antepasados o simplemente por inconsciencia y necesidad de destruir intentando sobrevivir. Voy cogiendo piedrecitas y las que no están aún bien pulidas vuelvo a dejarlas en su sitio para que la naturaleza siga su curso. Algunas me las llevo a casa, alimento así la tierra de las plantas y a veces, pasado un tiempo, las devuelvo al mar de donde salieron, como agradecimiento.

Ayer dije que era un día triste por las nieblas y esas mareas de mujeres en las calles con nieblas gritando NO A LA VIOLENCIA MACHISTA:  http://ehuarte.blogspot.com.es/2015/11/mar-de-nieblas-mujeres-entre-nieblas.html

Dije que no hay consciencia, ni en unos ni en otros, ni en los simples maltratadores asesinos en potencia, asesinos al fin, ni en quienes imponen o inventan leyes, jueces o políticos. No hay ley, no se consideran las muertes de mujeres... Y hoy vuelve a ser otro día triste a pesar de los momentos de paz en la playa. Dos hombres, digamos hombres, ex amantes o ex maridos, han matado a tres mujeres... No han dado nombres ni apellidos ni salen rostros, así siempre quedan protegidos los asesinos, jueces y políticos se convierten en cómplices. ¿Cómo un asesino en potencia va a respetar una ley de no acercarse a la mujer? ¿Cómo sueltan a los asesinos encarcelados cuando demuestran buena conducta carcelaria? Es un tema demasiado serio y demasiado largo para escribir aquí, y tampoco creo que sirva de nada, es sólo un pensamiento, un sentimiento doloroso que me llega directo y expongo, pensando en mí misma y en tantas mujeres, en tantas vidas fragmentadas...
Como esas piedrecitas en la playa.



© EVA HUARTE 2015
Texto y fotos


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