miércoles, 11 de noviembre de 2015

Crónica de hoy, Laia en la playa: La "fragata"


Hoy era día de prensa, he ido a la playa un poco más tarde con un cielo más limpio y azul que ayer, ni una pincelada que alterara la transparencia de cielo y mar, como un cristal. Y al llegar ya veía serpentear al grupo de personas que trabajan en el rodaje de la película Laia moviéndose a buen ritmo entre el escenario montado en la arena hasta la orilla y la barca.


Escenas atractivas de contrastes entre la potente luz del Sol de hoy y el gris y negro que predomina en el vestuario y ambiente donde se desarrolla la novela de Salvador Espriu, Laia, y en la que se basa la película dirigida por Lluís Danés que se rueda estos días en la playa de Arenys de Mar.


En el interior del escenario montado en la arena varios periodistas entrevistaban y filmaban a la actriz Miranda Gas, que interpreta el difícil y magnífico papel de Laia, una mujer de un pueblo marinero que desde niña sufría cambios de carácter repentinos, sacando espuma por la boca, dice la novela de Espriu. Deduzco que Laia sufría ataques epilépticos, por las descripciones del autor en su obra literaria, aunque no lo defina como epilepsia. Deduzco también que en aquella época, principios del siglo XX, quizá finales del XIX, no debían conocer esos ataques como epilépticos. En cualquier caso, magnético y difícil carácter el de Laia.


Siempre en la mirada crítica de mujeres y hombres del pueblo, que supongo representan este grupo de invitados, como llaman ahora a los extras o figurantes en las películas, no he querido molestar, pero no sé qué diferencia hay entre extras, figurantes o invitados. Mañana lo preguntaré en algún descanso como este de hoy, donde el más anciano del grupo me ha dedicado una bonita sonrisa.


Después de mi hora de baño en el mar, que sigue limpio y transparente como un cristal con un Sol deslumbrante me he acercado de nuevo a la zona de rodaje, viendo los movimientos que hacían unos hombres intentando movilizar esa preciosa y familiar barca de vela latina en la orilla. ¿La fragata?


En cada escena que veo rodar intento recordar y reconocer la escena en la novela, y esta es una de mis favoritas, quizá el capítulo titulado por Espriu, La "fragata", ese pescador exhalando el humo del cigarrillo tomando el remo y recordando sus viajes por tantos mares lejanos, hablando consigo mismo para pasar las horas: Y él se interrumpía sólo para escuchar de tanto en tanto el batir del agua contra el buque de la "Panxita".  Me apetece pensar que el rodaje de esta bonita escena de hoy puede referirse a este momento que traduzco del catalán al castellano de la novela de Espriu.


Aunque sé que puedo estar equivocada, son tantas las escenas marineras descritas en la novela, tantas las historias evocadas... Como esta mar de hoy, tan atemporal, tan quieta azul y cristalina, como si acabara de nacer el mundo después de un largo pasado, como el mar peregrino de vuelta a casa.

Como ha dicho Lluís Danés: Es un placer dar vida a Espriu en su casa y nuestra casa.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015

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