jueves, 29 de octubre de 2015

Luna llena de octubre 2015


Hoy es el tercer día de Luna llena, noche a noche la he fotografiado con sus mil caras, la primera fue entre nubes con un halo irisado. Y anoche fui puntual a la playa intuyendo el momento en que aparecería, a pesar del cambio de hora en los relojes. Justo al llegar vi su resplandor rojizo en el horizonte, intentando salir entre una gran nube. Pero no se dejó ver, la nube la cubrió durante un rato y las luces de los relámpagos en el Noreste dibujaban el contorno de las nubes.


Mientras esperaba que saliera de la nube fotografié mi sombra en el lado sur de la playa, con esas luces especiales del puerto sobre la arena y la luz de una barca de pescadores en el horizonte, con pinceladas en el cielo que parecían reflejar las mismas luces dejando entrever algunas estrellas.


Superó la gran nube apareciendo brillante


escondiéndose de nuevo tras otra pequeña nube


provocando estas luces y sombras misteriosas en el mar y en la arena, con el escenario redondo que siguen montando para el rodaje de la película Laia, y me parecía un zigurat o teatro griego con su figura al fondo dando más misterio.


Superadas las nubes volvió a aparecer brillante como un diamante convirtiendo el cielo en un zafiro.


Me encapriché fotografiándola con estelas de aviones, estrellas y su juego de luces en las olas.


Quedando así de limpia para pasear la noche hasta el amanecer. ¿Qué poder tiene la Luna de transformar secretamente las cosas? Me preguntó anoche un amigo en Facebook. El poder de la existencia, sin Ella la Tierra no se llamaría Tierra ni nosotros existiríamos. Le dije sin estar del todo convencida, la Luna siempre es un misterio...

Y recurrí de nuevo a Baudelaire:

La nodriza envenenadora de todos los lunáticos.


Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015

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