martes, 20 de octubre de 2015

LAIA en Arenys de Mar, cosas que pasan en la playa

Amanecer martes 20 de octubre 2015, Arenys de Mar

De tercer nombre me bautizaron Laia, Eulalia, por mi madrina, que tenía un puesto de venta de rosas en la Generalitat, me bautizaron en la Catedral de Barcelona, en esos años en que el régimen franquista perseguía la lengua catalana, deteniendo a millares de personas, ejecutando...


Laia, Eulália, patrona de la ciudad, se dice, se sabe, se comenta, que fue otro personaje inventado por la Iglesia católica, como ejemplo de fidelidad al cristianismo, siendo martirizada en las escaleras de la Catedral de Barcelona, negándose a renunciar al cristianismo a los 13 años de edad... ¿Alguien se imagina a una niña de trece años soportar martirios por no renunciar al cristianismo? Dicen muchos historiadores que no se ha encontrado documentación de su existencia, como ocurre con Santa Catalina de Alejandría, otro personaje inventado por la Iglesia de Roma para descargar conciencias por el cruel martirio y asesinato cometido por los cristianos a Hypatia de Alejandría.


LAIA es también el título y nombre de la protagonista de una pequeña novela del escritor y poeta nacido en Arenys de Mar, Salvador Espriu. Una novela recreada en el ambiente marinero del mismo pueblo, en la misma playa, en 1932, época de miserias, aislamientos... Una novela que leí siendo muy jovencita, una historia que me parecía familiar viviendo como ella junto al mar, observando las barcas que entraban y salían de la mar, los pescadores y sus historias.


Suceden cosas en la vida, suceden coincidencias o consecuencias de cosas importantes, casi secretas.  De jovencita paseaba por estas playas de Arenys de Mar, y ahora de mayor paseo diariamente por la misma playa, contemplo las salidas de Sol sobre el mismo mar, las barcas, imaginando o sabiendo sus historias... A veces me veo a mí misma como esa Laia de Salvador Espriu, extraña... Al fin es lo que elegí, vivir junto al mar, contemplar la Luna y las estrellas, caminar, correr, saltar, llorar y reír por la playa, ese trozo de cielo arena y mar que siempre está ahí, que nunca te decepcionará.


Y en mi paseo de ayer por la playa vi de lejos que estaban montando unos hierros en la arena, paneles de madera... Me acerqué mirando cómo trabajaban y pregunté a un chico que estaba ahí sentado mirando también, junto a otro chico y una chica, pregunté si sabían qué estaban montando.

-El escenario para una película.
-¿No será Laia de Espriu?
-Sí. Exactamente.


Les dije que esperaba que fueran fidedignos a la novela de Salvador Espriu, que escribió con sólo 18 años de edad en el año1932, que era una obra importante... El chico con gafas de sol me preguntó si podía hacerme una fotografía... Me reí y sonreí mirando al objetivo de su cámara en el móvil, se presentó diciendo que era el director de la película, Lluís Danés, y junto al productor y Silvia, de bonita sonrisa, encargada de ambientación (creo) les hice la foto sonriendo al momento espontáneo.
Estarán rodando siete días en el pueblo cercano de Sant Pol de Mar, y luego siete días y noches aquí, en Arenys de Mar.

Así que de momento no quise saber más, pensando en la bonita coincidencia de vivir en la misma playa que el personaje de Salvador Espriu y encontrar a Lluís Danés, nacido en Arenys de Mar también, para rodar una película de la novela LAIA. Será un aliciente estar en el rodaje en mi playa. El Arte, como la Vida, a veces tiene un hilo de platino invisible que conecta cosas y personas hasta que, de pronto, se hacen visibles, reales. Como nos explicó Stefan Zweig en su libro Momentos estelares de la humanidad. Son cosas que pasan, ahora, en la playa de Arenys de Mar.

Texto y fotos 

© EVA HUARTE 2015





2 comentarios: