sábado, 10 de octubre de 2015

Conjunción Venus Marte y Júpiter con Luna menguante, sábado 10-10-2015


Qué difícil es a veces expresar en palabras un momento, una emoción, sensación... Es cuando recurrimos a la imagen que a veces habla por sí misma y dice más que mil palabras. Pero ¿qué ocurre cuando lo que intentas expresar es la  imagen? Absurdo, como querer explicar un cuadro, como decía Dalí; Si pudiera expresarlo con palabras no necesitaría pintarlo.


Decir que mi gatita me ha despertado como si adivinara mi pensamiento de despertarme a las 7h. para poder contemplar el cielo oscuro antes de empezar a clarear, con una Luna menguante y tres planetas sobre ella, Júpiter, Marte, Venus, la estrella Regulus de Leo... Esta ha sido la primera imagen y la primera impresión al asomarme a la ventana, Luna estrellas y planetas como diamantes parecían saltar de un cofre forrado de seda azul noche.


Primero sonreír al contemplar, al ser sorprendida por tanta fortuna regalada cuando la noche se va durmiendo en silencio sabiendo que se acerca el día y quiere despertar. Luego el interrogante, mirando y contemplando, nombrando a cada planeta por su orden como quien cuenta diamantes y me respondieran con sus risas sabiendo mi sorpresa de niña. Es cuando oigo risas infantiles haciendo ecos en todo el Universo como pequeños cascabeles. Es, como dice un amigo, conectar con lo invisible, a través de lo visible, a través de la belleza que nos envuelve.


Lentamente clareaba el horizonte, difuminándose el gigante y brillante Orión junto a Tauro y las bonitas Pléyades en el cielo Sudoeste. Y al Este, en el horizonte mar, asomaban las primeras luces y colores anunciando la llegada del Sol. Empezaban a verse estelas de aviones y pensaba en cómo disfrutarían los pasajeros paseando entre la brillante Luna menguante, Júpiter, Marte, Venus... y su cohorte de estrellas formando constelaciones bautizadas hace siglos por seres humanos, hombres y mujeres que observaban y estudiaban las mismas estrellas, los mismos planetas...


Entonces he bajado la mirada pensando en cómo lo verían quienes viajaran en coche, en tren, en barco, caminando... En cómo lo contemplarían tantas personas desde sus casas, en esos momentos tan íntimos y callados, antes de que las aves lancen sus primeros trinos anunciando un nuevo día.


Anunciando la llegada triunfal de nuestra estrella mayor, nuestro rey Sol.

Me fascina vivir minuto a minuto esa hora de cambio de la oscuridad a la luz y del silencio al sonido con los primeros cantos de las aves en este pequeño paraíso llamado Tierra, que brilla en el Universo como esos planetas de diamantes que tanto amamos y contemplamos.

Luego he aterrizado en mi pequeño entorno inmediato y sus problemas, la persiana de la ventana ha quedado encallada sin poder bajarla para que los potentes rayos de Sol de hoy no reflejaran en la pantalla del ordenador. Las cortinas son insuficientes, era imposible poder trabajar en la pantalla.
Así que he decidido abrir cortinas y cristaleras de par en par dejando que el Sol inundara mi vida y la casa. Hasta mi gatita Mini ha trotado de ventana en ventana como si por primera vez descubriera la vida y el mundo. Como me he sentido yo también, como imagino que deben sentirse los animales felices y agradecidos de despertar en un mundo protegido por una preciosa Luna estrellas y planetas...

Si todos los seres humanos miraran y contemplaran el cielo en silencio, antes de expresar en palabras lo que no saben, antes de hacer un fatídico gesto, antes de hundir la mirada en el suelo... Si todos los seres humanos contempláramos al despertar el cielo... por unos momentos y en silencio...
Estoy segura de que todos sabríamos acabar esta frase con una sonrisa y palabras agradecidas.

Texto y fotos 

© EVA HUARTE 2015



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