domingo, 20 de septiembre de 2015

Septiembre es una fiesta... Y todo se renueva


Son días movidos y calmos, los últimos de este verano 2015 anunciando el nuevo otoño que empezará el próximo miércoles 23, todo se mueve y remueve, todo se regenera. Pero las playas quedan quietas y desiertas. El viernes, desde el vagón del tren hacia Barcelona, pudimos ver las prácticas de los aviones haciendo piruetas en el cielo sobre el mar, con un sonido estruendoso, parecía la guerra, pero no lo era, eran ensayos para la fiesta que se celebraba hoy con motivos de las fiestas de La Mercè. Los turistas reían intentado hacer difíciles fotos. Poca cosa conseguí también.


Ayer sábado, sentada aquí en mi escritorio, me sorprendió el mismo estruendo viendo un caza cruzar rápidamente el cielo delante de mi ventana sobre el mar.


Un avión apaga fuegos que se acercó un poco más y me lo puso más fácil para fotografiarlo.


En el lado Poniente, con la figura de Barcelona al fondo, apareció de pronto esa columna de humo en el cielo, (a la derecha de la foto)


La columna de humo pareció caer en un momento, desapareciendo. Y ese palo que se ve en primer plano es el mástil del vecino sujetando la estelada en su terraza, molesta para ver contemplar y fotografiar el paisaje, pero son días de fiestas, primero por el 11S, luego el 24, la Festa de la Mercè, patrona de Barcelona y de los presos, y el 27S las elecciones catalanas. Septiembre es una fiesta.


Y hoy domingo 20 de septiembre, último domingo de este generoso verano 2015, el día ha despertado nublado, pensaba que quizá se suspendería la exhibición de aviones, un clásico de casi cada año con motivo de las fiestas de La Mercè. De pronto se ha despejado quedando un cielo limpio, azul y brillante Mediterráneo. Han ido apareciendo toda clase de barcos y veleros, acercándose de nuevo el avión apaga fuegos, era todo un espectáculo que no he podido captar bien por la distancia en la que estaban haciendo la exhibición. Ha sido una mañana movida por cielo y mar. Una fiesta.


Al final del día, la calma, la ligera añoranza veraniega viendo oscurecer el cielo a las 20'30h, cuando en días veraniegos disfrutábamos en la playa con el Sol y el mar crepuscular, las voces de los niños y las músicas en los chiringuitos, parejas enamoradas brindando y gente bailando la fiesta estival. Hoy la Luna nueva nos ha animado esa hora azul crepuscular de días más cortos de otoño, la Luna nueva todo lo alegra y regenera, anunciando noches más largas con nuevas luces y colores, nuevas formas, nuevas ideas, nuevas esperanzas y emociones...


Nuevas estrellas. Ante el cielo nocturno limpísimo he vuelto a ver nacer las estrellas, la Osa Mayor en su posición por donde seguirá otoño e invierno, se acercan Tauro y Orión... Se acerca una nueva época, hay estrellas que tiemblan y estrellas que están quietas. Hay personas que tiemblan y personas que están quietas... Hay quien mira y contempla, quien sonríe y ríe, quien imagina y piensa...
Y todo se renueva.


Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015



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