miércoles, 22 de julio de 2015

Lluvias rayos y truenos en una noche de verano 2015


Sí, ¡al fin ha descargado! Hace días que jugábamos a ser adivinos del tiempo esperando y deseando la descarga celestial de la típica tormenta de verano. El cielo se cubría de nubes al atardecer, pero nada. El satélite Meteosat mostraba imágenes de tormentas cercanas, pero nada. Decíamos que ya nada es lo que era, que el tiempo hace lo que quiere, nos despista, o hemos creado una atmósfera protectora alrededor del planeta que impide el movimiento natural del cielo, pasando de un ciclo a otro, con temperaturas extremas y ni pizca de aire para respirar ni por las noches.


Ayer al atardecer subí a la colina, como casi cada día, para contemplar la puesta de Sol y la aparición de la nueva Luna junto a Venus y Júpiter que se va alejando hacia el Norte. Pero al fin encontré la cima de la colina cubierta por una densa capa gris y húmeda, vencejos y gaviotas volando rápido cambiando el rumbo o volando en círculos como si andaran despistados buscando refugio... Hay pequeños detalles naturales que aún no fallan. Y lo dije en FB, ahora sí auguro tormenta, o lo que sea, pero algo se acerca, quizá esta noche, quizá mañana...
De tanto tirar los dados al final he acertado, como cualquier astróloga.


Dormía plácidamente con un sueño regenerador de música, y de repente despierto con maullidos de mi gata alarmada como si me avisara de algo, al tiempo que entra un fuerte golpe de aire por la ventana, descarga el fuerte sonido de un trueno y en el patio parece haber una fiesta de la gruesa cortina de agua chocando contra todo lo que había. He salido rápida a recoger la tumbona especial de mi gata y en un momento he quedado empapada, sintiendo sobre mi cabeza unas gotas como piedras.
Ráfagas de vendaval me han empujado hacia dentro y rápidamente he montado la cámara sobre el trípode, a ver si pescaba algún rayo. Estaba tan dormida que en principio no acertaba ni uno... Iba cambiando de método de disparo, mientras se me escapaban fantásticos rayos.
Pero dicen que la paciencia e insistencia de fotógrafa al final compensa. Cuando empezaba a enfadarme le digo al cielo; Hombre, regálame un rayo guapo, ¿no? Encima que me despiertas... ¿A quién se le ocurre descargar a estas horas? Estoy dormida y no acierto ni una... Y zas...
Entonces me he reído como una niña... El cielo aún nos escucha.


Después del café ha empezado a clarear la noche, la tormenta se alejaba hacia el Este y al tiempo aparecía este tono anaranjado del Sol con esa cortina que se adivina lluvia sobre el lejano mar.


Y mirando hacia el Sur, con la montaña de Montjuïc de Barcelona al fondo, aparecía una franja gris sobre la ciudad seguida de un cielo abierto en nítidos celestes.

Ahora luce un Sol espléndido con una mar como una bandeja de plata, nadie diría que hace pocas horas el cielo nos despertaba con su orquesta de lluvias rayos y truenos en esta noche loca de verano.
Ya puedo volver a dormir y seguir soñando música, con o sin lluvias.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015

jueves, 9 de julio de 2015

Venus, Júpiter y la Luna* Junio 2015

Día 19 de junio 2015, Luna nueva, Venus, Júpiter y más alejada la estrella Régulus de la constelación de Leo

Debería ser al revés, deberían alargarse los equinocios y que los solsticios se acortaran. Voy diciendo que será la edad, antes adoraba los veranos, el calor extremo, me hacían sentir viva, explotaba toda la energía como las sandías a pleno Sol de agosto, los males de invierno desaparecían. A l'estiu tota cuca viu, dice un refrán catalán. En verano todo bicho vive. Pero este verano es realmente agobiante para todo bicho, hace meses que no llueve, el Sol está en su punto cenital y no sopla ni una brizna de aire, sólo a veces una ligera brisa momentánea. Vamos comentando que desde hace muchos años se alargan los inviernos y llega el calor de golpe, apenas tenemos equinocios, ni primaveras ni otoños. Así que el agotamiento es general y actúo como los animales y personas mayores, saliendo de casa a primera hora de la mañana o a última de la tarde, a veces para darme un baño en el mar, a veces sólo a caminar, observar...

Día 5 al atardecer, casi a la misma distancia en línea, Venus, Júpiter y Régulus

El mismo día 5 al anochecer
Pero durante todo el mes de Junio, casi cada atardecer, he salido equipada con el trípode y la cámara intentando seguir el precioso baile celestial del planeta Júpiter acercándose a la órbita del planeta Venus, siempre fijo, observando los movimientos a su alrededor, primero en solitario, luego apareciendo la Luna nueva, siguiendo su proceso hasta el día 30, el de máxima proximidad.

Y el día 17 apareció la Luna nueva unos instantes

Se me escapó la Luna y no pude fotografiarlos juntos. Sobre Régulus, el paso de un avión
El día 18 aparecieron gruesas nubes que taparon enseguida el espectáculo, pero logré fotografiarlos.

El día y noche del 19 al 20 fue el momento más bonito...

La noche más clara y transparente, más limpia, la más calurosa hasta ese día también, la Luna nueva iba creciendo y ascendiendo, Júpiter acercándose a Venus con una cohorte de estrellas al su alrededor, la constelación del Cangrejo, del León...

Quise fotografiar hasta mi sombra bajo la farola, testigos mudas de la noche
y su cohorte de estrellas lejos de las luces de ciudad
El 27 el calor aumentaba y fui a la playa donde brillaba la Luna creciente casi llena
La noche del 27 el espectáculo estaba también en la playa, con esa Luna llena iluminando el agua, la arena y esas lucecitas verdes en las cañas de los pescadores, descubriendo junto a la orilla, una bandera estelada brillando bajo las estrellas. Otra noche preciosa.

Y el 30 de Junio al anocher ya pudimos ver a Júpiter besando a Venus
Día 30 de Junio, Júpiter a punto de besar a Venus
El día 30 fue el de máximo acercamiento, sin poder lograr más al ponerse tras las montañas.
Si clicáis sobre la fotografía se ampliará y podréis observar el puntito brillante junto a Júpiter, es el satélite galileano Ganímedes, la luna más grande de Júpiter... Una emoción para toda persona aficionada a la fotografía, pero sobretodo, una emoción contemplar el precioso baile del cielo nocturno este verano.


La misma noche del 30 de Junio bajé de la colina de nuevo a la playa, con la Luna casi llena, algunos pescadores y mi sombra en la arena... La vida sigue siendo un regalo, siendo privilegiados, esos complicados seres humanos que a veces parecen ingratos y sólo saben ver el oscuro asfalto, mientras el cielo, como la vida, nos regala sus caras más bonitas.

De tan aletargada que estoy con los calores no tenía ganas ni de poner fotografías aquí en el  blog, limitándome a ponerlas en Facebook, pero he visto que día a día entran en el blog buscando el título Última alineación Luna, Venus y Júpiter, de un post que hice en marzo del 2012 (clic aquí: http://ehuarte.blogspot.com.es/2012/03/ultima-alineacion-luna-venus-jupiter.html

Y para no entrar en despistes, quisiera aclarar que esta alineación no es algo inusual, o que no se volverá a ver en siglos, como han comentado algunas personas. Volveremos a ver esta misma alineación el próximo año en estas fechas, (siempre que el cielo lo quiera) igual que casi cada año. Creo que con las nuevas tecnologías se difunde todo de forma más sensacionalista, pero si esto sirve para que todos contemplemos más el cielo, bienvenido sea el sensacionalismo en este caso, poco a poco aprenderemos todos a leer el cielo, quizá, como en las antiguas escuelas de Alejandría, en Grecia y otras culturas, algún día forme parte de la educación en todas las escuelas del mundo. Quizá vamos tan rápidos que estamos volviendo hacia atrás y quizá volvamos a recuperar valores perdidos y olvidados. Quizá este sea un buen mensaje del beso de Júpiter a Venus, quizá... es un deseo.

Siga como siga este verano, esta belleza y vivencia no nos la quita nadie.
¡Feliz verano!


Texto y fotos 

© EVA HUARTE 2015