jueves, 7 de mayo de 2015

Noche mágica de Mayo


De pronto no ocurre nada y de pronto ocurren mil cosas en una sola noche, en unas pocas horas. Después de dos días y noches con intensas nieblas que no dejaban ver más allá de los mástiles de los barcos sobre una sábana blanca donde debía verse el mar, al fin, al anochecer del martes, la niebla se fue debilitando apareciendo de nuevo el mar y claros azules en el cielo casi nocturno entre pinceladas rosadas. Era señal de que volvería el Sol al amanecer. Y así fue, ayer miércoles 6 de Mayo volví a la playa con un cielo y Sol espléndidos, aún con algún rastro de niebla en el aire. No pude bañarme por el viento de Marinada que arrastraba porquería hasta la orilla y sólo me mojé hasta las rodillas.

Venus en Poniente a medianoche del 6 al 7 de mayo


Al anochecer sentía vibrar en el aire las nuevas energías primaverales, la gente por las calles más ligera de ropa y más contenta. Luego supe que había fútbol y las terrazas se llenaban para disfrutar en una pantalla la droga colectiva persiguiendo a una pelota, como quien persigue la bola del mundo sin saber para qué. Fui a casa y cociné un buen pescado recién pescado y comprado, viendo desde mi ventana cómo brillaban las estrellas. Subí a la terraza a recoger las sábanas limpias y así encontré al espléndido planeta Venus, Diosa del Amor y propicia a los nacidos entre finales de Abril y Mayo bajo el signo de Tauro. Estaba Venus tan grande y brillante que me quedé un rato hipnotizada contemplándolo, siguiendo lentamente con la mirada la preciosa noche estrellada, especialmente clara y brillante.


Aquella belleza tan especial tenía que intentar plasmarla, me parecía mentira y egoísta disfrutarla yo sola, imaginando a la mayoría con la mirada clavada en una pantalla. En la pantalla de mi televisor estaba Orson Welles, nacido bajo el signo de Tauro también, y con motivo de su aniversario nos regalaron en tv2 la magnífica película Mr. Arkadin, seguida de un documental. Miraba la magistral obra de arte de Welles en la pantalla pensando al mismo tiempo lo que me estaba perdiendo por no contemplar el cielo en esta clara noche de Mayo. Sentimiento y pensamiento luchando entre la artificial pantalla y las luces naturales del cielo nocturno. Subí de nuevo rápida con la cámara en el trípode fotografiando las estrellas, leyendo el giro que ha dado la constelación de la Osa Mayor en el Norte, y cuando pensaba que ya estaba todo fotografiado miro hacia el Este y me sorprende fascinada una Luna llena naranja, apareciendo entre nubes y estrellas en el horizonte mar.


Mientras disparaba oía un sonido de cantos de aves que se acercaba, alzo la mirada y veo una preciosa figura en forma de una gran V que formaba un grupo de gaviotas volando hacia el Noreste... sin darme tiempo a enfocar para fotografiarlas... ¡Qué tonta que soy! ¡Lo que me he perdido por no ser más rápida! Dije en voz alta pensando que el cielo estaría pensando lo mismo. Era un auténtico regalo, imaginaba la fotografía de la Luna con esa gran V de gaviotas volando... Hay que ser rápida y fiel guardiana de la noche para disfrutar y captar todo lo que el cielo nos da. Y esta noche, era realmente generosa y mágica.


Sólo tenía un defecto, la parte artificial, esas luces de rótulos publicitarios del puerto que deslumbraban, pero como suele decirse, hay que sacar del error la perfección, del vicio la virtud, del defecto lo más bello, y tapando con una mano la excesiva luz artificial pude captar la Luna bañando el mar como un platino o Piedra de Luna, Aguamarina y Amatista. Era un cofre de piedras preciosas.


Disfrutaba como una niña sintiéndome afortunada, como si fuera un regalo de una noche mágica de Mayo para mí sola, como si el resto del mundo estuviera distraído y toda aquella inmensa belleza estuviera ahí para mí, sintiendo que la Luna, el mar y las estrellas, estaban más despiertas que yo y la humanidad entera. Sintiendo en su máxima expresión la belleza de la vida en una noche mágica de primavera, sin cansarme de fotografiarla, queriendo abarcar todo su encanto y su belleza.


Entusiasmada con mi vivencia quise pasar las fotografías con rapidez en el ordenador y poner alguna foto en Facebook, como suelo hacer. Pero al entrar vi que seguían con discusiones futbolísticas y políticas; políticos cantando la Troika, política catalana cantando en castellano una rumba run run... patético para sí mismos y para la mayoría que sueña, espera y desea, ese mundo mejor, más auténtico, más sensato y respetuoso, más responsable... Pensé que tampoco es importante y cada cual va manifestándose quedando como son, sin la mínima diplomacia en que se basa la política auténtica, sin experiencia de nada ¿Esa es la nueva política? Fiesta de barrio. Prefiero seguir mirando el cielo.

Y preferí el diálogo en Facebook con nuestro ya conocido amigo Joaquín Gómez Ábalos, que explicaba la precisión con la que podemos saber dónde y cuándo caerán los restos de la nave rusa espacial Progres 59 que ha quedado fuera de control en el espacio... Qué distinto imagino el cielo nocturno con Luna y estrellas o con trozos de una nave artificial que se va desintegrando a medida que cae en la atmósfera terrestre... Dice Joaquín que todo indica que caerá esta próxima noche madrugada del 7 al 8 de Mayo... Y nos enlaza esta web  donde se puede hacer el seguimiento de la nave descontrolada: http://www.n2yo.com/?s=40619 Así vamos los humanos, un poco descontrolados...

Me planteo si me gustaría ver y captar algún trozo del satélite artificial... Pero no, mejor que no, no quiero imaginar ni pensar, sólo quiero disfrutar del bello recuerdo de estos momentos vividos como un tesoro regalado en una noche mágica de Mayo.

Texto y fotos

© EVA HUARTE 2015

3 comentarios:

  1. Pues a mí si me gustaría verlo estallar en mil pedazos al entrar en la atmósfera y que estos pedazos se desintegraran y desaparecieran en la noche como hacen los fuegos de artificio.

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    1. Si fuera así, sí, Santiago, también me gustaría, pero siempre está el temor de que somos humanos imperfectos con máquinas imperfectas y no todo lo controlamos... Como un fuego de artificio sería fantástico. Vamos a estar atentos en las próximas horas.

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    2. Cuando escribí el comentario acababa de cruzar nuestro cielo entre Barcelona y Mataró.

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