viernes, 2 de enero de 2015

Viernes 2 de enero de 2015... Un año hippy


Un año más, y un año menos. Son tantos años viejos y nuevos que ya da igual lo que hagas o dejes de hacer, lo que desees y luego lamentes, lo que lamentes y luego renueves... El Sol como la vida siguen su ciclo y nosotros observamos y pensamos, sentimos, vivimos... y sobrevivimos, día a día.

Quería hacer un último artículo para redondear el recién pasado año que ha sido uno de los más duros, como el anterior; pérdidas de seres queridos, tristeza, soledad, enfermedad, injusticias difíciles de asimilar, y la lucha por la supervivencia, dudando a veces de si vale la pena o no seguir con tanta lucha y esfuerzo. Pero la vida siempre gana, la vida siempre tiene la última palabra, ella tiene su manera de hacer. Y he terminado el año con un fuerte resfriado, arrastrándolo hasta este nuevo año, fiebre alta y a guardar cama. Así no he podido hacer nada de lo que me habría gustado, pero me he adaptado, creo que la naturaleza tiene su manera de hacer limpieza. Y está bien empezar el año con un fuerte resfriado, si lo superas, empiezas nueva.


Hoy viernes día 2 de enero de 2015 es el primer día que despierto sin fiebre, aunque sé que luego volverá, pero me he levantado con mejor humor, pensando que estoy menos peor. Y he visto el amanecer limpio y distinto, he contemplado la preciosa luz dorada que atraviesa mi estudio y comedor. Ahí, en esa silla del rincón, siempre se sentaba Paco, y nos hacíamos fotos desayunando iluminados con esos primeros rayos dorados. Fotos que guardo sólo para mí, de tan bonitas, donde se respira el ambiente tan íntimo y cálido que creábamos y respirábamos.

Ahora me gustaría que todo quedara atrás, ya son dos nuevos años sin él, aunque parezca que fue ayer, aunque siempre esté. Ahora es luz, esta preciosa luz de amanecer. Y ahora estoy sola con mi gatita, que también se quedó sola al perder a nuestra querida Mina. Las dos nos hemos quedado solas en dos años, sin entender muy bien porqué esta manera tan dura de la vida...


Pero quiero renovarlo todo, que el aire se regenere, que el Sol brille de nuevo sin nostalgias, sin tristezas ni añoranzas. Me gustaría que este recién nacido nuevo año 2015 sea bonito y divertido, un poco surrealista, lejos de tanta política aburrida. Me gustaría que fuera un año de regenerar ideas y energías, de recuperación de adoración a la naturaleza y a la belleza, un año más sano, más hippy, un año creativo y alegre. Dicen que el número quince es la niña bonita, y así me gustaría que fuera...



Luego veremos, sabemos que la vida te da sorpresas... Pero como un armisticio entre guerras, que sea este 2015 un año más bonito y tranquilito, creativo, literario, artístico. Sí, un año más hippy, más sano y pacífico para la humanidad y el planeta. Aunque empiece poco inspirada por mi fuerte galipandria, yo formulo mis deseos de buen humor y regeneración, que lo malo quede atrás, y venga todo lo bueno, como el romero. Que sea un año de Peace & Love*

Texto y fotos

© EVA HUARTE



2 comentarios:

  1. M'apunte a aquest any hippy...em vindrà d'allò més bé.

    Una abraçada Eva.

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    1. Què bé, Remei, m'agrada el que dius, i veure que cada dia som més, que per molt que vulguin imposar-se feixugues i velles polítiques i religions, i actuals tecnologies, l'ésser humà segueix amb la necessitat de desenvolupar les seves inquietuds espirituals, i el desencís de no trobar respostes en les velles institucions, ens porta de nou a cercar-les lliurament. Crec que en aquest punt estem. Continuarem parlant, de moment, continuem sent embrions d'aquesta nova era... Per això la bonica peça musical Embryonic Journey de Jefferson Airplaine, una peça que sempre em desperta el cor, un disc que encara guardo en vinil, i em fa penssar que no estem perduts. Com deia en Denis Saurat, "La humanitat és bàsicament espiritual". Continuem...

      Una abraçada de bon any!

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