jueves, 25 de diciembre de 2014

Amanecer 25 de diciembre de 2014


Así ha amanecido hoy el rey Sol, como una vela encendida sobre un espejo, como una bombilla encendida en una lámpara de cristal.


He despertado cuando aún era de noche y brillaban las estrellas y planetas como enormes diamantes incrustados en terciopelo azul. Y he visto cómo clareaba la noche acompañada con los primeros cantos de las aves que rompen el silencio nocturno anunciando un nuevo amanecer. Adoro esos momentos mágicos y silenciosos, ese azul que va lentamente clareando, cuando los espíritus parecen aprovechar para estar más cerca de la humanidad, y quizá entrar en nuestros sueños para ayudarnos, avisarnos de peligros, de alegrías, en esa doble vida que llevamos entre consciente e inconsciente, nacido del difícil subconsciente, y aunque al despertar apenas hagamos caso de lo que hemos soñado. Antiguamente era costumbre reunirse al despertar para explicar los sueños, intentando analizar, entender, sabiendo que los sueños son guías también para tomar decisiones simples o importantes en nuestras vidas y en la comunidad. Afortunadamente algunas comunidades o tribus más antiguas, como los indios cri de Canadá, aún lo practican. En este mundo llamado civilizado y avanzado no hay tiempo ni para recordar los sueños, ni analizarlos, ya no les damos importancia, se vive en activo físico, dejando lejos al importante espíritu, a la psique, al alma que nos mueve y nos traslada de un mundo a otro, de un cuerpo a otro. Lo que Pitágoras llamaba la Metempsicosis.


Hoy soñaba que estaba en un enorme y precioso jardín cubierto de hierba verde alrededor de una preciosa casa, y el jardinero había plantado unos nuevos arbustos casi árboles, y me decía que crecían solos, sin necesidad de apoyarse en ninguna pared, dando unas preciosas flores rosas como azaleas, un poco más grandes.Y pensaba que las plantaría en mi jardín para tener flores todo el año, ya que esta era la particularidad de esas preciosas flores, que florecían día a día durante todo el año.


Y al ver aparecer el Sol rosado y dorado como una naranja creciente, sobre el horizonte de un brillante y balsámico azul mar, he pensado que el Sol era mi flor y el mar mi jardín, nuestro jardín, su adorado espejo. Y he sonreído a éste recién nacido solsticio de invierno, cuando poco a poco, día tras día, el Sol irá volviendo a su ruta ascendente, hasta llegar a su cenit en el solsticio estival.


Como una bombilla deslumbrante, como una vela sobre un espejo, como una bola de billar en oro sobre una mesa de azul terciopelo y entre dos mástiles, que parecían los palos del billar, he sonreído a este viejo y nuevo Sol que parecía querer rodar sobre el vértice de su espejo.


Y las aves lo saludaban avisándome con su canto de que se acercaban, para esperar mirando con la cámara y disparar al momento que aparece en el objetivo, sabiendo que tengo milésimas de segundo para poder captarlo al vuelo, regalándome una imagen preciosa para empezar sonriendo el invierno.


Y así se ha ido mirando, entre rosados anaranjados y oros sobre ese mar de espejo. Era precioso.

Son días de equilibrio, cuando el Sol sale y se pone a la misma hora y minuto. El 22 de diciembre, cuando empieza el invierno, ya se pone un minuto más tarde, y cada dos o tres días se pone un minuto más tarde, pero amanece también un minuto más tarde, hasta el 5 o 7 de enero que seguirá poniéndose más tarde pero ya empezará a amanecer antes, alargándose así los días desde el amanecer hasta el atardecer. Lo explico así, con detalle y simplicidad, porque a pesar de estar a punto de empezar el año 2015 de nuestra era cristiana, parece que una mayoría de ésta adelantada y civilizada sociedad a la que pertenecemos, aún no se aclara, ni con las estaciones del año ni con el recorrido y movimiento del cielo, el Sol la Luna y las estrellas.


Y es una lástima que tantas personas civilizadas aún no lo entiendan, tan simple y bonito que es. Y creo que si intentáramos entenderlo, como a nuestros sueños, crearíamos y seríamos una sociedad más pacífica, más sensata, dejando atrás valores que no sirven para nada más que para confundir nuestras emociones y pensamientos. Deberíamos recuperar la bella costumbre de un tiempo para pensar y reflexionar al despertar, sin prisas. Aunque creo que habría que empezar por pasar un exámen a los mandatarios de monarquías y gobiernos para saber si conocen los movimientos del cielo y así los de la Tierra. Creo que así nos conoceríamos y respetaríamos más todos los seres humanos.

Anoche tuve el pequeño masoquismo de escuchar el discurso del antiguo príncipe de España, el nuevo Rey Felipe VI, en su primer discurso navideño, arrastrando a veces las palabras... Igualito que su padre Juan Carlos I, que en los últimos años ya era tan criticado. (Podéis ver aquí el post del 6 de enero de 2013, tras el penúltimo discurso por televisión del viejo rey, y crítica a la inexistente corona. En este post Paco Elvira me ayudó a hacer la foto fija, estando en su piso de Gran Via, y aún recuerdo cómo se reía, cómo nos reímos. Es una de las páginas más visitadas en este blog, buscando la desaparecida corona española: http://ehuarte.blogspot.com.es/2013/01/la-corona-del-rey-sol-y-el-rey-sin.html )

Y ninguna novedad con el nuevo rey, tan aficionado que era de niño a la astronomía, no todos pueden elegir su profesión, a él le ha tocado ser heredero monárquico español, dando los mismos mensajes que su padre, pero con cara joven, con barba estilo Iglesias-Rajoy, supongo que para parecer mayor o respetuoso, o regio, con las manos señalando continuamente a la cámara como si quisiera hacernos llegar regalos a nuestras casas, hablando de justicia, corrupción, economía, paro, todo es lo mismo. Hablando de Catalunya, algo que muchas personas sabíamos y esperábamos... Aunque en ningún momento habló de las mujeres víctimas de criminales machistas... ¿Acaso no es un grave problema social? ¿Acaso sólo contaban y era preocupante las víctimas políticas?

Ya me he liado, no quería hacer ningún comentario sobre el tema, pero al parecer ya es un clásico en este blog, quizá lo da el día, el nuevo Sol, el nuevo rey, y el viejo ding dong dang... de Feliz Navidad.

Es un día precioso para ir al mar, esta es la magia, y me siento privilegiada.

Texto y fotos

© EVA HUARTE

2 comentarios:

  1. Eva es una bellesa tot el que escrius, gràcies. Quina sort poder-te llegir! Una abraçada!

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    1. Gràcies a tu per les teves paraules i lectura, Taller Art Petritxol.
      La sort és meva! Encara que no sé si tot el que escric és bellesa, som afortunades de tenir l'Art com a medi d'expressió de l'Ànima :)
      Una abraçada!

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