lunes, 3 de noviembre de 2014

Rayos crepusculares al amanecer


Así se llaman éstos preciosos rayos que a veces aparecen al amanecer, cuando el Sol atraviesa gruesas nubes cargadas de agua. Y hoy ha sido espectacular, aunque las fotografías nunca estén a la altura de la belleza real.


Así ha empezado. He visto alguna estrella entre nubes cuando clareaba la noche, caía una fina lluvia, y he pensado que hoy me centraría más en la escritura y lectura, dejando descansar un poco la cámara fotográfica. Pero no me dejan. Mientras escribía he visto de pronto un cañón de luz iluminando a una nube, devolviéndole la misma luz. En un instante ha aparecido otro rayo, y otro... perfilando de oro esas nubes como montañas gigantes en el horizonte mar.


La barca que volvía a puerto entre rayos cambiantes.


La gaviota regalando la típica imagen atravesando los dorados rayos crepusculares al amanecer.


He ido disparando paso a paso, no podía perderme ni un solo movimiento instantáneo, tan cambiante. Ahora la luz del Sol a la derecha como un cañón disparando oro y piedras preciosas...


Ahora en el centro bañando de oro y rubí al mar...


Y ahora a la izquierda, dejando lapislázulis al otro lado de cielo y mar...


Reapareciendo de nuevo a la derecha. Era como un juego de espejos, el cielo, el sol, las nubes y el mar jugaban al escondite mirándose a sí mismos provocando espejismos.


Al fin las nubes se han derretido ante el espejo más potente y solemne, ese Sol que ya no se dejaba mirar sabiéndose ganador, sabiéndonos confundidos entre su lluvia de oro y diamantes.

Y ahora, al cabo de tres horas, el sol sigue jugando al escondite apareciendo y desapareciendo entre la lluvia que descargan algunas nubes, a trozos, a ratos... Empieza a tronar... Y sigo sin saber quién ganará. Quizá se acerca una tormenta, quizá todo termine en un arcoíris, como ese espejismo que nos ha regalado este amanecer del primer lunes de noviembre de 2014. ¿Qué extraño día es? ¿Qué será?

Luego decimos que los lunes son raros... Y seguramente lo son. Hoy no estoy convencida de si he visto amanecer o no, de si he visto el ojo de dios, el ojo del sol, montañas y gigantes sobre el horizonte mar, o si todo ha sido un juego de espejos y espejismos...
Acaso como a veces siento y vivo la vida. Sin saber qué es...
Al menos sé, que hoy he visto rayos crepusculares al amanecer.

Texto y fotos

© EVA HUARTE


3 comentarios:

  1. Yo creo que disfrutar de espectáculos así nada más empezar el día te cargan de energía positiva sufciente para afrontar el resto del día.

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    1. Ya lo creo, Santiago, aunque los lunes sean raros, un amanecer así te deja fascinada y llena de energía. Por eso también me gusta compartir las fotografías, algo os llegará, espero y deseo.

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