viernes, 3 de octubre de 2014

Del rosa al amarillo... Recuerdos

Como una bombilla en el horizonte mar
Recuerdo perfectamente cuando de niña, tendría unos trece años, mis hermanas me llevaron a ver la película Del rosa al amarillo. Recuerdo perfectamente la escena en el autobús, cuando la protagonista con la que me identificaba por aparentar la misma edad, iba en el autobús con su mejor amigo y levantaba el brazo para agarrarse a la barra, entonando la canción Mirando al mar. Y el chico se queda sorprendido mirando el bajo brazo de la niña, por donde empieza a asomar vello como las primeras hierbas de primavera, señal de crecimiento y vida, señal de madurez.


Hoy viernes, día de Venus, día del amor, día de inspiración femenina, ha despertado en rosa, las luces y colores eran suaves y transparentes, y en el horizonte una franja de rosa más fuerte contrastaba con el amarillo del Sol que empezaba a asomarse, iluminado y brillante, como una bombilla sobre el mar, como una gran idea del día y de la vida.


Recuerdo que Paco Elvira siempre me decía; No pongas fotografías sueltas en Facebook, las regalas, ponlas directamente en el blog, aunque sea solo una, llega a más gente, y siempre tendrás más satisfacción. Y yo le sonreía diciéndole que me daba igual, que yo no tenía que vivir del blog como él, que me sentía libre, que no quería compromisos, y que en Facebook tenía suficientes amigos para dar placer visual con las fotografías, aunque poniéndolas en el blog las vea más gente. No tengo que promocionarme, no tengo nada que promocionar, mi caso es distinto al tuyo. Le decía.

La figura de un transatlántico en el horizon parece la isla de Es Vedrà en Eivissa
Y hoy viernes, día de Venus, día del amor, he pensado en él, como cada viernes desde que se fue, como cada día, pero los viernes era el día que venía por costumbre, era nuestro gran aliciente. Y fue justamente un viernes, el viernes santo de 2013, el día, la noche que se fue para siempre.

Y el pescador con su barca va a saludar al Sol casi blanco, como cada día...
Y recuerdo la película Del rosa al amarillo, cómo me gustó la primera parte, El rosa, cómo me identificaba con la protagonista niña con su mirada inocente y su sonrisa descubriendo el amor y la vida... Y recuerdo cómo me entristeció la segunda parte, El amarillo, cuando los niños son ancianos tras las mil batallas que te muestra la vida... Dije a mis hermanas que habría preferido no ver la segunda parte, haber salido del cine después del rosa. Este color que hoy nos ha regalado el cielo y el Sol con sus primeras luces y colores, como la primera parte de la vida. Después el Sol se va volviendo amarillo, hasta estallar en un blanco deslumbrante que ya no te permite mirarlo...



Quizá vivimos el amarillo recordando la parte rosa, la parte alegre, hasta convertirnos en blanco de la vida. Y por esto los viernes ahora tienen su parte rosa y amarilla, y este amanecer de hoy me ha recordado tanto Del rosa al amarillo... He mirado al mar, y le he sonreído.

Texto y fotos

© EVA HUARTE

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