lunes, 15 de septiembre de 2014

Noche de rayos y truenos sobre Barcelona mar


Si os digo la verdad, no me gustan mucho las tormentas, aunque a veces son buenas, parece que descargando el cielo descargan también nuestras tensiones internas y de nuestro entorno inmediato.
Anoche estaba inquieta, sintiendo el ambiente tenso y apático con la resaca de la Diada del 11-S, los disparates que se dicen por todas partes, el poco respeto... Fui pronto a la cama para leer una novela bonita y tranquila como casi todas las novelas de la autora Rosamunde Pilcher, El regreso... y apenas me concentraba con una lectura tan sencilla... Oía rugir el viento, y finalmente me levanté viendo a través de los cristales un enorme rayo de Este a Oeste cruzando la ventana de parte a parte rompiendo el cielo, como un árbol caído con mil ramas creciendo...


Ya tengo el trípode fijo junto a la ventana, monté la cámara y enseguida me puse manos a la obra viendo la fiesta que empezaba. Rayos truenos y relámpagos eran continuos. Difícil saber cómo programar la cámara, la noche era negra y los rayos y relámpagos deslumbraban. Empecé a hacer disparos seguidos, viendo primero como el viento arrastraba las nubes de Oeste a Este... Luego cambió, y las nubes empezaron a venir de Este a Oeste, juntándose dos tormentas sobre el mar, creando un gran espectáculo...


Llovía a cántaros y empezaron a aparecer las luces verdes y rojas de las barcas de pesca que volvían a puerto a toda máquina... Imaginaba a los pescadores luchando y con ganas de llegar a casa. Y me sentía impotente sin saber captar todas las luces y movimientos, los rayos, relámpagos, las luces de las barcas... Era para hacer película, es mi nuevo propósito... Los relámpagos deslumbraban, los rayos van a su bola sin saber cuándo caerán ni dónde... Era cuestión de ir enfocando y disparando.


Y algunos rayos y relámpagos logré pescar, con tantos que caían era difícil no acertar alguno, y creo que las fotografías dan una idea de la fuerte tormenta que cayó anoche sobre el mar en Barcelona, que duró una hora, de las 00h, a la una de la madrugada, cuando dejó de caer agua, pero seguían los rayos y relámpagos sobre el horizonte mar, y el ruido de los truenos alejándose y perdiéndose a lo lejos.


Mi amigo ya conocido fotógrafo y meteorólogo profesional, Joaquín Gómez Ábalos, nos dijo que anoche estaba de guardia, y pudo captar con su maestría el principio de esas enormes nubes desde Valencia, justo cuando se dirgían hacia aquí a toda velocidad para descargar a medianoche, explicándonos, con esta preciosa fotografía, un detalle que no conocía, lo que se llama popularmente capuchones, y dice: Esta fotografía es un recorte al 100% para que se aprecie el detalle de los "capuchones" que se formaban sobre las cúpulas y que no son sino ondas de presión causadas por la enorme velocidad ascensional del aire saturado de humedad en el interior del cumulonimbo. El nombre técnico de estos "capuchones" es "nube Pileus" y siempre indican tormentas severas.
 http://oddiseis.blogspot.com.es/

Siempre aprendiendo de Joaquín, me maravilla este bello descubrimiento, con esta nube Pileus que parece un velo de seda de novia corriendo hacia el altar, hacia el mar, descargando en tormenta con esos rayos que algunas amistades en Facebook han dicho que parece una bruja con su escoba, o un dragón sacando fuego por la boca, o una lagartija huyendo... Anoche la naturaleza y el cielo, una vez más, rompió la apatía, nos lleno de energía, nos hizo sonreír, y nos abrió la imaginación.
Ya decía Einstein que: Es más importante la imaginación que el conocimiento.
Vamos a imaginar un mundo mejor y vamos a hacerlo realidad.
Y con o sin tormentas, vamos a imaginar solo cosas buenas.

Texto y fotos:

© EVA HUARTE

(Foto de la Nube Pileus, Joaquín Gómez Ábalos. *Gracias Joaquín*)

5 comentarios:

  1. Leo tu blog escuchando a Satie y siento la energía positiva que liberó la tormenta en tus palabras. Ahora sé donde van esas nubes que huyen de aquí, una tierra reseca que las añora. Gracias por regalarnos las fotografías y ese hermoso texto. Yo no veo una lagartija sino una masa de energía que se despereza.

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    1. Que bonito, Francisca, ".. una masa de energía que se despereza". Esperemos que vaya hacia tus tierras, las mismas que de Joaquín, sé la sequía que estáis sufriendo (como en Balears) es lástima que estéis tan secos y aquí empiecen a pudrirse plantas por exceso de agua... Pero no podemos criticar al cielo :))
      Gracias a ti por tus palabras.

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    2. Tus palabras son música Eva, esperemos que suene en nuestra tierra. Un abrazo.

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  2. No conocía esto de los "capuchones". Ciertamente interesante. Lástima que no se puedan ver "desde abajo".

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    1. Yo tampoco lo sabía, Santiago, y me parece fantástico, imagino la velocidad de esa especie de seda sobre las nubes... para acabar en descarga eléctrica... Con Joaquín Gómez Ábalos siempre se aprende. Estudiar el cielo y los fenómenos naturales es fantástico...

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