miércoles, 17 de septiembre de 2014

Flashes celestiales en otra noche de tormenta sobre Barcelona mar


Decíamos que el verano estaba siendo raro, y decíamos que septiembre y octubre serían fantásticos. Y sí, fantástico está siendo este septiembre, por la mañana y a mediodía puedo ir a la playa casi sin gente y bañarme de Sol y mar, disfrutando como una niña haciendo campana del cole... Por la tarde empiezan a venir nubes, se va cubriendo el cielo... Y, al llegar la noche, empieza la fiesta, ayer desde el Noreste, con nubes de Este a Norte que parecían querer devorar las estrellas.


Y entre nubes, claros y estrellas hice las primeras fotografías desde la terraza, cuando aún no llovía. Enloquecía sin saber hacia dónde disparar de tantas luces que había. Primero enfoqué a mar, donde empezan las luces, y de pronto me sentí iluminada por docenas de flashes sobre mi cabeza. Giré el trípode enfocando al cielo Noreste, donde gigantescas nubes de todos los colores corrían hacia el Norte cubriendo las estrellas. Disparé como pude, con el contraluz y destello de la luz eléctrica en la casa vecina... El espectáculo era fascinante, pensé que en el cielo celebraban una fiesta los mejores fotógrafos que dejaron la Tierra, para hacernos saber que nos ven, que ellos también nos fotografían... Y parecía que jugaran conmigo, disparando sus flashes por todas partes, ahora a la izquierda, ahora a la derecha, ahora arriba, ahora abajo... Y de nuevo las barcas de pesca volvían a puerto a toda máquina, antes de lo que se intuía que descargaría...


Creí que ya tenía la fotografía y volví a entrar en casa antes de mojarme. Entonces empezó otra fiesta, o era la misma que iba aumentando de alegría. Y de nuevo con el trípode, mi cómplice, y que tanto amo porque me regaló Paco Elvira días antes de dejarnos, subí a la terraza... Y sí, era fácil captar algunos rayos y relámpagos, de tantos que caían, deslumbrando la noche como una fiesta artística...


Solo quiero poner algunas fotografías que considero más bonitas... de tantas que hice...


A veces los rayos caían al tiempo que los relámpagos inundándolo todo de luz, casi quemando la fotografía, iba disparando probando entre 200 o 400 ISO, 2.5 y f6.5... datos técnicos relativos, pues creo que cada fotógrafo tiene su librillo... Y los rayos también iban jugando con mil formas y dibujos, a veces en vertical, a veces en horizontal... por aquí y por allá... Esta me recuerda la montaña de Montserrat...


A veces salían más negras y a veces más azules, no sé bien porqué, quizá dependía de cuando los rayos caían solos o iban acompañados de relámpagos que deslumbraban cielo tierra y mar.


Alguna fotografía está un poco desenfocada, sin tiempo a prepararme, sin saber por dónde aparecería el rayo más importante... Casi todos fueron importantes, salvajes, estéticos, fascinantes...

Fui a dormir casi a las cinco de la madrugada habiendo agotado la batería de la cámara, y agotada y sonriente como una niña tras una fiesta clandestina de artistas... Al cerrar los ojos se repetían las imágenes deslumbrantes como flashes... Pensando que el cielo nos ilumina, nos dice que también nos fotografía, nos mira, y a veces, veía su mirada y oía hasta sus risas...

Hoy sigue nublado, se siguen oyendo truenos a lo lejos... Creo que la fiesta continua... creo que continuarán las lluvias, que todo lo arrastran y limpian.

Al poner las fotografías me preguntaba si era mejor poner la marca de agua, por si alguien las utiliza... Pero prefiero confiar y pensar que si alguien las utiliza será con honestidad, aunque las fotos no sean nada del otro mundo... ¿O quizá sí..?

Creo que continuarán las fiestas...

Texto y fotos

© EVA HUARTE

7 comentarios:

  1. Las fotografías son fabulosas, no seas modesta. Nos has mostrado un bello espectáculo para los que vivimos en un cielo lleno de nubes blancas que se deslizan hacia otros lugares sin querernos regalar ni una gota. Te imagino corriendo de un sitio a otro con tu cámara. Gracias, otra vez, por el regalo de compartirlas con todos.

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    1. Iba disparando y pensando que no sabía sacar partido al espectáculo, estoy segura de que otros fotógrafos profesionales habrían sacado algo mejor..
      Y sigo pensando que toda esta agua que nos cae y nos sobra podría llegar a tus tierras de Valencia, Francisca, o a Baleares, cansados de un verano de sequía... Espero que os llegue pronto ¡¡y aquí se despeje durante meses!! Ya tengo ganas...

      Gracias Francisca!!

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  2. Son fantásticas Eva!! como tú dices toda una fiesta!! sin duda la Naturaleza nos ofrece espectáculos gratuitos, sólo hay que saber mirarlos y disfrutarlos, como tú.
    Felicidades por tus fotos.
    Saludos! :)

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    1. ¡¡Gracias PULGACROFT !! Una alegría verte por aquí el blog, y una alegría que te gusten las fotografías de este magnífico espectáculo gratuito :)

      Salud!!

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  3. ¡Qué suerte poder tener una ventana con esas vistas! Me encanta contemplar los rayos con la seguridad que te dan una ventana y un techo, pero como no tengo ventana con vistas, me conformo disfrutando de tus fotos.

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    1. Si te digo la verdad, Santiago, a veces tenía miedo incluso estando en la ventana bajo techo, de tan deslumbrantes y escandalosos que era los rayos y relámpagos, especialmente cuando descargaban juntos... era como sin entraran por la ventana atravesando la casa. Daba respeto. Imagina arriba en la terraza descubierta... Pero celebro que sirva para hacer disfrutar a quienes no tienen una ventana al mar.
      ¡Gracias Santiago!

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