jueves, 21 de agosto de 2014

Vía Láctea, Andrómeda y estrellas en Formentera


Sigue siendo uno de los cielos nocturnos más bonitos que he conocido en mi vida, y a pesar de la actual contaminación lumínica. Las inmensas y largas noches estrelladas que vivimos en Formentera, en los años 70, son de las imágenes más bellas que han quedado grabadas para siempre en mi corazón y en mi memoria. En toda la isla solo había luz eléctrica en algún lugar público y en algunos apartamentos modernos, y la isla, en la oscuridad de la noche, parecía emerger como un antiguo y pequeño pesebre sobre el mar. En las noches sin Luna, la pequeña isla mostraba su contorno en el cielo, protegida por una inmensa capa de seda bordada con millones de estrellas, como diamantes de todos los colores intensidad y brillo. Estábamos horas durante la noche, en invierno o verano, intentando leer las constelaciones, que a veces confundíamos por tantas estrellas juntas y apretadas como una colmena de brillantes. Y la Vía Láctea aparecía como un arcoiris nocturno sobre la pequeña isla mirándose en el mar. Era, es, la Formentera mágica.

Vía Láctea entre Es Caló y Migjorn, Formentera 2013
He guardado estas fotografías de estrellas en Formentera como quien guarda un tesoro, mientras dudaba si publicarlas o no por su mala calidad, incluso por reservarlas como una intimidad. Esperaba el momento, su momento. Y hoy, jueves 21 de agosto de 2014, casi un año después de vivir esta preciosa experiencia el pasado septiembre de 2013, -año cruel- que decido publicar estas fotos por compartir la belleza de las estrellas en Formentera, una de las experiencias más bellas que viví el pasado año, haciéndome olvidar por unos momentos la tristeza, hacíéndome ver y sentir de nuevo el amor por la belleza de la vida, por las personas bellas, por el universo entero. Y decido publicarlas también por tanta falta de armonía que tenemos, y quizá también anime a personas aficionadas como yo a intentar fotografiar la Vía Láctea y el cielo nocturno estrellado. Aunque tuve un gran privilegio, un buen maestro, Joaquín Gómez Ábalos, que a pesar de su modestia y de que no le guste que lo llame maestro, lo es. Su manera tranquila de hablar y actuar explicando todo con sencillez y palabras precisas me hace entenderlo al momento, a pesar de ser una pésima alumna. Esta fue mi primera fotografía de la Vía Láctea, desenfocada, primer fallo, hay que enfocar a un punto iluminado y luego dirigir el objetivo hacia el punto que quieres fotografiar en la oscuridad. Fue la primera clase que me dio Joaquín.

Es Caló, Formentera 2013. La Osa Mayor y luz de Eivissa
Esta fue la siguiente fotografía que quise hacer porque estaba la Osa Mayor sobre el horizonte de las luces de Eivissa, y era el punto luminoso de referencia, para poder enfocar y fotografiar después la Vía Láctea en la oscuridad del cielo nocturno de Formentera bordado de estrellas.

Es Caló, Formentera, 2013. Joaquín Gómez y Eva Huarte fotografiando la Vía Láctea
La noche era bonita, no tan limpia como las anteriores, eran los últimos días de septiembre de 2013 y empezó a soplar un fuerte viento jugando con algunas nubes... Y fue una bonita aventura ir con Joaquín y Gerardo en busca de la oscuridad para fotografiar la Vía Láctea sobre el mar, como podéis comprobar en esta bonita fotografía que nos hizo Gerardo, fidedigno fotógrafo de Formentera, mientras Joaquín me daba clases indicándome el nombre de las estrellas como quien habla de sus amistades... Esta fue mi gran fortuna, estar bien acompañada por dos buenas amistades y grandes fotógrafos, aunque ellos se consideren solo aficionados. Mirad esta fotografía que nos hizo Gerardo, qué bonita y nítida...


Y mirad esta que hice en el mismo momento y lugar. La diferencia es notable... Me explicaba Joaquín que debido al viento, saldría lo que llaman ruido, y las estrellas no quedarían tan nítidas. Es cuando interviene el dominio de la técnica, el método RAW, que me enseñó a practicar por primera vez y queda claro que no domino. Pero las máquinas de hoy día hacen milagros, y es como un milagro poder captar una noche estrellada. Esta parte de la Vía Láctea es del lado Norte, con Casiopea y el precioso racimo de Pléyades que empezaba a subir por el horizonte de La Mola, el punto más alto de Formentera...

Vía Láctea, Andrómeda, Pléyades..

Y la gran sorpresa y buena fortuna: ¡Mírala, ahí está! ¡Has captado Andrómeda! ¡A la primera! Dijo un entusiasmado Joaquín. Y no hace falta decir la alegría que sentí y lo importante que me sentí, viendo además el entusiasmo y sorpresa de mi espontáneo maestro de estrellas.


Me emocioné, era de lo más bonito que había vivido en todo el año. Otro de los momentos mágicos en Formentera, sentí que acababa de descubrir el mejor diamante en aquel inmenso y precioso cofre nocturno, donde solo el silencio roto por el silbido del viento nos acompañaba, las barcas que dormían sobre las rocas y la emoción de los tres cazadores de estrellas. Mirad en la parte alta a la derecha de la fotografía cómo se distingue claramente por su forma espiral y brillo la gigante galaxia Andrómeda. Esto sí es una joya... Y sólo pude dar las gracias y reír. Los tres reíamos felices como niños de vuelta a casa tras la pequeña aventura, aunque Joaquín apenas pudo hacer fotos invirtiendo su tiempo y paciencia en darme clases... ¿Cómo no iba a estar feliz y agradecida? Mirad su blog, y veréis el nivel de aficionado que dice tener http://oddiseis.blogspot.com.es/2013/08/cuestion-de-tradicion.html

Mi fotografía, la misma que la anterior, trabajada por Joaquín intentando quitar el llamado ruido

Esta es la misma fotografía anterior, le di trabajo a Joaquín para que intentara quitar los tonos rojizos, el llamado ruido, no se pueden hacer milagros cuando la foto está mal tomada, pero algo es algo, por ser la primera vez que fotografiaba la Vía Láctea...

Quiero volver a intentarlo, cualquier noche, en un lugar apartado de la contaminación lumínica, harto difícil estando cerca de las ciudades. Es por esto también que Formentera sigue siendo tan especial, con esa preciosa intimidad que nos regala en sus noches bordadas de estrellas, lejos de los meses de verano cuando acuden miles de personas buscando la belleza en esta pequeña isla... De tan pequeña, de tan sencilla, sublime y mágica.

En Formentera se concentra un trozo de la belleza del planeta Tierra, un trozo del Universo entero... Un trozo de mi vida, y de la vida...
Siempre agradecida.



© EVA HUARTE

4 comentarios:

  1. Una mala alumna no hubiese captado la galaxia de Andrómeda al primer intento. Y fíjate que ni la primera foto me parece perdida. En realidad es una foto preciosa y rica porque capta una faceta de las estrellas que normalmente se pierde al fotografiarlas "correctamente": el color. Desenfocada pero lo justo para que las estrellas sean pequeños disquitos, la luz de las estrellas no llega a saturar los píxeles del sensor y ello permite que se reflejen los colores reales de las mismas. Y es asombrosa y sutil la variedad de los mismos; desde el granate al azul marino. De haberlo hecho correctamente no los habrías visto. Gracias al error (y no tanto al acierto) aprendemos, incluso cosas que ni esperábamos aprender o descubrir. Es la grandeza del error, la faceta divina de la humana condición. Un gran abrazo "alumna" ... ;)

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    1. ¡Qué alegría, Joaquín! Es verdad que se ven mucho mejor los colores de las estrellas en ese punto desenfocado de la primera fotografía que hice a la Vía Láctea, por error, o lo que también podríamos llamar, por serendipia, cuando buscando una cosa encuentras por casualidad o error otra cosa que no buscabas. Hay muchos descubrimientos importantes en la historia por serendipia. Aunque nuestro descubrimiento sea más modesto. Pero la magia y belleza de esos momentos en la oscuridad de la ncohe frente a la inmensa Vía Láctea en Formentera lo supera todo, y eso jamás se olvida. Esta es también parte de la magia de la fotografía, poder revivirlo al contemplarla, recordando también cómo ibas nombrando las constelaciones, nebulosas, estrellas... Es un lujo y privilegiio para cualquier persona aficionada tener un amigo y "maestro" como tú, Joaquín.

      Gracias de verdad por tu paciencia y por tantas cosas buenas. Ya digo que si un día soy millonaria fundaré un observatorio en La Mola y te nombraré capitán :))

      Un gran abrazo,"maestro", amigo*

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  2. Sólo puedo decir ... ¡Impresionante!.
    Me encanta la fotografía nocturna, los fondos estrellados, el saber captar el ambiente y la poca luz que queda en esos instantes nocturnos. Soy un desastre para ese tipo de fotografía, prometo intentar mejorar esas vertientes de la fotografía.
    Gran trabajo Eva.

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    1. Gracias Enric! Aunque insisto en que el mérito fue de Joaquín.
      Y con lo que sabes, seguro que conseguirás captar esos instantes nocturnos, y espero que nos enseñes el resultado.
      Un abrazo.

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