lunes, 21 de julio de 2014

Escenas mediterráneas... En África?


Hoy he decidido dedicarme el día, sin querer pensar en los compromisos que tenía. Y es que el día era de cristal azul tras la tormenta de anoche, el cielo turquesa y el mar zafiro salpicado de diamantes, no podía resistirme. Y siendo Lunes, mi día preferido para ir a la playa en verano porque apenas hay gente, he decidido, al fin, pasar un par de horas aletargada al Sol y bañarme en mis amadas aguas mediterráneas.


Suelo llevar mi pequeña cámara IXUS 50 de Canon, pero a veces desconecto y no la llevo. Hoy la he cogido pensando que casi seguro vería alguna escena digna de ser fotografiada. Y así ha sido, en un momento que me he incorporado para contemplar el mar salpicado de diamantes solares he visto la escena; primero un hombre de tez negra sujetando en su mano negra de uñas blancas vestidos blancos y de colores colgados en perchas. Y a pocos metros tras él una preciosa mujer negra también, con unos ojos tan brillantes que prácticamente era lo único que le veía, y, a pesar de no llevar puestas mis gafas de Sol graduadas, veía que me miraba... mientras yo admiraba su porte y su figura como un cuadro de Sorolla.


Llevaba en su mano un gran papel con fotos que casi no distinguía, luego he visto que son peinados de trenzas... El viento y su caminar movían su vestido que inflaban como un globo o pegaban a su cuerpo.
Y de pronto la he visto, mirándome fijamente, solo con el azul de fondo del Mediterráneo... He visto África.
¿De dónde será? He empezado a preguntarme pensando en distintos lugares, distintos libros...
Y he pensado en Isak Dinesen y en sus memorias Lejos de África...
He pensado en el libro de Jordi Esteva; Socotra, la isla de los genios...
esa isla mágica a 250 kms. del llamado Cuerno de África... como si la punta de ese cuerno hubiera querido aventurarse a su libertad alejándose de África trenzando pequeñas islas sobre sus aguas...

,

He imaginado a esa mujer que caminaba intentando vender trenzas por una playa mediterránea caminando por su playa, quizá, en algún lugar de África... La he imaginado sonriente con su familia, junto a aguas transparentes, y la he imaginado seria en la pobreza, intentado ir por subsistencia a un país más civilizado, al contrario que el aventurero fotógrafo y escritor Jordi Esteva, cruzando mares y escribiendo Los árabes del mar, y llegar a Socotra huyendo de la civilización que esa mujer buscaba... Nada más decepcionante para un aventurero que no encontrar el lugar de su sueño... O quizá, como en el caso de esta mujer, su necesidad, su instinto de supervivencia que la lleva quizá a un lugar equivocado... Y quizá, en todo caso, es una necesidad de cuerpo y alma, un instinto de supervivencia, lejos de África, o de la Mediterrània.

La humanidad forma caminos insistiendo en sus pasos superando fronteras, intercambiamos culturas, belleza... Hoy solo puedo agradecer al día, y a esta preciosa mujer, haberme traído un poco de otra belleza, imaginando su ruta, haciéndome viajar con la imaginación como si leyera un libro... haciéndome leer en su mirada, tantas, tantas aventuras, tantas necesidades, tantas fronteras... Hoy solo puedo darle las gracias por haberme hecho imaginar, por un momento, que estaba en África.


Texto y fotos

© EVA HUARTE


http://ehuarte.blogspot.com.es/2011/10/socotra-la-isla-de-los-genios.html



2 comentarios: