jueves, 30 de enero de 2014

A diez meses de tu ausencia...


Es el primer aniversario del primer mes del nuevo año, diez meses ya, cariño, y si me dicen que fue ayer, también lo creeré. El tiempo se detuvo en aquel instante, en la palabra fatídica que pronunció aquel mosso d'esquadra en la cima del barranco, en la palabra que durante un día y una noche rogué al cielo no tener que escuchar... Y rogué al universo entero que mi corazón se equivocara y no estuvieras dormido para siempre a los pies de un barranco en El Garraf... Y tuve que escuchar la fatídica palabra, negándola, sin querer aceptarla, sin querer aceptar la realidad, sin poder respirar porque tú ya no respirabas...


Hace justo diez meses, solo diez meses, como si hiciera siglos, como si me dijeran que fue ayer, como si aún esperara oír tu voz al sonar el teléfono, diciéndome que habías estado de viaje, muy lejos... y aunque el planeta se haga pequeño para imaginarte. Como si llegaras cada vez que oigo pasar el tren. Como si te viera caminar viniendo hacia aquí cada vez que miro por la ventana, y miras hacia arriba y me sonríes, saludándome con la mano, felices los dos de nuestro encuentro. Y te brilla la mirada ilusionada... Y me abrazas y me besas, como siempre hacemos, como si no hubiera pasado el tiempo, como si no existiera, porque en realidad, ahora tú y yo sabemos, que el tiempo no existe, se ha parado, que el tiempo en el universo y aquí en la Tierra es distinto, como me dijiste en sueños, para que no me preocupara, para que viva tranquila sabiendo que pronto volveremos a estar juntos. Pronto... Me decías...


Y a tu sonrisa y a tus palabras me acojo, y a ese pronto... intentando sobrevivir día a día, intentando saber despertar sin ti cada madrugada, cada amanecer, cada mañana, con tu sitio vacío, con tus zapatillas que siguen intactas debajo de tu mesita de noche, tal como las dejaste el último día, la tarde-noche que te fuiste sin saber que no vendrías más... Aunque algo intuíamos, estábamos tristes, tenías que irte y no querías, yo tampoco quería que te fueras, no queríamos separarnos... El trabajo, el trabajo que ya no te permitía vivir ni sobrevivir, y el destino, quizá, que ya tenía previsto llevarte lejos de este planeta, que se ha vuelto aún más irrespirable, de tan lleno, de tan vacío, de tan sucio... ¿Hacia dónde va la humanidad? Nos preguntábamos continuamente...


Otro día hablaremos de tantas cosas que hablamos en voz alta y en voz baja, de tantas cosas que nos decimos cuando nos escribimos, porque a veces escribo yo, pero es como si escribieras tú, tan presente que estás... Hoy sólo quiero recordarte sonriente, quiero recordar el Sol del día que te fuiste para siempre, el Sol de mediodía que siempre me decías que no se podía mirar de frente... Hoy solo quiero recordar tu cara iluminada, tu sonrisa, tu mirada brillante, tu voz diciéndome; Bon dia, carinyo... Como si no hubieran pasado los días y las noches, como si no hubieran pasado diez meses...

A Paco Elvira In memoriam

Texto y fotos 

© EVA HUARTE

(Lamento la distorsión de las fotografías al pasarlas al blog, parece que va a días, no es cosa mía. He cambiado la primera y la última por estas del pasado día 25)


6 comentarios:

  1. Paco, siempre presente, es duro seguir viviendo sin la persona amada. Estas preciosas fotos, dicen mucho de ti, de él.
    Bellas palabras, salidas de lo más profundo del corazón.
    Un abrazo muy fuerte. Sigue escribiendo.

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    1. Gracias Carmen. Lástima que las fotos no hagan honor, siguen los problemas al pasar algunas al blog, a días, a ratos, no sé porqué... A Paco no le gustaría, pero las ha visto en realidad, siempre está. Eso es lo que importa. Un fuerte abrazo*

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  2. Una abraçada molt forta Eva, segueixo pensant que vau ser triats per Anteros o Cupido, una regalía per pocs. Segueix escrivint, cada paraula escrita és un sospir d'alleujament.

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    1. I em pregunto perquè ho van fer, perquè no ens van donar una mica més de temps... perquè no li han donat més temps... Vull pensar que per alguna cosa millor... Potser un dia ho sabrem...
      Gràcies, Maria. Una forta abraçada.

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  3. Al matins, al temps que el cafè cau gota a gota de la meva vella cafetera italiana, prenc el ordinador. La pagina de inici de google em mostra els quatre enllaços de sempre. El correu de gmail, la pagina d’en Paco, el meu blog i el diari La Vanguardia.
    Voldria que la realitat fos ficció. Però...

    Una forta abraçada Eva

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    1. Jo també, Jan, que tot això fos un malson i despertar... Però ha deixat un blog plè de bona documentació, a ben segur que el segueixes gaudint, encara que no li puguis comentar.
      Una abraçada

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