miércoles, 18 de diciembre de 2013

Un saludo y una sonrisa, dos minutos al Sol

 

Después de dos amaneceres grises y lluviosos, y a pesar de esa franja de nubes que insiste en aposentarse hace días en el horizonte, justo por donde amanece el Sol sobre el mar, hoy el cielo estaba limpio y el Sol ha aparecido como un resplandor a pesar de la tardanza, iluminándolo todo de oro.


En solo dos minutos tenía que fotografiarlo para que no saliera demasiado blanco al estar más alto. Ha sido solo un saludo, dos minutos, una sonrisa de agradecimiento sintiendo que de nuevo me llena de energía para todo el día. Y a pesar de los días pasados, de las noches pasadas envueltas en pesadillas reales, hoy he sentido que el Sol me saludaba y me sonreía, y he correspondido a su saludo y su sonrisa viendo en él una llave de oro, viendo en él a Udiat o el Ojo de Horus, viendo en él lo que simboliza, la curación y protección.


Manteniendo esa sonrisa momentánea y contemplando esos rayos altos y brillantes he recordado escenas divertidas de mi vida, risas y sonrisas, miradas enamoradas y agradecidas... Porque esto es finalmente la vida, una sonrisa al Sol, la sonrisa del Sol de cada día. Y he pensado en las palabras que siempre recuerdo de mi padre; "La vida es el Sol que nace cada día".

Y hoy me siento feliz y protegida, solo por un saludo y una sonrisa, solo por estos dos minutos al día.

Fotos y texto

© EVA HUARTE

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