domingo, 8 de diciembre de 2013

Reviviendo el puente de diciembre de 2012 - 2013


A veces pasan cosas curiosas, ya no sé si soy yo que me fijo en símbolos y metáforas o es que realmente la vida está llena de símbolos y metáforas que a veces se repiten y casi inevitablemente las ves, las lees e intentas entender si tienen algún significado, o simplemente la vida es eso, todo se repite aunque en forma distinta, y no hay más misterio ni nada más detrás... O quizá hay tanto que de momento no sabemos llegar.

Esta pasada madrugada he tenido que levantarme porque he oido un ruido extraño, rápido y contínuo. Enseguida he imaginado que mi gata Mini me habría traido un regalito, alguno de sus bichitos preferidos. Me he levantado medio dormida y efectivamente, mi gatita Mini iba desplazando con movimientos rapidísimos todo lo que había por medio y molestara su caza, quedándose quieta y concentrada en el rincón. No sabía si reír o desesperarme, y he optado por abrir la ventana, coger todas las armas de ama de casa, un trapo y una escoba, y como Sant Jordi he puesto la escoba rápida encima del bichito, cogiéndolo con el trapo y sacándolo fuera por la ventana cerrándola rápido. Le he dado la bronca a Mini diciéndole que no me traiga más regalitos de Navidad, y hoy se ha quedado sin sus adorables bocaditos, por no dejarme dormir.


Y sin poder evitar una sonrisa imaginando la escena desde fuera, de pronto he recordado que el pasado año, justamente el día 7, Paco vino a pasar los días del puente de diciembre y ocurrió algo similar que a los dos nos hizo levantar temprano, no tanto como hoy. Nos reíamos medio dormidos, y Paco también le decía a Mini "No nos traigas tantos regalitos que aún no es Navidad". Desayunamos entre risas y nos hicimos fotos, haciendo una foto a Mini intentando recuperar la lagartija que había liberado sacándola por la ventana yendo rápida detrás para recuperarla. Era de cómic, como hoy... A Paco le encantó ver que había disparado la cámara al momento exacto del reintento de caza de Mini y su lagartija.

9 diciembre 2012, Paco en el ordenador con la foto de Mina detrás
Después de la caza y movida de hoy he dormido unas horas casi cuando amanecía, y cuando me he levantado con el Sol ya alto sobre el horizonte he entrado en el ordendor para mirar las fotos de este día del pasado año con Mini y su lagartija, y he ido reviviendo aquellos preciosos y divertidos momentos mirando las preciosas fotografías que nos hicimos con la luz dorada que entra por mi ventana en esta época del año al amanecer. Pero no quiero publicarlas, pienso que esas miradas y esas sonrisas son mías, son nuestras, y quizá del cielo... Y era justo el amancer como hoy, 8 de diciembre, hace justo un año...



Y he mirado también estas fotografías del día anterior, 7 de diembre 2012, cuando Paco vino diciendo que los de Casanova Foto le habían prestado una cámara Samsung con Internet incluido y querían que la probara. Subimos a la terraza al atardecer y estuvimos un buen rato mirando la cámara, él desesperado porque decía que cada día lo complicaban todo más y ya no entendía nada, que era una locura lo que estaba ocurriendo con las nuevas tecnologías; la fotografía ya no es lo que era, decía. Empezamos a hacer fotos del atardecer, él estrenando la nueva cámara que presentó en su blog pocos días después:  http://www.pacoelvira.com/2012/12/analisis-de-la-samsung-galaxy-camera.html
 

Hizo varias fotografías y enseguida envió con la misma Samsung la foto que publicó en Instagram, y que también había empezado a utilizar hacía poco, cuando en el mes de julio cambió el teléfono móvil tan viejo que tenía, parecido al mío, intentando usar Instagram por la casi obligada inmediatez que exige Internet para no quedarte atrás. Y puso esta foto hecha desde mi terraza, justo el mismo día que hoy al atardecer, ocho de diciembre:
 http://instagram.com/p/TBmkMzvwiT/ 


He estado todo el día reviviendo, mirando fotos, escribiendo... Y ahora, hace un momento, he vuelto a subir a la terraza para fotografiar la puesta de Sol y dedicársela a él, y el Sol y el cielo han sido generosos con una preciosa luz recortando esa figura de la montaña de Montjuïc de Barcelona al fondo, sintiéndome como un puente de puerto a puerto, de montaña a montaña, de casa a casa, de año en año... reviviendo, como si estuviera, sintiéndolo a él presente y como un puente entre el mar la tierra y el cielo...

Y esta foto es tuya, como si tú la hubieras hecho desde el cielo teniéndome como puente...  Una vez más, un día más, un atardecer más.

Texto y fotos

© EVA HUARTE



4 comentarios:

  1. Muchas gracias por el post, te entiendo amiga de verdad.

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    1. Muchas gracias a ti por tu lectura y comentario, Tomás, y por entenderme, lo necesitamos tanto... Un abrazo.

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  2. El verdadero amor es así Eva: él siempre está contigo aunque se haya ido; ocupa gran parte de tus emociones y pensamientos y siempre hay algo (como hoy en puente) que te vuelve a un tiempo compartido con él.
    Eso solo ocurre cuando se ama de verdad, sin fisuras ni condicionantes.
    A mí después de diez años aún me sucede, así que te comprendo.
    Un achuchón virtual reina.
    Carmela

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