domingo, 1 de diciembre de 2013

Dos farolas, dos gaviotas... Y estamos, estás


Ya son familiares estas dos farolas que en esta época parecen guardianas del Sol que se levanta justo donde están, y aunque al principio me molestaba, poco a poco he ido aceptando su presencia  mirándolas con cierta gracia, inventando un diálogo entre luces, colores farolas y gaviotas.

Ayer sábado 30 de noviembre fue un día duro de aniversarios ausencias recuerdos y coincidencias, y hoy domingo que amanece el primer día de diciembre, el último mes de este trágico año 2013, he añorado tu presencia como cada amanecer, pero no sé bien porqué, sin tanto llanto ni tristeza, como si empezara a acostumbrarme a tu ausencia, pero sintiendo cada vez más que estás. Y miramos como siempre el amanecer juntos, sonreímos juntos, fotografiamos juntos, hablamos... como la protagonista del libro Cinco horas con Mario. Lo vivo y revivo todo como si siguieras aquí, dicen que es el proceso normal del duelo, una forma de ir sobreviviendo, aunque nunca se sepa cuándo ni cómo se supera, ni si se supera. http://ehuarte.blogspot.com.es/2013/11/dos-cometas-ocho-meses-de-tu-ausencia.html


Será difícil terminar el año sin ti, no quiero ni pensar en los días de Navidad que pasábamos juntos después de la comida familiar del día 25...

No, hoy no quiero pensar, sólo sentir que estás aquí, como esas dos farolas, como esas dos gaviotas que siempre contemplábamos atravesando la luz dorada del amanecer que entra por mi ventana, iluminando tu cara mientras desayunábamos sonrientes y enamorados... Y que tantas veces fotografié... Es tan fuerte y tan grande tu presencia que nadie puede decirme que no estás. Como nadie puede decirnos que lo vivido en sueños no es real. Creo que lo que está vivo en el corazón está vivo universalmente, aunque sean momentos, la fuerza del amor, del recuerdo y del deseo lo convierte en tiempo universal.

Hoy volveremos a pasar el día juntos, seguiremos sonriendo mirando y hablando juntos, como esas dos farolas, como esas dos gaviotas... Y nadie me dirá que no estás. Estamos, estás.

Texto y fotos

© EVA HUARTE

4 comentarios:

  1. Precioso, Eva.
    El vive en ti.
    Has de vivir por los dos.

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    1. Gracias, María.
      Eso hago, quiera o no, gana el corazón
      Un abrazo

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  2. Muy hermoso Eva te lo dice alguien que te comprende ya que ha pasado por un trance doloroso en varias ocasiones.

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    1. Gracias Tomás. Creo que realmente solo lo comprenden las personas que lo han vivido-sufrido... y todo es respetar, nada más. Pero sin duda, la vida se vuelve completamente distinta,

      Un abrazo, y ánimos*

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