miércoles, 4 de diciembre de 2013

Días y noches que vienen y van...

 

Ha sido el amanecer más limpio de este otoño, aunque aún falten veinte días para que termine y empiece el temido invierno. Sólo quiero poner las imágenes que hablan por sí mismas. Así ha empezado el día, el Sol apareciendo cada vez más tarde, hacia las 7'50h, con un cielo azul transparente y el mar como un espejo.


A mediodía era inevitable ir a pasear por la playa casi desierta, descubriendo siempre con sorpresa y alegría la presencia de barcas que vienen y van, atravesando el manto arabesco de diamantes Solares sobre el mar, como si llevaran regalos de días y noches, de soles Lunas y estrellas, de puerto a puerto, avisando con el sonido de sus motores que la vida sigue...


y  las gaviotas siguen a las barcas formando siluetas en la arena en el mar y en el cielo, en un diálogo de sonidos que rompen sutilmente el silencio de la playa otoñal.


Y en el temprano atardecer, hacia las 17'25h, el Sol se ha puesto en un cielo tan limpio como al amanecer, pero más temprano, por una franja de nubes y neblina en el horizonte Sudoeste, remarcando las siluetas de otro mundo, de fábricas y edificios cercanos al mar y a la montaña...


difuminada por esa nube horizontal


por donde el Sol se ha escondido dejando luces de rubí, y de nuevo las gaviotas formando siluetas en el aire van adornando el paisaje.


Y a pocos metros a la izquierda han aparecido al mismo tiempo la figura de la Luna nueva en forma de fino anillo de platino, cortejada por el planeta Venus y la estela de un avión como testigo de la bella unión.

Siguen durmiendo y despertando días y noches como barcas que vienen y van en un precioso tiempo otoñal. Siguen los movimientos de cuerpos celestes que los humanos intentamos ampliar observando con aparatos inventados, por la necesidad de acercarnos a tanta belleza celestial que envuelve nuestras cabezas como un aura de luces y transparencias. Sigue el misterio del cometa ISON, aparece más cerca en las madrugadas el cometa Lovejoy... y dicen que hay más, muchos más, que a simple vista ahora no podemos contemplar.

Pero seguimos maravillándonos con los días y las noches, con Soles Lunas Estrellas y Planetas...
Con el intento constante de la humanidad de acercanos cada día y cada noche un poco más a la belleza universal. Y la belleza, es verdad.

Texto y fotos

© EVA HUARTE

2 comentarios:

  1. Hermoso recorrido de un día de una espectadora atenta a su corazón y al universo que la rodea. He sentido al leerlo una pequeña emoción que no se ha desbordado de finitud, de paso del tiempo, de belleza dolorosa. Mi casa está encerrada en un patio de manzanas y no puedo ver ni amaneceres ni atardeceres para mi desconsuelo. Creo que algo me falta. El tiempo inexorable va dando cuenta de nuestros días y de nuestras largas noches. Un cordial saludo.

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    1. Gracias, Joselu, qué bonitas tus palabras aunque envueltas en cierta tristeza, quizá porque no puedes ver estos amaneceres y atardeceres en tu casa cerrada a un patio de manzana. Así que de verdad me alegra si estas fotografías logran abrirte la imaginación y la emoción. En el fondo es esta mi intención, regalar lo que la vida nos regala y no todos podemos disfrutar.
      Agradecida por tus palabras
      Un saludo cordial

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