miércoles, 7 de agosto de 2013

Carta al director de "El Periódico de Catalunya"


El pasado 27 de julio envié esta carta a El Periódico de Catalunya, para aclarar parte de las falsedades que se publicaron en el reportaje firmado por Emilio Pérez de Rozas el pasado domingo 5 de mayo, sintiéndome incapaz en aquél momento de redactar la realidad de los hechos, además del dolor que provocó la falsa e innecesaria publicación del final de la vida de una persona apenas un mes después del trágico accidente.
No sé si El Periódico de Catalunya publicará o no una rectificación, pero en cualquier caso, aquí está.

EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

Saludos;

Acogiéndome al derecho de réplica, y por alusión, ruego la publicación de esta carta para aclarar y rectificar el reportaje titulado TESTIGO DIRECTO -LA ÚLTIMA FOTO DE PACO ELVIRA-, publicado el pasado domingo 5 de mayo de 2013 en el suplemento más PERIÓDICO de este diario. En dicho reportaje, firmado por el periodista Emilio Pérez de Rozas, se violó el código deontológico periodístico de rigurosidad en la información y derecho a la intimidad, provocando grandes daños morales y sociales al manipular los hechos reales del final de la vida de una persona, con quien compartí y compartió sus dos últimos años de vida hasta sus últimas horas.
Ruego tomen nota, punto por punto, de la realidad de los hechos y lo que se publicó:
-Dice el titular “La última foto de Paco Elvira”, añadiendo, en el pie de foto; “minutos antes de resbalar”. Y la fotografía insertada la hizo el día 22 de marzo y la publicó el mismo Paco Elvira en las redes sociales de Internet el día 25 de marzo, antes de su trágico final el día 30 de marzo de 2013.

-Sigue diciendo el reportaje firmado por Emilio Pérez de Rozas: “Fueron tres días de desesperación”
Y en realidad fueron 24 horas, desde la mañana del domingo 31 de marzo, que Andrea me preguntó si su padre estaba conmigo, hasta primeras horas de la mañana del lunes 1 de abril que lo encontramos.

-“No le dijo a Andrea dónde iba. Ni a Eva. Tampoco ellas le contaban toda su vida.” En esta desafortunada frase, además de infringir el derecho a la intimidad, no se entiende si el señor Pérez de Rozas se refiere a que Andrea, la hija de Paco Elvira, ni yo, su pareja, le contábamos nuestras vidas. O si debo deducir que se refiere a que Paco Elvira no nos contaba su vida. No hablaré por su hija, ya que la relación que tenía con ella, a pesar de convivir en el mismo piso, era muy distinta a la que tenía conmigo, y ella debe hablar por sí misma. Pero por mi parte, sin estar obligada a dar explicación, sí me gustaría decirle al señor Pérez de Rozas, que Paco sí me contaba y nos contábamos casi toda nuestra vida, al día. Sabiendo en casi cada momento lo que hacíamos. Por eso le dije a Andrea que Paco podía estar en El Garraf, inconsciente, aunque en principio no me creyera, ya que de entrada era difícil de aceptar esa posibilidad. Como podrá comprobar más adelante en este texto.

-“Cuenta el parte de aquel día que llovía. Y que, a ratos, llovía mucho. Demasiado”. Y ese día era soleado, típico día primaveral, con vientos fuertes que traía y llevaba nubes preciosas, por lo que Paco decidió volver a El Garraf para hacer más fotografías. Si hubiera llovido mucho, demasiado, como dice el reportaje, Paco no habría ido en tren hasta El Garraf para hacer fotos. De lógica. Y en la fotografía que dice fue "la última, minutos antes..." aparece un día soleado y radiante. Otra de tantas contradicciones textuales.

-“Ya de madrugada, llamó a Yolanda y a Eva. Las dos la serenaron”. En ningún momento Andrea me llamó de madrugada, fue por la mañana que me envió un mensaje preguntándome si su padre estaba conmigo, ya que habíamos estado juntos los días y noches anteriores, días de Semana Santa. Y no la serené, al contrario, fue ella quien me dijo; “Tranquila Eva, primero llamaremos a todos los amigos”, ya que de entrada le dije que Paco salió de mi casa para ir a su piso de Gran Vía para hacer los exámenes de dos alumnos que tenían Erasmus. Y tal como le dije a Andrea; “Si no ha dormido en casa ni ha dicho nada, es que le ha pasado algo, y está inconsciente en algún sitio y necesita ayuda. Tu padre no es así, nunca haría una cosa así, ni a ti ni a mí. Si estuviera en casa de alguien habría dicho algo. Hay que llamar enseguida a los Mossos d’Esquadra”. (Guardo los mensajes). Andrea me dijo más tarde que su tía Mercè había llamado y le dijeron que había que esperar 24 horas para poner la denuncia. A punto de cumplirse las 24 horas ya.

-Y sigue diciendo el texto del reportaje: ““Hay que esperar 48 horas, denunciarlo, una foto…” Recuerdan que fue el consejo del 112”. Es de ley, y se sabe, que son 24 horas para poner la denuncia, no 48 horas.

-“ANDREA MOVILIZA CIELO Y TIERRA. Lanza una llamada de desesperación, de auxilio, a través de las redes sociales”. Sigue diciendo el reportaje. Y lamento decirlo, pero se puede comprobar también, y es de dominio público, que fui yo quien puso la alarma de búsqueda en las redes sociales a las 14’15h del mismo domingo, después de haberlo dudado mucho, sabiendo que saltaría la alarma y era un paso sin marcha atrás. Prefería equivocarme antes que no intentar localizar a Paco por todos los medios. Intuyendo ya lo peor. Mientras Andrea me dijo que iba a comer a casa de su madre y pondrían la denuncia por la tarde. Por eso di la alarma, impotente para movilizar las cosas por la vía legal por mi condición de pareja, y no de familiar. Condición indispensable para poner una denuncia.

- “La buscan a ella y a Pepe Baeza”. Fue entrada ya la noche del mismo domingo, que a través de Facebook, al ver el SOS que puse, Carolina Martinez, amiga de Paco Elvira, me envió un mensaje privado con el teléfono del fotógrafo Pepe Baeza, (siempre les agradeceré) para que le explicara la situación y mirar de movilizar las cosas por otra vía. Así lo hice y así lo hicimos. Ya por la tarde había llamado por mi cuenta a los Mossos y al 112, (además de hospitales y amistades) pidiendo que rastrearan el teléfono móvil de Paco Elvira, sabiendo que era la única manera de confirmar mi intuición de que estaba en El Garraf, y tanto los mossos como en el teléfono 112 me dijeron que eso era imposible, que se necesitaba una orden judicial. En ese momento me llamó Javi, el novio de Andrea, diciendo que no hacía falta que fuera yo a El Garraf, donde dije que iba a ir sola, y que iba él con su padre, preguntándome si sabía el lugar exacto donde Paco podría estar. Inmediatamente le envié un mensaje a Andrea diciendo en catalán: “El sitio se llama La Falconera”. (Guardo este mensaje también en mi teléfono móvil). Y al cabo de un rato me llama de nuevo Javi diciendo que no van a El Garraf, se acerca la noche y Andrea ha llamado a los mejores amigos de Paco Elvira; Xavier Vinader, Albert Cañagueral y Pepe Encinas. Quedando en ir a El Garraf por la mañana a primera hora.

Lo que sigue en el escrito de Emilio Pérez de Rozas (como casi todo) es tan confuso y ofensivo que no puedo transcribirlo punto por punto. Pero la realidad es como sigue: El fotógrafo Pepe Baeza se movilizó enseguida, ya entrada la noche, me dijo que lo primero sería conseguir la firma del juez de guardia para llevarla a los mossos y poder rastrear el móvil. Esa solicitud para que la firmara el juez sólo podía hacerla la familia, por lo que me dijo que movilizara a Andrea y al hermano de Paco, para ir todos juntos a la Ciutat de la Justicia y hablar con el juez de guardia. Lo que hicimos. Allí el juez nos dijo que las cosas no iban así, que la solicitud la tenían que hacer los Mossos d’Esquadra, él la firmaría y ese papel iría a Madrid, donde posiblemente (ahí sí) estaría 48 horas hasta que se hiciera el rastreo, y más teniendo en cuenta que en Catalunya era fiesta, podían ser 72 horas. Ante mi desesperación, casi indignada, le dije al juez que se trataba de un grave riesgo de vida, que podía venir de horas o minutos. A lo que el juez contestó: “Bueno, tampoco ustedes se han dado mucha prisa, la denuncia está puesta a las 19’48 de esta tarde, hace pocas horas”. Le pregunté entonces al juez: “¿Y si tenemos un amigo técnico?” A lo que el juez contestó: “Si tienen ustedes un amigo en Telefónica, entonces, a mí no me necesitan para nada”. Pues vámonos. Propuse al grupo. “Si alguien tiene que movilizar las cosas somos nosotros”. Propuse también de ir esa misma noche a El Garraf, pero Pepe Baeza nos lo quitó de la cabeza. Ya en casa, de madrugada, Andrea envió a los mossos de la comisaría algunas fotografías que Paco  hizo en El Garraf días antes. Y esa noche sí, la pasamos prácticamente en vela pendientes de llamadas y mensajes con personas que intentaban colaborar desde distintos puntos geográficos y por todos los medios.

-“Y el lunes por la mañana todo está en ebullición. Y todos se acercan al Garraf, porque, ya entonces, el pirata informático de Úbeda les ha dicho que, en efecto, el móvil de Paco emite una señal desde la zona Garraf-Sitges. Y hacía allí se van. Todos”. Sigue diciendo el reportaje. Y a las 8’30 de la mañana del lunes ya íbamos con el coche de Pepe Encinas, Andrea, su novio Javi, y el periodista y gran amigo de Paco Elvira, Albert Cañagueral, hacia El Garraf, sabiendo por los mismos mossos que esa noche ya habían rastreado la zona sin éxito, y donde se dirigían de nuevo sabiendo que íbamos hacia allá. Casi llegando a El Garraf, Andrea recibió la llamada de Manel Úbeda, quien supo la noticia la noche anterior a través de mi alarma en Facebook -compartida por más de un millar de personas- diciendo que un amigo técnico había localizado el móvil de Paco en la zona Sitges-Garraf. Lo que fue un respiro para todos saber ya con certeza el lugar donde estaba. Aunque intuyendo aún más, por mi parte, lo peor. Andrea llamó a los mossos para dar la noticia, y al llegar al lugar exacto ya estaban allí los Mossos d’Esquadra, con dos coches. Pero ni hubo bomberos, ni helicópteros ni perros ni alpinistas, como dice el texto de Emilio Pérez de Rozas en el reportaje publicado en El Periódico el domingo 5 de mayo.

En su día ya hice una nota aclaratoria en mi blog sobre este lamentable reportaje, siendo un hecho y momento tan traumático íntimo y delicado que no necesitaba ese sensacionalismo, ni siquiera necesitaba ser publicado algo tan traumático que afectaba a muchas personas, especialmente a las más allegadas, por lo que habría sido necesario hablar con todas las partes relacionadas directamente en esos difíciles y fatídicos momentos. Esperaba que el mismo Periódico publicara una rectificación y disculpa, sintiéndome incapaz, en aquellos momentos, de escribir esta difícil carta a El Periódico, ya que la indignación por la publicación falsedad y descomposición de los dramáticos hechos reales no hizo más que aumentar el dolor de la pérdida y el traumatismo vivido, que me costará superar, si se supera algo tan traumático y desgarrador, además de sentir, personalmente, una enorme ingratitud. Y creo innecesario añadir que no escribo por afán de protagonismo, ya que, desgraciadamente, el protagonismo lo tuve, y ojalá no lo hubiera tenido nunca.

Así que en honor a la verdad, por respeto a sus lectores, a tantas personas, amistades reales y virtuales, que participaron angustiadas en la búsqueda esas 24 horas, -y a quienes desde aquí quisiera agradecer nombre por nombre-, por respeto a mis sentimientos y estado de ánimo, y por encima de todo, por respeto al final de la vida de Paco Elvira, persona distinguida ante todo por su sensibilidad y bondad, además de su gran profesionalidad en busca siempre de la verdad, ruego publiquen esta carta o una nota aclaratoria de la realidad de los hechos, haciendo honor al principio deontológico periodístico de respeto a la verdad y a la realidad. Y por humanidad

Muy agradecida.
Atentamente

Eva Huarte

http://ehuarte.blogspot.com.es/2013/05/rigurosidad-en-la-informacion.html 

Enlazo la página de la F.A.P.E. (Federación de Asociaciones de Periodistas de España) por si es necesario repasar el Código deontológico: http://www.fape.es/codigo-deontologico.htm

12 comentarios:

  1. Quizás el periodista debió cambiar los nombres y añadir un "relato novelado basado en hechos reales" como subtítulo del artículo. Espero que atiendan tu carta y rectifiquen.

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    1. Eso espero también, Santiago, por respeto al Código deontológico periodístico. Pero sobretodo, por respeto a la intimidad y al final de la vida de una persona.

      Gracias

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  2. Eva,
    me parece magnífica tu reivindicación la verdad de los hechos, pero no esperes mucho del periodista. Por regla general los periodistas no se molestan en arreglar sus faltas éticas. Este país funcionaría mucho mejor si eso ocurriese pero no es así.
    Mucho ánimo Eva. Sigue escribiendo para todos nosotros.
    Un abrazo.
    Francisca

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    1. Sí que espero una rectificación pública en el diario impreso de El Periódico, es su obligación, como digo, por respeto al Código deontológico periodístico, como era también su obligación hablar con todas las partes implicadas. Aunque mucho mejor habría sido que se abstuvieran de publicar algo tan íntimo y traumático, faltando al respeto a la verdad, al final de la vida de una persona, confundiendo a los lectores y abriendo una herida que intentaba cicatrizarse. Es verdad que si todo esto se respetara, este país iría mucho mejor.
      Gracias Francisca.
      Un abrazo

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  3. Molt be Eva, aplaudeixo la teva valenta decissió. Es necessari que se sàpiga la veritat dels fets i no una realitat novelesca i tergiversada de l'autor, sense criteri ni respecte i jugant cruelment amb els sentiments de les persones, però sobre tot, falsejant la realitat sense motius.
    Espero que EP siguin conseqüents.
    Una abraçada.

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    1. Moltes gràcies, Maria Rosa. Espero també que els responsables de El Periódico siguin conseqüents en honor a la veritat ètica i moral, i més, tractant-se del final de la vida d'una persona digne i sensible, que, a més, va lluitar sempre per la veritat des del periodisme autèntic d'investigació de la vella escola.
      I sent company.
      Una abraçada

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  4. Me parece perfecto lo que has hecho. Eres un ejem...PLO de constancia y lealtad.Que ninguna nube te impida seguir adelante, somos muchos los que te queremos y seguimos.
    Consuelo G del C

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    1. Y tú eres un ejemplo de buena amistad, en los buenos y malos momentos. A veces el dolor y desesperación nos hace dar un mal paso y cometer un grave error. Pero en este caso no hay más justificación que la inconsciencia del dolor añadido que puede provocar escribir y publicar sobre un drama tan íntimo, violando los principios éticos y deontológicos del auténtico periodismo, como son el respeto a la verdad y a la intimidad. Igual que movilicé a más de un millar de personas para localizar a Paco en 24 horas, debo defender la verdad aunque el mundo entero fuera en contra. Es increíble ver el poder e influencia que aún ejerce la letra impresa en los diarios, llegando a creer más lo que dicen y leen que la realidad y vivencia propia. Y el periodista, en este caso, ni fue testigo ni participó. Por eso digo hace años que vivimos tiempos de artificio. Y hacen daño.
      Gracias Consuelo

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  5. Espero que atiendan tu carta y actúen en consecuencia, por respeto debido a Paco, a tí, a la rigurosidad de la verdad.

    Me he tomado la libertad de compartir tu carta en mi muro de facebook, dando por entendido que quieres que se haga pública.

    Un abrazo lleno de cariño y toda la energía que necesites.

    Sebastià.

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  6. Solo añadir a lo que ya comente en su momento que la memoria de Paco, una persona que siempre lo recordaré como meticuloso y riguroso, no merece bajo ningún concepto un articulo como el que firmó el Sr Emilio Perez de Rosas.

    Un abrazo

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  7. Sí, Jan, recuerdo bien tu comentario en el post del 5 de mayo, el mismo día de la fatal publicación en El Periódico:

    http://ehuarte.blogspot.com.es/2013/05/rigurosidad-en-la-informacion.html

    Y seguimos de acuerdo, Paco no merecía ese trágico final, por tanto, jamás se tendría que haber publicado su final, y mucho menos, haciendo uso del odioso sensacionalismo que Paco siempre denunció, igual que yo. Por eso lo denunciaré siempre, y más tratándose de la vida de la persona que compartía su vida conmigo, con quien compartía mi vida y estuvimos unidos hasta sus últimas horas, y por quien removí cielos y tierra para localizarlo cuanto antes, diciendo que si no estaba haciendo los exámenes, estaría en malas condiciones en La Falconera... Y están todas las pruebas que quieran, para quienes crean que "la verdad" es lo que publicó El Periódico. Fue todo tan traumático, que nadie tenía derecho a publicar esos trágicos e íntimos momentos. Esta publicación añadió otra pesadilla a la pesadilla que aún intento superar. Y provocó el rompimiento de mis relaciones con la familia de Paco, por parte de ellos, claro. Prefieren que les monten la película, quizá es su forma de "superar" el shock... Lo respeto, pero no era necesario mentir y hacerme pagar a mí.

    Recuerdo siempre el comentario de Paco, que además publicó varias veces en su blog, denunciando el sensacionalismo periodístico, decía: ""No dejes que la verdad te estropee una buena noticia", dice una máxima del periodismo. Del periodismo malo, mentiroso y manipulador del que por desgracia cada vez estamos viendo más ejemplos en nuestro país."
    Esta es la voz de Paco. Imagina cómo le gustó y le está gustando todo esto... El mal ya está hecho, pero la obligación del periodista es investigar por todas partes, y más tratándose del final de la vida de una persona, lo más íntimo que existe, lo más sagrado. No entiendo cómo fueron capaces de publicar eso con toda frivolidad, sin el más mínimo pudor y con una imperdonable falta de respeto, hacia él y su vida, y hacia la persona más íntima en aquél momento, que, desgraciadamente, era yo, y nadie se molestó en preguntar ni averiguar la verdad. Aunque tampoco la habría vendido ni regalado. Quizá por eso no me consultaron.

    Gracias por tu comentario, Jan, sé cómo respetabas y valorabas a Paco. Y él lo sabía también.
    Un abrazo.

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