lunes, 24 de junio de 2013

Saltar hogueras y cenizas


Desde niña me gustaba celebrar la llegada del verano con sus días y noches mágicas que esperábamos y recibíamos con una explosión de alegría. Días antes de la noche de San Juan buscábamos trastos viejos y todo lo que no queríamos. Olvidábamos enfados infantiles y nos reconciliábamos decididas a ser buenas niñas, entusiasmadas y de acuerdo con la vida, que adorábamos soñando bailando y riendo felices. Y aunque pasaran los años, allá donde estuviera, siempre recibia con la misma ilusión de niña la llegada del verano, siguiendo las ceremonias aprendidas; recoger flores y plantas, comer, bailar, cantar, bañarme en el mar o cualquier superficie de agua limpia, y sobretodo, saltar una hoguera grande o pequeña con el mismo atrevimieno de niña, quemando lo malo, deseando lo bueno y compartiendo risas y alegrías.


El año pasado recibimos juntos el verano que tanto nos gustaba a los dos, sintiéndonos de nuevo privilegiados. Después de bañarnos en el mar al atardecer cocinamos juntos, comimos y bebimos, hablamos reímos y volvimos a la playa caminando entre el mar y las hogueras como adolescentes enamorados. Y casi al  final de la noche, formulando juntos el deseo de amor eterno, nos cogimos fuertemente de la mano y saltamos la hoguera en llamas. Después del salto, sin soltarnos de la mano, reímos sorprendidos de alegría por haber superado la prueba a pesar de nuestros años, nos besamos y abrazamos, celebrando nuestro amor y alegría compartida con nuestras risas, nuestras palabras y miradas enamoradas, que tanto decías que te gustaban, iluminadas por las llamas que parecían renacer en nuestras vidas como la luz del Ave Fénix resurgiendo de sus propias cenizas. Sólo estábamos convencidos de una cosa; nos amábamos.


Este año he estado sola recordando nuestra última Nit de Sant Joan saltando la hoguera felices, aunque igualmente estemos juntos. Este año sólo queda de tu cuerpo tus cenizas, que ni siquiera me permiten tener conmigo, y donde sabes que también estoy contigo. Quizá ya lo sabía aquella hoguera de San Juan del pasado verano que nos vio saltar enamorados cogidos de la mano. Quizá la hoguera sabía que sería tu último verano, mientras vivíamos felices pensando y deseando nuestro presente y futuro juntos. Y quizá la hoguera sabía que tu partida de este mundo eternizaría ese amor compartido deseado y prometido.


Sé que estás en mí y aquí, aunque no tenga tus cenizas, aunque prefieran tenerlas en casa de tu exmujer y su marido, aunque sepan que nos amábamos y estabas feliz conmigo y querías estar conmigo. Aunuqe sepan cuánto te añoro te lloro y te necesito, cuánto nos necesitábamos. O quizá no lo sepan o no quieran saberlo, quizá así me hacen creer que no tengo derecho ni a tener las cenizas de tu cuerpo, que tanto amé y me amó hasta tus últimos momentos. Quizá por eso tampoco he podido volver a tu piso para recoger mis cosas, algunas de nuestras cosas; ropa, libros, fotografias... Me pregunto, y muchas amistades nos preguntamos, qué extraña moral nos guía para actuar así... Ya ves que aunque tu hermano Joan Carles, monje del Monastir de Montserrat, dijera en tu funeral que ofició; lo más importante es el amor, no tenemos posiblemente el mismo concepto del amor, no parecen creer en el amor que me profesabas y nos profesábamos, en el amor de dos personas sensibles y maduras que se amaban como criaturas, con esa serenidad que da la experiencia de los años y la vida. No parecen creer en nuestra fidelidad. Ni piensan que preferirías seguir aquí conmigo en este lugar casi exclusivamente tuyo, donde dejaste tus cosas horas antes de irte para siempre, y cuidando tal como las dejaste, sólo por sentirte más cerca, por creer en la magia de que estás, porque sé que es donde te gustaría estar y me gustaría que estuvieras...

Ya han pasado casi tres meses, aunque el tiempo siga sin existir para mí desde que te fuiste, y no he podido paliar el dolor de tu ausencia teniendo al menos tus cenizas cerca, ni sé cuál será tu lugar final. Aunque sabes que vaya donde vaya, esté donde esté, en casa en la playa o en el bosque, en cada momento del día y de la noche, estás. Seguro que recuerdas lo que te dije en nuestra última comida juntos, sin saber que sería la última comida de tu vida: No te obsesiones, la vida tiene otros valores, el dinero no es lo más importante. Al final, cuando nos vamos, sólo nos llevamos lo que verdaderamente hemos amado y nos han amado. Y ya ves, sigo creyendo que así es. Al menos sé que te fuiste lleno de amor, dejándome llena de amor. Al menos sé que te hice feliz, como sabes que me hiciste feliz.

Y ahora sé, que nunca más saltaré una hoguera, y ahora sé que aquella hoguera de tu última noche, nuestra última noche de San Juan, no en la forma que esperábamos, cumplió nuestro deseo de hacer nuestro amor eterno. Y eso, el fuego lo sabe, el cielo lo sabe, hasta las cenizas lo saben. Y tú y yo sabemos que nadie nunca lo tocará.

Eva Huarte

15 comentarios:

  1. No entiendo el silencio que rodea este post. Me pregunto qué pasa, no tenemos nada que decir. Yo sí. Me consta que ha sido leído y quizás no digerido pero seguramente criticado por todos aquellos que desde el mismo momento de la desaparición de Paco decidieron que eras invisible.Ignorantes e insensibles que ahora se alzan como guardianes del legado. Más allá de cualquier cuestión con la que quieren seguir manteniendo la memoria de un gran maestro del fotoperiodismo está lo que fue como ser humano. Los últimos años de su vida los decidió compartir contigo Eva (a la que amaba más que le pese a algunos) y con unos pocos, vivía, convivía, reía y respiraba contigo. Entiendo que eres su viuda porque eras su mujer y es incompresible que NADIE se haya puesto en tu piel que era la suya. Dicen 'No hagas a nadie lo que no te gustaría que te hagan a ti' y sin embargo llevas sufriendo, de duelo tres meses durísimos. Aguantando lo indecible, en silencio, con el cuerpo y el alma destrozados, soportando mordiscos porque nadie te ha dado tu sitio, el sitio que a Paco le hubiese gustado que tuvieras por derecho. Es vergonzoso que al día de hoy no tengas sus cenizas, tú que eres su viuda y la mujer a la que amaba, que nadie te haya llegar vuestras cosas, las que tenías en su casa, los recuerdos que para otros no significan nada y para ti son parte de momentos inolvidables...No sé que pensar si su hija al día de hoy perdiese a su novio imagino que le gustaría que la familia de él la acogiese y la respetase y le facilitara las cosas y no sé por qué a tí no ¿tan difíciles ponerse en el lugar del otro? ¿qué hubiese querido Paco? Es inhumano y todo desprende un repugnante tufo a intereses varios por parte de aquellos que ahora quieren sacar tajada fácil y nadie ve que sigues de luto esperando tener lo que a otros no les importa tener pero que para ti es tan necesario como el aire que te mantiene viva.
    Eres el amor de su vida, su viuda, la dueña de su verdad(verdad que tanto temen), la que lo buscó cuando otros se divertían, la que no pudo abrazar su cuerpo porque no dejaron y la que al día de hoy no tiene sus cenizas porque piensan que así te hacen invisible pero nada más lejos de la verdad que el artificio.
    Andrea si lees esto deberías reflexionar y pensar que el amor no es excluyente, el amor une siempre y que poderse mirar sin remordimientos al espejo no tiene precio. Tu padre era un ser maravilloso por encima de todo ese mundo fatuo que te canta al oído como las sirenas de Ulises. Guárdate de los que te alaban porque algo quieren. Lo importante es el ahora y al día de hoy estoy convencida que donde le gustaría estar es entre los brazos y susurros de Eva que es su amor, que no por último menos intenso ni menos importante. Era el definitivo con planes de futuro y presente. Déjalo descansar a su lado es lo que él querría y todos lo sabemos.
    Un beso enorme Eva* espero que lleguen a ti sus cenizas porque es de ley que estén con la persona que amaba.
    Sorprendida por el silencio del post me despido.

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    1. Bueno María, agradezco tu extenso comentario, aunque me he quedado un poco sorprendida por algunas cosas arriesgadas que dices. Realmente tampoco me sorprende mucho viniendo de ti, nos conocías a los dos, a Paco y a mí, y los dos decíamos que eres sincera valiente y espontánea, conociendo además como conoces el mundo de la fotografía y la dura experiencia que viviste con la pérdida de tu padre, profesor de la Universidad de Sevilla y Director de la Hemeroteca Municipal, al que Paco admiraba y respetaba por haber creado también la actual Fototeca. Así que imagino que al leer mi texto y por el cariño que nos tenías (y sé que me tienes) te ha salido del alma. Y agaradezco.

      Prefiero no añadir nada a tu comentario, eres libre de decir lo que piensas y sientes. Pero no te sorprenda el silencio en este post, ya sabes que va a días y temas, y este es un tema delicado. Lo que sí es cierto es que si pensamos en Paco, como ser humano, sabemos que no le gustaría nada lo que está pasando, tal como comento en mi texto. Y eso es muy triste sobretodo por él, como para mí y algunas verdaderas amistades, porque ante todo, como dices, era un gran ser humano. Y ese es, lo sabemos, su más precioso legado.

      Gracias, María
      Un abrazo.

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  2. Eva,las imágenes hablan por si solas, las miradas de alegría y amor entre los dos no dejan dudas.
    Este es otro verano distinto, otras hogueras encendidas y una gran perdida. Un beso y abrazo Eva.

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  3. Me quedé sin palabras después de leerte. Viendo las fotos, las miradas de amor entre los dos, es tan duro todo. Se que te lo he dicho muchas veces, pero aquel día de San Jordi tan especial, en el que corríamos entre la gente, para poder llegar a ver a Paco que te esperaba impaciente. El ver como se le iluminó la cara al verte, los ojos enamorados de ambos, si es verdad, como dos adolescentes, que viven otra oportunidad, que parece que la vida te regala. Pero como dices, la vida tiene sus planes, por mucho que nosotros nos empeñemos en hacerlos.
    Me encantan estas fotos de hogueras y la alegría que desprenden, el amor queda plasmado en ellas.
    Un enorme beso, y abrazo.

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    1. Gracias por tus palabras y recuerdos, Carmen. Sí, la vida tiene sus planes, y no tenemos ni idea de nada.
      Un beso.

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  4. Eva, no te conozco, ni conocí a Paco más que por sus imágenes, que es una manera de haberle conocido siquiera un poquitico, pero te leo y veo también las tuyas. Solo quiero decirte que me has emocionado como si se tratara de alguien muy cercano a quien quiero bien. De cómo se portan contigo los que dicen querer a Paco, prefiero no escribir, pero sé que aun sin hacerlo, sabes lo que hubiera dicho.
    De cómo te sientes tú... eso ya es otra cosa. Sigue el amor que sientes por él dentro de ti, acompañándote, y lo hará siempre. El tiempo suavizará el dolor, los amigos te ayudarán a seguir sintiéndote viva y hasta te arrancarán algunas sonrisas. Deja que ellos sean bálsamo y sigue caminando por la vida, junto a él, y disfrutando de las pequeñas cosas, con él a tu vera. Es lo que le gustaría,no tengo duda.
    Que te alcance todo el cariño que pueda mandarte sin saber siquiera quién soy. Y sigue escribiendo, y haciendo fotos, y regalándonos tu tristeza o tus momentos de placidez. Los escucharemos, no lo dudes, con enorme emoción.
    Un beso.

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    1. Creo que te recuerdo por algunos comentarios en las fotos de Paco. Y me emocionan también tus palabras, Elisa, aún si conocerte más que virtualmente. Pero mira, no es sólo por cómo se portan conmigo, es por la falta de respeto que demuestran hacia él, teniéndolo en casa de su exmujer casada hace años con otro hombre, es casi una ofensa para él y para mí, como si nadie le quisiera ni necesitara. Sabiendo cómo le gustaba y le gustaría estar aquí conmigo... aunque sea en cenizas. Y yo estaría más tranquila también sintiéndolo más cerca. Por eso digo que no entiendo en qué moral se basan para actuar así... ¿Dónde queda el respeto a lo que verdaderamente le habría gustado y él amaba?
      Es algo que cuesta mucho de aceptar y entender.

      Gracias por tus palabras, Elisa. Un abrazo.

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  5. Suscribo de la A a la Z el comentario de María Braojos. Imposible decirlo mejor.
    Abrazo
    Consuelo

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    1. Gracias Consuelo, ya digo que las buenas amistades me estáis sujetando. Un abrazo*

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  6. hola guapa, soc jo, finalment em conecto desde´l hotel marés, a cas encara no tinc internet i com que treballo tot el dia m´es difícil de fer-ho....quina història maquiavelica....quin sentit de possessió absurd i egoista...les seves restes han de ser amb la dona que ell estimava, amb qui compartia la seva vida ..els demès formaven part de la seva història peró no eren el seu present..el seu present la seva perpetuitat en aquest mon ets tu Eva, tu i el gran amor que sents per ell, tu i el teu dolor tu i la nova vida que teniu des de la distància. fés d´aquesta nova vida un motiu d´al.legria...el teu amor dona vida al seu record, el demès és el gran teatre del món....un petonarro

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    1. Hola Marga. Quines paraules més maques i encertades dius, és així de senzill, i no cal donar més voltes. Intentaré fer com dius, que sigui un motiu d'alegria, encara que ara sigui dificil. Gràcies!

      Una forta abraçada. I espero que aviat torneu a tenir Internet a la nostra bonica Illa!

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  7. Él está contigo, Eva.
    Comprendo perfectamente tu dolor por cómo se está portando la familia contigo.
    No me parece ni justo, ni ético, ni normal.
    Un beso bien grande lleno de ánimo.

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    1. Lo sé, Susana, y yo estoy con él, incluso en sus cenizas, y eso nadie lo puede evitar. Por eso sé que ni a él ni a mí nos gusta que estén donde están, desde hace casi tres meses... Como dices, no es justo ni ético ni moral. Y el dolor que esto representa sólo lo saben las personas que de verdad saben amar, y las que tienen un mínimo de sensatez y humanidad, tanta que tenía Paco, sé que no le está gustando nada lo que está pasando. Y el cielo lo sabe también.

      Gracias siempre por tu ánimos.
      Un fuerte abrazo*

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  8. Eva, siempre leo tu post. No te conoco personalmente,pero si a tu hijo, mi hermano y el eran compañeros y amigos en el Alpe.
    Me duele mucho tu perdida, siempre he pensado que el amor es lo mas grande que puede tener una persona y eso no desaparece con la muerte del ser amado. Necesitaras tiempo, hasta que el vacio vuelva a llenarse de recuerdos del amor compartido y puedas sonreir al recordar los pequeños gestos, las miradas, incluso aquellas pequeñas manias que todos detestamos y que acaban siendo los retazos que con mas cariño recordamos. Saca fuerzas de donde puedas, del silencio, de los amigos, de tus seres queridos, pero sin prisa, no tengas prisa. Tomate el tiempo que necesites. Los que te aman lo entenderan. Y si escribir te alivia...pues escribe, tanto como puedas.
    Aquellos que no lo entiendan, o te critiquen, abandonalos, sigue por otro camino, tu dolor es solo tuyo, solo tu sabras a su tiempo y poco a poco, como hacerle frente.
    En cuanto a lo que comentas de las cenizas, no perdere tiempo criticando u opinando, cada uno sabrá sus motivaciones, las conaidre validas o no. En mi caso no creo que sea justo lo que hacen, añadiendo mas dolor a tu perdida, pero como he dicho, ellos y sus conciencias sabran.
    Un beso enorme y mucha luz.

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    1. Hasta hoy no he leído tu comentario, vevesge, lo siento, no sé si volverás a entrar en esta página, pero no quiero que tu comentario se quede sin respuesta.

      Y como dices, eso intento, crear mi mundo con los seres queridos, con las personas que tienen la sensibilidad de amar y respetar los deseos de la persona que ya no está. Las que saben imaginar y respetar lo que representa la pérdida de tu pareja, de tu cariño y alegría, que no volverás a ver más, ni siquiera en cenizas...
      Nos quejamos de que la vida es dura, pero nosotros la hacemos aún más. Me pregunto constantemente hacia dónde va la humanidad... Qué sentido tiene tanta soberbia y avaricia, sabiendo que todos terminamos en cenizas.

      Un beso, vevesge. Y gracias por tus palabras.

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