viernes, 14 de junio de 2013

Huida a las Islas Pitiusas: Formentera


Estando en Eivissa no podía evitar subir a un barco que me llevara de nuevo a mi amada y adorada Formentera, la más pequeña de las islas Baleares, la pequeña de las Pitiusas, donde llegué por primera vez un soleado día del mes de mayo del año 1974, con mi hijo de apenas un año en mis brazos, cuando no había casi nadie, casi nada, ni agua corriente ni luz eléctrica y apenas un teléfono en toda la isla que funcionaba según el tiempo que hacía... Y fue donde descubrí la belleza y autenticidad de la vida y las personas, donde me llené de paz alegría y enriquecí mi sensibilidad y cultura, descubriendo nuevas músicas, nuevas literaturas, nuevas posibilidades de vida.

http://es.scribd.com/doc/22317785/Nomes-Voliem-La-Lluna

(En este enlace hablé un poco de Formentera y el contraste en aquellos años entre la sociedad y política dictatorial y el sueño de los entonces llamados, casi despectivamente, hippies: El sueño de un mundo mejor: Está escrito en catalán, google lo traduce, aunque no me responsabilizo de su traducción)


Si algo enamora en cuanto te acercas con el barco a Formentera son los colores y transparencias de sus aguas, azules turquesas, zafiros, esmeraldas, diamantes, incluso a veces, en la orilla de su blanca arena, sus tonalidades rosadas formadas por millones de diminutas partículas de caracolas rotas, y también por la sal que contienen sus aguas, combinando las transparencias con grandes y pequeñas bandas de la planta Posidonia, dando esa oscura tonalidad violeta y provocando preciosos contrastes de luz a la mirada.


Aquí una muestra de los contrastes de estas aguas de Formentera, al fondo de la foto, en el centro, la pequeña isla Es Vedrà, junto a las montañas de Eivissa. Y en la orilla, en  la arena y las rocas podemos caminar sobre las algas como sobre una nube de espuma y algodones ancestrales nacidos de la mar.


Su luz es deslumbrante hasta en los árboles, como si estuvieran cubiertos por una ligera capa de diamantes, formada por ese brillo y reflejos del Sol con las aguas. La isla entera es un pequeño cofre de piedras preciosas, mi isla pirata, la llamaba desde el principio, imaginando y conociendo sus historias pasadas.
Pero en Formentera sólo vale el respeto y la humildad para ser feliz en ella, sin aspirar a más de esa felicidad que la de ir admirándola, descubriendo la belleza y los más preciados valores de la vida en este pequeño rincón de nuestro pequeño planeta. Los vientos, en cambio, son fuertes en toda la isla, dicen que así desaparece lo malo. Y por eso es tan plana también, no está permitida la altivez. Este es uno de los sellos del paisaje de Formentera, las sabinas agachadas por el viento como en acto de humildad. Un preciosidad. Y hay que imitarlas para ser feliz allí. Ya dice el viejo refrán: Allá donde fueres haz lo que vieres.


Y esta fotografía es otro distintivo de la humildad de Formentera, el transporte más usado después de empezar a caminar a pie; la bicicleta... Podría escribir un libro de tantas historias divertidas de este humilde y magnífico medio de transporte en la isla, y es tan plana, -excepto la subida a La Mola y a Es Cap de Barberia, donde lucen dos de sus antiguos y bellos faros- que hasta la persona más torpe puede recorrerla en bicicleta, y aprender, algunas tras varias caídas... Y digo, se podría escribir un libro de tantas historias de ladrones de bicicletasmagníficas historias imaginadas o verdaderas que da la isla.


Podría poner aquí fotografías antiguas del primer tiempo que viví en Formentera, comparando los cambios. Entonces no se hacían tantas fotografías, afortunada era la persona que disponía de una buena cámara, y por suerte, yo tenía una Minolta entonces, con la que hice cientos de fotografías. Y me hizo gracia, cuando llegué a la orilla de la playa, ver a esta mujer japonesa preparando su autorretrato en las limpísimas aguas de Formentera. Y claro, pensé en mi fotógrafo favorito, sé que le gustaría, y a él se la dedico:
http://pacoelvirafoto.blogspot.com.es/2012/08/autoretratos-de-verano.html


Ha sido muy difícil la elección de fotografías de mis horas en Formentera un día del pasado mes de mayo. Casi tendría que dedicarle varias páginas en este blog. Pero al volver de las islas me he quedado bloqueada, con esa imagen de azules y luz en la mente y la mirada. Como si todavía estuviera ahí, y Formentera en mí. En el fondo, siempre ha sido así. En Formentera he vivido momentos muy importantes de mi vida, he conocido personas magníficas, y siempre, siempre, me ayuda a estar bien conmigo misma y con la vida. Allí la rabia que llevas por los incomprensibles mazazos de la vida desaparece y se suaviza, la luz elimina la oscuridad en tu mente y en tu alma. Incluso la sonrisa y la mirada se iluminan. Formentera te reconcilia contigo misma y con la belleza de la vida, regalándotela, mostrando lo mejor de sí misma y de ti misma.


Y tuve la suerte de encontrar a dos buenas amistades en cuanto llegué; Fernando Gayá, de Formentera Mar, (clic aquí para ver web), que me dio una amable y cálida acogida. Y Mónica, antigua amiga de Fernando, que hace poco descubrió Formentera y, como dice ella misma, de momento, aquí me quedo. Dos buenas y simpáticas amistades además de buenas guías. Y gracias a los dos me he quedado con esa agradable sensación que te hace pensar en la necesidad de volver.


Justo en este pequeño paisaje víví largas temporadas unos años, frente S'Estany Pudent, donde contemplaba reflejarse el cielo de día y de noche, con millones de estrellas como diamantes, y siempre me preguntaba qué era real; el cielo que veía al levantar la cabeza o el que veía reflejado en el agua. Misterio que sigo sin saber responder.
Y es que Formentera es, ante todo, mágica, como podemos contemplar en esta preciosa fotografía hecha ayer jueves 13 de junio de 2013 por Maria Serra, de Mediterranea Pitiusa, que tuvo la gran fortuna de ver y captar este precioso foco azul que provoca el rayo verde, al que Jules Verne dedicó su novela, titulada con el mismo nombre, a este efecto fascinante de la puesta del Sol en un cielo limpísimo. Y arriba, a la izquierda de la foto, la Luna nueva creciendo en su quinto día.


Parece que toda la belleza del Universo se refleja en Formentera, en ese pequeño punto azul rosa y diamante de nuestro pequeño punto azul llamado Tierra. En eso no ha cambiado, que es lo más importante, a pesar de los nuevos palos eléctricos y cables que rompen parte de la armonía del paisaje. Y a pesar de la lucha que siguen provocando las excavadoras en contra de pacíficos defensores de la naturaleza del planeta y de la isla. A principios de los años ochenta publiqué un reportaje en el diario El Correo Catalán con las primeras excavadoras trabajando en el puerto de La Sabina, y ahora, treinta años después, la lucha continua: http://www.diariodeibiza.es/formentera-hoy/2013/05/15/formentera-advierte-vigilara-trazado-nuevo-deslinde-costas/620364.html
El peligro de la posidonia, 22 años de agresiones: http://www.diariodeibiza.es/formentera-hoy/2013/06/14/historia-22-anos-agresiones-posidonia/626821.html

Y vale la pena defenderla, es de los pocos refugios que nos quedan, es patrimonio de la humanidad, con título o sin él, es herencia de los habitantes de la Tierra, y sólo nos queda amarla y respetarla, como una unión sagrada entre cielo mar y tierra. Y no nos pertenece, somos sus guardianes, no sus dueños. Aunque no todos tengan esta sensibilidad y respeto.
Yo seguiré siempre amándola, y dándole las gracias, como a tantas personas.

(Texto y fotos: Eva Huarte)

15 comentarios:

  1. hola guapa, gràcies per aquest sentit text..me´n al.legro tant que de nou t´hi hagis sentit tant bé..una forta abraçada i fins aviat, mentrestant els que hi vivim farem tots els esforços per conservar-la

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    1. Gràcies, Anónimo, no sé qui éts, però m'ho imagino per la teva manera d'escriure.
      Jo també m'en alegro molt de la petita nova experiència a Formentera, i sé que vosaltres sí que la estimeu i conserveu.
      Un abraçada molt forta!!

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    1. Qué bien te guste, Isabelilla.
      Un beso, mi arma :)

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  3. Si tubiese que escribir mi propia experiencia de esa isla a la que, sin serlo en sentido estricto, considero mi lugar en el mundo, creo que podría coincidir punto por punto con lo que has dicho. No quitaría ni una coma.

    Me da que gozaría como un niño compartiendo unas hierbas contigo junto al acantilado. Un buen par de cosas tendríamos para charlar largo y tendido, sin prisas, como debe ser ...

    Un gran abrazo.

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    1. Con calma, eso es, como debe ser, Oddiseis.
      Lo que me sorprende es que hayas tenido la paciencia para leer un texto tan largo. Pero celebro que digas que no cambiarías ni una coma, hay tanto por escribir...

      Y por cierto, no sé si leerás este comentario, pero tú que eres un gran experto ¿qué te parece la fotografía del rayo verde? Me gustaría saber tu opinión.

      Un abrazo, Oddiseis. Y gracias!

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    2. Pues la verdad es que no estoy nada convencido de que sea el rayo verde pero, antes de que te desilusiones, podría ser un efecto también muy evocador y sorprendente: yo diría que es una sombra. Quiero ver si puedo inferir el azimut exacto del radiante del fenómeno para verificar si podría ser la proyección de la sombra de una montaña aislada, por ejemplo el Montgó en Denia, o la de las grandes cúpulas de un cumulonimbo en la costa de Alicante o sur de Valencia.

      Las sombras cuando el Sol está muy rasante pueden llegar a proyectarse centenares de kilómetros (como en esta estupende foto de Daniel López: http://www.elcielodecanarias.com/galeria/sombra-del-teide-sobre-pico-viejo-y-luna-llena/ ) y crear efectos mágicos y espectaculares.

      Si descubro algo más ya te lo comento. Un gran abrazo.

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    3. Actualización: de ser una sombra solo puede ser la de una gran nube, sobre el golfo de Valencia o sobre la propia ciudad de Valencia (o alrededores). El caso es que, lógicamente, puedo prestar testimonio directo de la nubosidad que había ese día en esa localización y, salvo unos grandes cúmulos que se desarrollaron algo más al norte, sobre El Puig o Sagunto, no recuerdo que hubiese nada reseñable. Sigo pensando que es una sombra pero quedan muchas dudas en el aire ...

      Bon matí de dissabte!

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    4. Pues creo que nos quedamos con la duda y la magia, Oddiseis. Yo también pensaba que era un efecto sombra, sin saber bien porqué, como el de la magnífica fotografía que has enlazado de Daniel López. Pero algunas personas comentaron en Facebook que era efecto del rayo verde, dando la explicación con este enlace:

      http://www.ua.es/personal/viana/Documentos/Astronomia/RayoVerde.pdf

      Gracias siempre por tus magníficas explicaciones.
      Bon matí de dissabte!

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    5. Ahora ya estoy seguro. Mira esta foto y lo estarás tú también: http://www.atoptics.co.uk/atoptics/rayim2.htm

      Es casi igual que la de Formentera pero a lo bestia, con un montón de otras sombras. Lo he citado y enlazado en la entrada de Facebook de Mediterranea Pitiusa para que la gente lo supiese.

      Pero eso no resta mérito a la foto, que es preciosa, ni a la oportunidad, porque los rayos crepusculares (que así se llama el fenómeno) son raros de captar con tanta nitidez.

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    6. ¡Bravo Oddiseis! ¡Gracias! Sabía que una vez más me darías la explicación exacta para salir de dudas. Es verdad que he fotografiado cientos de veces esos rayos crepusculares, pero nunca lo he visto como lo vio Maria Serra de Mediterranea Pitiusa, y lo fotografió reflejándose en el mar. Es una preciosidad. Ha valido la pena, hoy sabemos un poco más gracias a ti. Y una vez más es un honor.

      Un abrazo.

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  4. Wow..Me alegro que poquito a poquito se vuelva aflorar la belleza a través de la verdad y el artificio.Buen fin de semana.

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    1. Gracias Ricard, buen fin de semana para ti también.

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  5. Deberías escribir una entrada sobre tu vida en Formentera, con el niño pequeño y en esa época en la que no había nada y lo había todo.
    Precioso post, como siempre.
    Un beso

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    1. Más que una entrada, Susana, con fotos... Siempre digo que de esa época hay mucha música pero poca literatura.

      Arriba, al principio del texto, he puesto un enlace con un escrito de hace años (en catalán) como una pincelada de los contrastes de aquella época:

      http://es.scribd.com/doc/22317785/Nomes-Voliem-La-Lluna

      Estos días pensaba si traducirlo yo misma al castellano y hacer un par de entradas... Es muy largo, y los blogs quieren poca lectura... Si encontrara un editor en papel... :)

      Gracias Susana, un fuerte abrazo*

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