jueves, 18 de abril de 2013

Una primavera distinta


Abril, para mí, ha sido siempre sinónimo de Glicinas, de belleza y alegría, como para la mayoría. La vida parece explotar de pronto, todo se mueve, todo despierta, como un nuevo baile de naturaleza y vida. Los días son más largos, el Sol es más cálido, empieza el canto y vuelo de las golondrinas creando sus nidos, los campos se cubren de flores salpicados de amapolas como rubís, y el mundo parece despertar de nuevo del letargo invernal. Hace dos años expliqué aquí el significado del bonito nombre del mes de Abril: http://ehuarte.blogspot.com.es/2011/04/enchanted-aprilel-japon-y-su-duende.html


El pasado domingo, con un cielo azul y limpio, veía desde mi ventana familias que ya iban a la playa, y decidí volver al jardín de mi amiga, un enorme y precioso jardín bien cuidado que parece estar ahí sólo para mí. Mi amiga está en Suiza y siempre me da la llave de su jardín para poder disfrutarlo, paseando, leyendo, contemplándolo todo en silencio. Hacía días que no iba, y fue el primer día que vi al fin a mis adoradas Glicinas, bellas con su forma y baile de aromas y colores... Pero este domingo las vi distintas, sus racimos me parecían enormes lágrimas vivas. Y lloré con ellas, pensando dónde está mi corazón que no sonreía al contemplar tanta belleza sorprendida... Las fotografié con la cámara pequeña, pensando en dar un poco de alegría al blog. Pero al llegar a casa decidí que no, sería una mentira, un parche, un artificio.


Al día siguiente desperté temprano, y contemplando el final de la noche me puse a escribir. Antes de las nueve decidí ir a la playa, libre ya de las visitas del domingo. La arena estaba recién peinada, el mar se desperazaba lentamente como un espejo al Sol. Se oían sólo los cantos de las aves sobre las colinas tapizadas de árboles, y la playa estaba casi desierta, con esa paz y serenidad que tanto necesitaba.


Empecé a caminar lentamente junto a un viejo pescador cargado con sus cañas al hombro, dejando sus huellas como las gaviotas hacia la orilla y las barcas que volvían dejando su estela sobre el mar. Me descalcé y caminé un rato por la orilla dejando que las olas me acariciaran la piel hasta las rodillas. Fue una agradable sensación, viendo las barcas, las gaviotas, a lo lejos el pescador...Y también hice un par de fotografías, pensando también en dar un poco de alegría al blog... Pero al llegar a casa decidí que no.


Hoy he ido a la ciudad, mi hijo me invitaba a comer, y luego hemos ido paseando por el Barri Gótic, el bonito barrio gótico, el barrio judío con sus callejuelas entre Sol y sombra llenas de encanto histórico y artístico. He hecho fotos también y a casi todo lo que veía, un escaparate junto a otro, todo son escaparates, todo son fotos. La primavera también explotaba en la ciudad. Grupos de turistas y jóvenes que hacían volar a las palomas con sus risas. Colores y caras alegres, mujeres embarazadas con su preciosa barriga al Sol... La ciudad se movía en una primavera, para mí, distinta.


Nos hemos sentado en una plaza con casi todas las mesas ocupadas por gente sentada que contemplaba el escenario y el espectáculo de artistas callejeros espontáneos, músicos, acróbatas... Y tras el cristal de la entrada del bar, esta preciosa chica escribía al Sol con su ordenador, entre la luz natural del exterior y la luz artificial del interior. Me ha parecido preciosa. He pensado que a más de un fotógrafo le habría gustado...
He pensado también en hacer un post en este blog. Pero al llegar a casa he decidido que no.

Hablo con una amiga que me dice que ponga esas fotografías, y que diga algo, por decir algo, como vengo diciendo en las últimas páginas de este blog...
Y he pensado en tantas primaveras alegres bonitas y divertidas. Y he pensado en una de las más bonitas frases que leí de jovencita en mi libro preferido de Jack Kerouac, Los vagabundos del Dharma, y que siempre me repito interiormente como un mantra, y que siempre digo y escribo allá donde puedo: Quiero que mis vagabundos místicos tengan siempre la primavera en el corazón. 

Pero esta primavera no puedo hacer honor a mi frase preferida. Esta primavera es, para mí, una primavera distinta.

(Texto y fotos: Eva Huarte)




13 comentarios:

  1. Buen día Eva

    En efecto, el pasado sábado ya avisaba la naturaleza con los incipientes brotes, no verdes, sino de todos los colores, brotes alegres, brotes de vida. Primero observé el lilo, protegido del invierno por un seto, ya empezaba a brotar, después mi querida escalera de glicinias. Yo creo que esa escalera no está para subir sobre el garaje, está para dar vida con sus flores enredadas. En unos días estará majestuosa.

    ¿Qué decir de Abril? Es el nombre de mi nieta. Estuvo el fin de semana para alegrarme con sus travesuras, abrazos y todo su cariño. Y este próximo fin de semana vuelve otra vez para abrazar a su abuelito.

    Yo al pie de la escalera como si fuera la pantalla de FB os imagino a varias personas, todas amantes de la naturaleza, la primavera, las flores, la vida que nunca se acaba, y siempre vuelve.

    Un abrazo.
    Pedro

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    1. Recuerdo el nombre de tu nieta, Pedro, recuerdo tu escalera de glicinas, que sabes bien que están ahí para dar vida y alegría.
      Gracias, Pedro.
      Un abrazo.

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  2. Estos "nos" tuyos de ahora,
    este tu "no decir algo",
    vale una abril encantado,
    vale una primavera distinta,
    vale toda la luz natural y artificial,
    vale el jornal del mejor escaparatista...
    No sé cómo podré pagártelo...
    Gracias, Eva, sigue decidiendo que no
    hasta que tus "sis" regresen,
    hasta que tú quieras...

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    1. Poesía por poesía. Todo está equilibrado.
      Gracias por tu precioso comentario, il cavaliere*
      Un abrazo.

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  3. Sigue escribiendo aunque sea "por decir algo", es un placer leerte y ver las fotos que haces.
    Una primavera distinta... Has hecho bien en ir a ver las glicinas, seguro que se ponen así de bonitas porque saben que irás a visitarlas.

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    1. Se habrán sorprendido al ver que este año no me provocan la sonrisa. Pero les he dicho "algo".
      Eres un encanto, Susana* Abrazo*

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  4. Eva,
    Me has emocionado. Tus palabras irradian luz propia. A pesar de todo, la primavera es.
    Un abrazo.

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    1. Gracias por la luz de tus palabras, Francisca.
      Un fuerte abrazo.

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  5. Hoy 15 de Mayo desde Amsterdam, entro a tus paginas para leerte, para sentirte y saber como estas. Veo estas Eva-glicineas (también recuerdo del árbol en el jardín de mi juventud) en Un Día de Mayo, que no es uno cualquiera sino tu primera primavera sin tu amigo Paco y me paseo por este jardín precioso y silencioso. Te echo de menos en este cuando tu rostro bello que de vez en cuando me saludaba, el facebook es a veces muy cruel porque igual que ganas pierdes personas que te llegan al alma....
    Escribías ya bien, pero ahora sabes ponerme la emoción a punto de estallar en mi garganta.
    Sabes que te aprecio muchísimo Eva.

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    1. Me alegra mucho verte por aquí, Virginia, has puesto una de tus bonitas pinceladas de color, como las glicinas. Y es verdad cuanto dices de la primavera, y de este mayo, que como el abril, están pasando sin vivirlos... para mí. Mientras la vida continúa para la mayoría.
      Gracias Virginia
      Un fuerte abrazo*

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