sábado, 27 de abril de 2013

Agradecimientos


Dicen los indios cri de Canadá: "Antes de juzgar a una persona debes caminar tres Lunas con sus mocasines"... Ahora no recuerdo bien si dicen dos o tres Lunas...

Hoy sábado 27 de abril se cumple una Luna llena, cuatro sábados, cuatro semanas que Paco Elvira decidió  de nuevo ir a las costas de El Garraf, para no volver más... Y, para mí, su espíritu sigue ahí, mi cabeza sigue ahí, mi mirada y gran parte de mi corazón quedaron a los pies de ese barranco también. Hice fotos al momento de llegar el lunes por la mañana, el lunes fatídico que lo encontramos, sé que él hubiera hecho fotos también. Pero no las publicaré, como sé también que él tampoco las publicaría. Hay un territorio finísimo de respeto y duelo, hay un territorio inviolable y sagrado. Lo mismo que ocurre con los sentimientos personales... Ese terreno tan frágil, tan sagrado, que no puede rozar nada ni nadie. Ni el aire.


Si algo nos sujeta en este duelo son las personas que saben del amor y de la verdadera amistad, que saben amar y respetar esa sensibilidad, ese terreno inviolable y sagrado. Personas que intentan, como yo, mostrar sus sentimientos, con palabras torpes o acertadas, ya que ninguna palabra parece acertada, ninguna palabra parece estar a la altura de esos sentimientos, sagrados y destrozados... y agradecidos también.

A estas personas, que se han acercado intentando mostrar su sensibilidad y respeto, a tantas personas que han mostrado y muestran sus más bellos sentimientos, sujetándome en el duelo, quiero agradecer, con estas torpes palabras también, lo mucho que me han ayudado y me están ayudando, lo mucho que agradezco. Personas que nunca olvidaré, con nombre y apellido, con rostro, personas que me han arropado en los peores momentos, unas conocidas, otras prácticamente desconocidas, y otras, verdaderas amigas, verdaderas amistades, que me están sujetando día a día, aunque sea solo con un saludo, para que sepa que están ahí, pensando en mí, en él, abrazándome, aunque sea en la distancia... Personas que me están sujetando para que mi corazón no quede totalmente en ese barranco, ese barranco que tampoco nunca olvidaré. Mi corazón está ahí y él está en mí, como dos piedras de ese duro y sensible barranco, callado y solitario, testigo mudo de cuanto sucedió... Y no nos pertenece, no nos perteneció.


Hay personas también que están en la otra cara de la moneda, personas sin pudor, sin conciencia, aunque a nadie se le puede reprochar nada, cada persona es como es, y todo tiene su otra cara. Esa cara, o esa cruz, que no gusta a nadie, sólo a ellas, esa cara superficial, de vacío personal que necesita alimentarse utilizando la imagen de una persona que acaba de desaparecer, de golpe, dramáticamente, recientemente... Personas que no saben respetar ese terreno inviolable, ese aire, personas que publican imágenes personales, intentando demostrar que son muy importantes, que conocían a la persona desaparecida más que nadie... Ya sabemos que cuando desaparece una persona, conocida públicamente, sale siempre una especie de grupo vampírico rivalizando entre sí, a ver quién estaba más cerca o conocía más y mejor a la persona... A ver quién es más importante.Y ahora, las redes sociales, muestran aún más la existencia de esas personas vacías y vampíricas, que utilizan la imagen de una persona dramáticamente desaparecida sin respetar el duelo, sin respetar esa necesaria barrera y cuarentena de quietud y silencio. Personas que demuestran no respetar nada ni a nadie, personas, por tanto, que no saben respetarse ni a sí mismas.


Pero a estas personas quiero agradecer también, ya que tras el dolor que provocan sólo puedes reconocer en ellas el gran vacío de su existencia, su falta de respeto y sensibilidad, y sólo te queda reír de su ridícula vanidad y soberbia, tristemente patéticas. Es ahí, justamente, cuando reconoces a las verdaderas amistades, las que piensan en la sensibilidad del momento y en las personas más íntimas de la persona desaparecida. Personas, como dicen algunas buenas amistades; que no han sabido ni saben estar a la altura de nada, que sólo  pretenden alimentarse de la imagen de una persona que acaba de desaparecer. A esas vampíricas personas, hay que saber agradecerles también, nos hacen un favor, nos hacen salir del dolor para darnos cuenta de que son simplemente  personas vacías y patéticas. Están en la otra cara de la moneda. Esa cara que muestran realmente sin querer y que nadie quiere. Y ahí quedan y están, como la sombra en su propia oscuridad. No dan para más. No oyen, no ven... y hablan más de lo que saben escuchan o leen.


Hoy sigue lloviendo, como días atrás. Hoy hace cuatro sábados ya, aunque parece que fue ayer... cuatro semanas, justo una Luna llena. Cuatro semanas desde que cerró mi ventana, su otra ventana, como él decía siempre, fotografiando la Luna llena de marzo, la tercera noche de la primera Luna llena de primavera. Y hoy es también el tercer día, la tercera noche de la Luna llena, ya de abril. Una Luna llena de abril que no puedo ver desde aquí, porque el cielo sigue cubierto y llorando, intentando limpiar las torpes huellas de aquél barranco... Intentando llevar los mocasines de alguien que dejó, hasta su último momento, la gran huella de su corazón... Y ahí estoy, donde dejó su corazón, donde quedó mi corazón. Donde quiere estar mi corazón, sin dolor, sólo agradecimiento, y todo el amor.

Gracias a tod@s por vuestro cariño y comprensión.

(Texto y fotos: Eva Huarte)



16 comentarios:

  1. Aquí no hay sitio para afán de protagonismo ni vanidades. Sólo la comprensión, la empatía, el sentimiento. Tu pena cala hondo en algunos, te conozcan o no, tal vez porque este dolor nos es conocido ya. Siempre estaréis juntos, Eva. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad, Elena, parece que el ritmo social te fuerza a continuar sin respetar tu tiempo, ni en el amor ni en el duelo... Gracias por tus palabras. Un beso.

      Eliminar
  2. El ying y el yang.
    Todo mi cariño, Evita

    ResponderEliminar
  3. Sigue tu corazón. Sigue tu agenda...el tiempo no existe... Abrazo amoroso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa es la clave, el tiempo no existe...
      Abrazo fuerte, Veronica. Y gracias.

      Eliminar
  4. ·El amor es más poderoso que todo el afán de protagonismo de aves de rapiña que salen a la luz en estos momentos. Y aunque allende los mares no conozcan la verdad, esta -verdad y artificio- que da titulo a tu blog, cada cual queda en su sitio con el tiempo. Sabemos de tu amor, del amor de Paco por ti y eso nadie te lo puede quitar, es tuyo y de nadie más.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Carme, aunque no tiene nada que ver el hecho de que utilicen la imagen de una persona que acaba de desaparecer con el amor que nos profesamos, nada más lejos, es, simplemente, que me parece una grave falta de respeto. Y también es verdad lo que dices que cada cual queda en su sitio con el tiempo, sobretodo en estos momentos.
      Un abrazo.

      Eliminar
  5. Hola, Eva:

    Como en el título de tu blog, en las relaciones humanas y en la vida en general, la verdad y el artificio conviven y se entremezclan. Comprendo que en la delicada situación anímica en la que tú te encuentras ahora, el artificio sea especialmente molesto e irritante. Me alegra constatar, por lo que se desprende de tu texto, que distingues perfectamente dónde está lo sincero y dónde lo oportunista, y que sabes cómo apartar de ti todo lo que te resulta dañino.

    Sé que no sirve de nada mandarte ánimos porque las palabras ajenas suelen vaciarse de contenido ante el dolor por una pérdida tan inesperada como absurda. Así que sólo te diré que me acuerdo mucho de ti y que espero seguir leyéndote y deleitándome con estas maravillosas fotografías con que sueles obsequiarnos.

    Un petó.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gràcies Sícoris. Sí que valen las palabras y los ánimos, como digo, es lo que nos sujeta y me están sujetando, por tanto, siempre agradezco. Y procuraré seguir escribiendo, eso también es importante, como las fotografías, que celebro que te gusten.

      Un petó* I gràcies.

      Eliminar
  6. Hola Eva

    Hace tiempo que no hablamos, no sé si es mucho dentro de ese afán que tenemos por medir lo que no debemos medir. Considero que hay situaciones en las que no valen las palabras, porque no existen, o porque son momentos tan íntimos que no se pueden vivir con la misma intensidad de la otra persona, y por tanto hay que dejarla que lo viva. Lo único que podemos hacer es acompañar y observar.

    La vida requiere observación, y cada uno llega al nivel que le permite su entendimiento. Por desgracia hay personas con poco entendimiento que se quedan en la superficie de esa observación. Satisfacen su ego, no encuentran nada más para su satisfacción. Esa es su pobre meta en la vida.

    Un abrazo Eva. Tus textos me encantan, hasta para enfadarte demuestras sensibilidad y lo haces inteligentemente. Tus fotografías son siempre una sorpresa agradable, una buena compañía para las palabras, y el mejor homenaje que le puedes hacer, en mi humilde opinión.

    Pasa un buen domingo.
    Pedro

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus agradables palabras, Pedro, y por tu comprensión. Si difícil es digerir todo más difícil es con la actitud de personas que, como dices, solo buscan alimentar el ego. Pero se olvidan, como bien dices también. Lo realmente importante es la actitud de la mayoría de personas, que es la sensibilidad y el respeto. Eso es lo que habría hecho y le habría gustado a Paco. Y ese es, para mí, su mejor legado como ser humano. Su ejemplo a seguir.

      Un abrazo.

      Eliminar
  7. Eva, siento mucho lo que estás pasando, aun sin conocerte y dejando a un lado la tontería que hizo que me descolgara virtualmente de ti, tontería frente a lo real e importante que estás sufriendo, te pido disculpas, soy tan irreflexiva!. Entiendo además tus sentimientos frente a los que quieren protagonismo en un caso como éste, me tocó oír de gente que jamás vi en el hospital, durante tres largos años, lo íntimos que eran de uno de mis compañeros. Duele, pero se olvida a esa gente sin escrúpulos. Sigue adelante, Eva, las puestas de sol necesitan tu mirada, la vida te necesita a ti: Lulu Coll

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Lulu, me alegra mucho leer tu comentario, y entiendo perfectamente a lo que te refieres, pero como decimos, eso hay que olvidarlo, el mal, lo superficial, cae por sí mismo. En momentos tan sensibles es cuando distingues mejor a las personas que realmente valen. Y tú vales, lo sabes. Gracias de verdad por tus ánimos.
      Un abrazo muy fuerte.

      Eliminar
  8. Querida Eva
    Todo lo que escribes es precioso siempre.
    Si queremos conocer a las mariposas tendremos que conocer alguna oruga.
    Un beso y mucho valor.
    María

    ResponderEliminar