martes, 26 de marzo de 2013

Primavera en la Barcelona desierta... con casas abandonadas


O quizá no estaba desierta, sólo hacía la siesta...

Y he cazado a esta bella cotorra alzando el vuelo desde la rama, llevando en su pico los primeros frutos de este árbol de aspecto aún  invernal. Lástima que llevaba sólo la cámara pequeña y no podía disparar rápido...
Pero ha sido un agradable paseo. Me apetecía estos días dejar las montañas persiguiendo al cometa PANSTARRS, entre estas nubes de marzo que no paran de viajar, y visitar mi ciudad, que sigue siendo Barcelona. Siempre me ocurre lo mismo; cuando llego me enamora, luego la voy redescubriendo, y al cabo de unas horas necesito volver a salir... Aunque hoy ha sido distinto...


He vuelto a pasear por la zona alta, Pedralbes y Sarriá, donde viví un tiempo hace muchos años, cuando casi todo eran bosques salpicados con preciosas piedras arquitectónicas de distintos estilos y épocas. Aún guarda esta zona muchas casas preciosas, algunas bien cuidadas, aunque otras quedan ahogadas por casas restauradas con la típica arquitectura moderna, fría y distante, sin personalidad. Y otras me parecen aunténticas cárceles. Queda claro que la cultura y el buen gusto no se compran con dinero.

(La montaña de Montjuïc al fondo, con sus viejos palacios restaurados y modernas arquitecturas olímpicas)

Hasta finales de los años ochenta me gustaba quedarme en Barcelona los días de Semana Santa, cuando quedaba casi desierta, los amigos nos encontrábamos sin cita previa, o habiendo quedado semanas antes, sin necesidad de teléfonos móviles, la mayoría no tenía ni teléfono fijo. Pero nos encontrábamos fácilmente y felizmente, divirtiéndonos y haciendo cosas imposibles de hacer ni en el mes de agosto, como caminar por el centro de la Diagonal haciéndonos fotos como turistas o  habitantes privilegiados. Los comercios cerraban tres días, o cinco, siete... no había nada, nadie... Era casi un oasis, ahora impensable.


Hoy me sorpendía ver tan poca gente y, en cuanto he llegado, mirando ya algún rincón donde aparcar, un elegante señor, con toda amabilidad y simpatía, me ha señalado su flamante coche aparcado para que esperara y aparcara en su lugar. ¡Eso es un gran recibimiento en Barcelona! Sí señor. He comido un menú sano y barato en un sitio amplio al aire libre, acompañada por esas nubes que nos siguen por todas partes, jugando con el Sol cada día más potente, y acompañada también por pocas personas, por lo que los camareros estaban mucho más contentos y serviciales. Son días de fiesta primaverales.


Así da gusto estar en Barcelona, esa es la ciudad que amo. Y tranquilamente he vuelto a pasear entre esas calles preciosas observando las novedades arquitectónicas, y las viejas casas, muchas de ellas abandonadas. Pero, curiosamente, en casi todas las casas abandonadas hay letreros avisando de una alarma protectora...


Jardines sucios, abandonados, paredes despintadas, humedades, trozos de madera sueltos, persianas rotas, macetas modernistas rotas, verjas cerradas con cadena y candado... Pero muchas alarmas conectadas... El lujo de la arquitectura moderna. Que nadie piense, sobretodo los cacos, que ahí no vive nadie...


Recuerdo, cuando vivía en esa bonita zona, que muchas veces pensaba que podía quedarme a vivir en esas enormes y preciosas casas abandonadas por los herederos... Ojalá lo hubiera hecho... Paseaba libremente por el interior, las conocía a la perfección, conocía incluso su historia... Y con las Olimpiadas empezaron a derruirse muchas casas, otras se restauraban... Y el precio de la vivienda empezó a subir y subir y subir... hinchándose como los cinco globos olímpicos...

Ahora he sabido que la PAH (Plataforma Afectados por Hipoteca) propone la socialización de viviendas deshabitadas, y claro, eso es políticamente incorrecto, eso sigue siendo terrorismo, según algunos políticos. Terrorismo no es violar la vida de las personas sacándolas a la calle sin tener dónde vivir. Terrorismo no es querer cobrar por una vivienda mil veces más de lo que vale. Terrorismo no es prestar dinero inexistente para una vivienda y quedarse con el dinero y la vivienda, queriendo cobrar más.Terrorismo no es construir viviendas sociales con dinero público utilizando los peores materiales y dimensiones, dejando casas grandes vacías. Terrorismo no es llamar terroristas a las víctimas, ni a las personas que intentan defender a las víctimas.Terrorismo no es cobrar y robar dinero público para mantener una sociedad equilibrada y pasar el problema a la misma sociedad abandonada... Fantástico...
Casas abandonadas, personas abandonadas, sociedades abandonadas... 

Pero qué bien que ahora la iglesia de Roma tenga dos papas ancianos vestidos de blanco, uno con zapatitos rojos y otro con zapatones negros... ¿Cuál será el auténtico? ¿Cuál de los dos es abonado o abandonado? ¿Nos prestarán su casa grande y pequeña?

Voy a volver a la montaña, seguro que la primavera auténtica, estrellas y cometas me darán la respuesta.

(Texto y fotos: Eva Huarte)

12 comentarios:

  1. Bonito paseo por la zona alta de Barcelona lleno de recuerdos tan bien descritos.
    Y como colofón, un estupendo alegato final.
    Gracias Eva : ))).

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    1. Bueno, tuve que cortar parte del texto del alegato final, Paco, ya sabes que cuando hablo del tema me enciendo y no paro... Y sólo pretendía hablar de la primavera... Procuraremos que no nos toquen la fiesta.
      Gracias a ti por tu lectura y comentario :))

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  2. Una entrada redonda, Eva, gracias!

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    1. Gracias icr!! Aunque ya sabes que me gustaría "redondearla" de otra manera :))

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  3. Unas pocas veces he estado en Barcelona, confieso que me gustó principalmente por su carácter de ciudad abierta, multicultural o eso me pareció a mi. He andado por Pedralbes algunas veces, recorriendo y asombrandome con esas enormes casonas de preciosos jardines y grandes árboles. Pero sabes, a menudo pensaba que eran como cárceles, o refugios o islas que están insustancialmente fuera del mundo normal. Hace mucho tiempo que no voy y, supongo que los problemas habrán golpeado también ese pretencioso barrio. Me quedo con tú furia reivindicativa y me quedo, también, con la primavera en la colina intentando cazar el maldito cometa de nombre casi diabólico.
    Un saludo compañera.

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    1. ¡Qué bonito comentario Enric! Es gracioso que se me note la furia, y mira que intento disimularlo... Pero das en el clavo, "cárceles en un pretencicoso barrio..." es otro mundo dentro de otro mundo... Casas preciosas deterioradas que necesitan poseer aunque no necesiten ese espacio... Mientras otra parte de la sociedad tiembla por no poder su pequeño espacio más abajo. Eran casas de veraneo, y también es verdad que algunos las están restaurando para vivir toda la familia, varias generaciones... Compartir, será una de las salidas.
      Me hace gracia también lo del "nombre casi diabólico" del cometa... Vaya fiesta primaveral :))
      Saludos, compañero!

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  4. Con tus reflexiones no he podido evitar pensar en el paralelismo que sufre mi ciudad y siempre por los intereses políticos. El caso más famoso es el Cabanyal, lo destrozan y dejan a su suerte en pos de no se sabe qué negocio.
    Por cierto, el cielo de Valencia esta adornado de loros verdes de pico rojo; aún no he podido fotografiarlos, aunque tu linda cotorra es más colorista. Estupendo post, como siempre. Gracias por compartir tus impresiones con todos.

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    1. Espero tu fotografía del loro verde con pico rojo, Detrásdelaestantería, seguro que es más colorista que la cotorra que lleva su ramita en el pico en mi fotografía. Las cotorras también son okupas en Barcelona, ya hablé de ellas en otro post. Y much@s acabaremos haciendo de okupas, aunque ya lo parecemos a pesar de pagar impuestos... ¡No desesperemos!

      Gracias a ti por tu lectura y comentario, sigamos reflexionando, y tomando las cosas con humor :))

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  5. Buenos días Eva

    Interesante leerte, y más hablando de Barcelona en Semana Santa. La primera vez que estuve en Barcelona fue en la Semana Santa del 79, sin apenas poder disfrutar por culpa de una enorme gripe. Sin poder vivirlo por las enfermedades que siempre llegan cuando no deben llegar, si he encontrado cierto paralelismo entre tu relato y mi recuerdo. Es una pena no poder fotografiar todavía el recuerdo que nos queda en la memoria, pues no conservo fotografías de aquel viaje, aunque quizás así el esfuerzo por no olvidar puede ser más fuerte.

    Mis visitas han sido tan pocas y cortas que no he podido vivir la ciudad, una ciudad en la que esa primera vez notaba muerte y abandono en edificios, y me preguntaba donde estaban sus gentes. Claro era Semana Santa, la ciudad estaba vacía, yo tenía gripe y fumaba.

    Es un deseo grande para mí poder vivir Barcelona, penetrar en ella como lo he hecho en mi ciudad de origen.

    Gracias por tu relato Eva.

    Un abrazo
    Pedro

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    1. Gracias a ti por tu lectura y comentario, Pedro, y es verdad lo que dices, que quizá sin fotografías la memoria se esfuerza más por recordar. Eso es bonito.

      La verdad es que es una pena ver casas tan bonitas cerradas y abandonadas, pero me gusta mirarlas imaginándome feliz viviendo ahí, cuidando esos jardines tan sucios y olvidados, me imagino restaurándolas y creando un palacio... Y tanta gente sufriendo la pérdida de sus viviendas... Es todo un reflejo de la sociedad abandonada... Ya digo que tenemos que reinventarnos, intentando superar esta crisis de valores... Es un tema largo.

      Un abrazo, Pedro. Y feliz sábado y cambio de horario!

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    2. Hola Eva, evidentemente las casas y las personas llevamos una vida paralela, modestos, de clase media, acomodados, con momentos de esplendor, otras solitarios y hasta abandonados a la suerte y el derribo. Ese amor tuyo por los edificios y su entorno indica claramente hacia donde mira tu corazón.

      El cambio horario de estos mediocres que se dedican a la política no me gusta, ¿por qué tienen que jugar con la Naturaleza y no la dejan hacer? Pasaré de ellos para no tener un día molesto.

      Buen día a ti y tu entorno.

      Pedro

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    3. Buen Domingo de Pascua, Pedro, aunque sigan haciéndonos "la pascua" robándonos una hora de nuestro tiempo... Ya sabemos que se trata de eso, y no de un ahorro energético. Es otra forma de tenernos condicionados... Pero como dices, no hagamos caso, tenemos todo el día para jugar con los relojes. Y mi reloj sigue siendo la salida y puesta de Sol*

      Gracias por tus palabras. ¡¡Y ánimos!! Ya nos devolverán la hora robada :)

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