miércoles, 27 de febrero de 2013

Ventana azul abierta al cielo y pájaro de acero


Es un día extraño, como extraños han sido mis sueños también. ¿Hasta qué punto las nuevas tecnologías están haciendo mutar nuestro cerebro, consciente subconsciente e inconsciente? En mi sueño contemplaba junto a una amiga un inmenso cielo azul nocturno lleno de estrellas, blancas, azules, amarillas y naranjas. Distinguía algunas constelaciones, como Tauro y Orión, que son las más grandes bellas y familiares que nos acompañan en los cielos nocturnos de invierno. Distinguía planetas, satélites y estrellas. Y con un pequeño mando a distancia en mi mano derecha iba apretando el botón marcando la ruta de estrellas satélites y planetas, viendo como en el cielo se formaban líneas anaranjadas o rojizas como rayos láser. Intentaba enseñar a mi amiga la diferencia entre los distintos cuerpos celestes. Y sorprendidas por aquellos rayos láser le decía "¿Cómo es posible que podamos influir desde aquí en el movimiento del cielo?" Y compruebo que puedo marcar o borrar el láser, viendo como un satélite anaranjado rojizo sigue tranquilo su rumbo hacia la derecha, viendo también el movimiento individual y colectivo de cada astro en el firmamento.
He buscado por google una foto que se parezca a mi imagen onírica, y ésta del fotógrafo Julien Girard es la más parecida que he encontrado. Aunque la forma de mi láser no era un corazón sino las líneas que unían unas estrellas con otras, como constelaciones... Pero era algo así.


Al levantarme pensando en la influencia de las tecnologías he mirado el cielo que estaba nublado, pero extrañamente también había un precioso claro como una ventana abierta al azul, como una sonrisa celestial, para no olvidar que vendrán días azules y brillantes, que están ahí, que el cielo es protector aunque a veces parezca amenazador. No importan las políticas ni leyes del hombre decididas en torpeza o confusión. Hay una ley universal por sí misma, que fluye y nos afecta, como nuestro comportamiento puede afectar al cielo. Iba pensando todo esto inspirada por mi sueño, intentando entender su simbolismo. Y entro en las redes sociales virtuales y lo primero que leo es que ha muerto Stéphane Hessel, quien hace pocos años escribió el libro con el título ¡Indignaos! colaborando al ánimo para que una gran parte social saliera a la calle aquel ya mítico 15 de mayo de 2011. Sin querer pecar de vanidad o presunción diría que fui de las primeras en tomar megáfono en mano en la Plaça Catalunya, gritando ¡Indignaos! ¡Reacciona! Podéis ver aquí la crónica que escribí. http://ehuarte.blogspot.com.es/2011/05/indignaos-y-reacciona.html


Luego he oído un fuerte ruido de helicóptero y aunque no me guste lo he fotografiado, escuchando al mismo tiempo los graznidos de las gaviotas asustadas por un ruido más contaminante y poderoso que el suyo, rivalizando con sus alas de acero como si quisiera apodararse de aquel trozo de cielo.


Como un pájaro o libélula de acero el helicóptero ha dado varios círculos en el mismo trozo de cielo, viendo que en su morro aparecía algo que no sé que es. ¿Alguien lo puede decir? Primero he visto como un pequeño rayo láser  y en la siguiente vuelta o círculo de vuelo veo aparecer un aparato extraño delante.


A ver si algún buen observador fotógrafo o que sepa del tema me puede decir qué es, mirando las secuencias en las fotografías. Si clicáis sobre la foto la veréis ampliada con mejor detalle.

Os estaré agradecida. A cambio, os explicaré más sueños... o más noticias del día intentando que sean distraídas, o con una mirada un poco más divertida u optimista. El simbolismo es muy rico.

(Texto y fotos: Eva Huarte)


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