sábado, 2 de febrero de 2013

Por todo el amor del mundo, 2 de febrero, la presentación...


 Hoy es un día especial, quizá la fecha, el día, más importante de mi vida. El dos de febrero de hace muchos años presenté al mundo el niño que llevaba en mi vientre hacía nueve meses. Y hoy mi hijo cumple muchos años, o pocos, según se mire, y yo los cumplo también, por ser el día más importante de mi vida.
Aquél dos de febrero de hace muchos años amaneció limpio y con un Sol espléndido. A primera hora de la mañana empezaron a entrar grandes ramos y cestas de flores a la habitación de la Clínica Corachán, que entonces era privada y apenas éramos tres mujeres dando a luz en la misma clínica. Aquella noche madrugada mis gritos por el dolor del parto creo que se oyeron en todo el Universo. Y así tenía que ser. Eso sentía, eso sentí que era, un grito, una voz, un sonido universal. Y junto con las flores empezaron a entrar a primera hora de la mañana las mujeres de la familia con sus abrigos de visón por encima de los hombros, de tanto calor que hacía y tenían. Mi suegra no paraba de decir entusiasmada que era "el día de la Candelaria". Sí, el día bíblico de "La Presentación de Jesús en el Templo". Y todo eran joyas, brillos, visones y sonrisas. Era la gran noticia en toda la alta sociedad de Barcelona y parte del extranjero, era el primer nieto de Paco Samaranch, hijo de su primer hijo del mismo nombre y bisnieto del bisabuelo del mismo nombre. Y aunque todas las conversaciones de la familia iban en torno a la importancia del nuevo heredero, para mí, sólo era mi hijo... El más bonito del mundo. Un precioso niño medio rubito de piel blanca y ojos azules.
Y así he empezado hoy el día, recordando, pensando, escribiendo...


He tenido el día melancólico, íntimo, tan íntimo que no sabía si dedicarlo a mi silencio y soledad o dedicar una página aquí en mi blog virtual. He estado mirando los álbumes con las primeras fotografías que tía Montse nos hizo a mi hijo y a mí, en blanco y negro. Y así he seguido mirando pensando si publicaba algo o no. Y así he ido pasando el día, mirando los azules de cielo y mar, recordando el color de los ojos de mi hijo, el Sol dador de vida de aquellos días... Recordando y pensando lo bonito que podría haber sido y creía que sería...Y qué distinto ha sido todo. Qué mundo más extraño éste que hemos creado. Qué mundo más extraño estamos viviendo mientras sentimos la divinidad de la vida... Y siento que tengo tanto, tanto por explicar, que he empezado a escribir, no para internet, sino para un libro de papel, si aún se editan libros de papel cuando termine de escribirlo. He entrado en las redes sociales donde la mayoría sigue con la indignación por los movimientos políticos. Y me entristece ver que sigan pendientes de lo que dicen o hacen políticos que no representan más que la mentira, la comedia, preparando quizá el momento de la "presentación del principe de España" como salvador de la situación del país. Pero no entro en ese juego, tengo tanto que decir...

Después de fotografiar una nítida puesta de Sol entre nubes rosadas de algodón he decidido comprar un "bonito", por el día bonito, y celebrarlo con mi yo más íntimo y profundo, regado con vino blanco. Y así seguir escribiendo sobre aquellos bonitos días de Sol de febrero... cuando el Universo entero me ayudó a traer a un nuevo ser, por todo el amor del mundo... Y siempre agradeceré.

(Texto y fotos: Eva Huarte)

26 comentarios:

  1. Felicidades!
    El día del nacimiento de un hijo es.... no sé explicarlo. Es maravillosamente inexplicable.
    Muchos besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es, Susana, lo has "inexplicado" maravillosamente :)) ¡Gracias!
      Muchos besos**

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Si es bona emoció ho celebro, Salvador. Gràcies!

      Eliminar
  3. Un post que me ha transmitido mucho sentimiento!!
    Nuestros hijos son lo mejor De lo que nos ha dado la vida. Te lo digo a medio metro de la cuna de mi hija que mañana cumple 3 meses!!!
    Abraçada!
    David

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Preciosa estampa, David, "a medio metro de la cuna", el amor que sujeta el mundo ¡Felicidades!
      Una abraçada*

      Eliminar
  4. ¡Hermoso recuerdo del más hermoso día de tu vida!
    ¡Hermoso momento que recordar, el nacimientode un hijo!
    Un momento, de un íntimo orgullo y satisfacción, que dura toda una vida. ¡Felicidades, muchas felicidades! Una abraçada!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hermoso comentario, Sebastia! Cierto que es "un momento de íntimo orgullo y satisfacción que dura toda una vida". ¡Moltes gràcies!
      Una abraçada*

      Eliminar
  5. Dejar aflorar los sentimientos y compartirlos es algo que siempre agradezco. Ojala que la melancolía nunca arranque una lagrima y si lo hace que sea de felicidad.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es difícil "dejar aflorar los sentimientos" en los momentos tan agresivos que vivimos, Jan, pero por esto quizá, aún es más necesario. Comparto tu deseo. Gracias!
      Un abrazo

      Eliminar
  6. Benvolguda Eva,
    Has publicat un post des del racó més íntim del teu cor i l'has brodat i crec que només les mares podem entendre i compartir el que manifestes.

    Cinc dies abans de fa 33 anys jo era a la Corachan perquè va nèixer la meva primera nevoda i pocs dies desprès i aviat farà 28 anys jo també experimentaba aquesta extraordinaria sensació, amb un nen ros i d'ulls blaus...encara que en una altre clínica.

    La descripció de les "rondalles" familiars es digne de que el transmetis en aquest possible llibre de paper...que estic segura que serà tant interessant com tota la teva pròpia vida !!

    Endavant amiga i per molts anys!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Moltes gràcies, Maria Rosa. M'agrada la expresió "rondalles" familiars, es així com es transmet la memòria des del principi dels temps...
      I crec que les dones tením molt per a dir.
      Ho intentarem.
      Una abraçada

      Eliminar
  7. Unas fotos preciosas, Eva (y tú sales guapísima).
    La de la piscina es una recreación contemporánea de Madonna con niño.
    Gracias por compartir algo tan íntimo.
    Una abraçada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por tu comentario, Sícoris, creo que en todas las civilizaciones se ha representado primero la "madonna con niño", como símbolo de la fuerza creadora, símbolo de vida... Y eso no ha cambiado :))
      Una abraçada!

      Eliminar
  8. Sí que es verdad Eva. Y lo sencilla que es en realidad la vida y lo complicada que la hacemos. Luz, vida, contra visones y posturas. Verdad frente a artificio (¡qué bien casa hoy el título de tu blog!).

    Es hermoso y misterioso sentirte identificado pese a la barrera que teóricamente separa a hombres de mujeres. Quizás porque tan sólo quieren que sea así, que no comprendamos que la verdad nos une.

    Una última cosa; yo también he estado en esas mismas aguas, con mi niño en brazos, y he sentido el tiempo detenerse. Es la Isla Lejana, para él, Ithaké, para mí.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ahora no recuerdo si fue Huxley quien dijo "todos los hombres son islas", (ya lo miraré). Y esa "barrera", como bien dices, ha sido inventada por el mismo hombre, así empezó la productividad, cuando el hombre, dicen, empezó a reconocer a sus hijos... Larga historia.

      Y celebro que ahora entiendas más el porqué del título del blog :))

      Gracias Oddiseis!! Vamos a seguir bañándonos en aguas limpias.
      Un abrazo

      Eliminar
  9. Te deseo tanta felicidad y amores como los que transmites con esta entrada.

    ...y no lo dudes: el papel existe y te espera, paciente.

    Besos, Eva.

    Paco Amor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Paco Amor, lo mismo deseo y te deseo. Siempre tan acertado haciendo honor a tu apellido :))
      Besos**

      Eliminar
  10. eres un bellezón. Tienes un estilazo único. Caray, Eva..
    besos. Consuelo.

    ResponderEliminar