martes, 8 de enero de 2013

Cristina Nuñez, fotógrafa de sí misma y de la vida*

 (Fotografías de Cristina Nuñez)

Hace semanas iba pensando dedicar una página en este blog a la fotógrafa Cristina Nuñez, pero quería madurar más la idea por distintos motivos, entre ellos, la fuerte personalidad de Cristina que consigue inquietar a distintas morales, por su valentía y su arte fotografiando un tema tan íntimo como sus miedos, inseguridades, decepciones, lucha, rabia, deseo, desesperación... todos los estados que puede tener una mujer y un ser humano, representándolo a través de autorretratos de su rostro y su cuerpo desnudo. (Clica aquí para ver)

(Fotografías de Cristina Nuñez)

Cuando vi por primera vez su vídeo narrando verbalmente -en distintas lenguas, clic aquí- el resumen de su vida acompañando a las fotografías, quedé fascinada, en contra de algunas opiniones que la criticaban por "su descaro", críticas de hombres, especialmente. Curioso. Aún en nuestros días, en el siglo XXI que estamos, hay hombres que se rasgan las vestiduras cuando una mujer habla de su vida abiertamente a través de imágenes y palabras; explicando cómo cayó en el consumo y mundo de las drogas buscándose a sí misma, en la prostitución que se hizo necesaria para poder seguir consumiendo drogas que sólo la destruían... En su lucha con voluntad de hierro para salir de ese mundo, con la ayuda de su familia, a la que también fotografió en elegantes y naturales desnudos más tarde. En cambio, esas mismas voces masculinas críticas de la "dudosa moral de las mujeres", siguen aceptando con admiración que los hombres escriban sobre sus intimidades, sus ligues, sus putas... Como García Márquez con su libro de horrible título; "Memorias de mis putas tristes", y su protagonista que para celebrar sus 90 años tiene el capricho de pasar la noche con "una puta virgen de 14 años"... ¿Cómo se puede ser puta virgen y con 14 años? Y nos preguntábamos también, ¿no es eso acaso pederastia que tanto criticamos en otros hombres incluso eclesiásticos? Pero el libro, por ser de un hombre y escritor "consagrado", se aceptó de maravilla.


Admiro, repito, el trabajo, las fotografías y extraordinaria fuerza de voluntad de Cristina Nuñez, luchando por encontrarse a sí misma a través de la fotografía, sus autorretratos en los peores y mejores momentos de su vida, pasando por todos los túneles de vicios y virtudes familiares y personales, logrando salir a la luz con la reconciliación familiar y personal a través de su conexión y arte con la cámara y la fotografía, haciendo simplemente ARTE.

Cristina Nuñez nos propone ahora este estilo de fotografía como terapia, (clic aquí para ver pequeña entrevista que le hicieron recientemente en tv2, con algunas de sus fotografías) 
Y creo que sería muy bueno que todos lo practicáramos, mujeres y hombres, para librarnos realmente de tantas absurdas ataduras de moral impuesta durante siglos, y respetar y aceptar todos los vicios y virtudes del ser humano con total naturalidad, pues toda lucha por la dignidad y la supervivencia es digna de ser respetada, y por mi parte, admirada. Siempre recuerdo la frase del filósofo y escritor Álvaro Pombo; "Hasta los animales luchan por dignidad".


Y eso es lo que me parece la personalidad y obra fotográfica de Cristina Nuñez: Digna y admirable.
Os aconsejo ir clicando los enlaces, y por supuesto, me gustará saber todas las opiniones. El Arte siempre rompe cadenas invisibles nacidas de no se sabe qué moralidad inventada por unos y otros, pero siempre hombres. En fotografía, conocemos fotógrafos que se han autorretratado desnudos, igual que en la pintura, como por ejemplo el antiestético Lucian Freud (clic aquí). Pero para mí, Cristina Nuñez rompe otra atadura de esa extraña condición "moral", ya que el arte como el artista es libre, y debe expresarse libremente, siendo a través de todas las Artes que sabemos y reconocemos el espíritu y vida de otras civilizaciones, épocas, costumbres, y la evolución del ser humano a través del tiempo con todas sus debilidades, divinidades, con todos sus vicios y virtudes..

Decía Rousseau; "Somos más hijos de nuestro tiempo que de nuestros padres".  Gran verdad.
Y creo que queda magníficamente demostrado en los retratos y fotografías de Cristina Nuñez. Mujer y fotógrafa de su tiempo, fiel representante de nuestro mundo y psicología de nuestro tiempo. Fiel a sí misma y a la vida.

Clicad aquí para ver y escuchar su magnífico vídeo "Someone to love" con sus fotografías... "Lo que a primera vista pueda parecer una provocación". http://vimeo.com/46802785

(Todas las fotografías en esta página son de Cristina Nuñez: http://www.celesteprize.com/artwork/ido:149467/ 

(Texto; Eva Huarte)

4 comentarios:

  1. Eva ... maravilloso trabajo amiga .. gracias por hacer conocer esta historia, seguramente será muy común en muchas, sólo no se animan o no nos animamos hablar de ello.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya sabes que seguimos sobreviviendo en un mundo tan dominado por el patriarcado y el monoteísmo que ni el mismo hombre sabe por dónde salir, Alvana, y poco les preocupa que para las mujeres sea mucho más difícil sobrevivir en su mundo, ya lo montaron así hace siglos para hacerse imprescindibles a la mujer, y así está el mundo tan desequilibrado y desesperado sin entender qué pasa, con una falsa moral que afortunadamente tiende a desaparecer. Y para eso es importante el Arte y los artistas.
      El trabajo de Crisitna Nuñez es impecable, tanto técnica como artísticamente, además de mostrar una gran personalidad que rompe con casi todo. Y eso casi siempre molesta a los "moralistas".
      Como dices, ojalá se animen más mujeres, y artistas.

      Eliminar
  2. Una concepción sincera y desgarrada de la vida y de la propia identidad, que me ha recordado la fragilidad y el mundo interior que plasmaba Francesca Goodman en sus fotografías.

    A Cristina Núñez le reconozco la valentía y, por supuesto, la enorme fuerza que transmiten sus imágenes. Sin embargo, debo decir que hay fotos que me producen cierto rechazo. Y no me refiero -ni muchísimo menos- a sus autorretratos, sino a la exhibición tan descarnada de otro tipo de intimidad, en este caso, ajena, como es la enfermedad mental. No sé, tengo sentimientos encontrados al respecto: reconozco que su intención, seguramente, es dotar de dignidad, a través del rostro de su madre, a todos aquellos que han perdido sus referencias vitales, pero al mismo tiempo, creo que se trata de un material tan terriblemente sensible que me inquieta contemplarlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En esto estoy de acuerdo contigo también, Sícoris, ayer lo comenté en FB, que al final me queda cierto regusto de tristeza, malestar o "inquietud", como dices, es demasiado sensible para contemplarlo...

      Y es verdad también que estilo íntimista y a veces desgarrador recuerda a la magnífica Francesca Goodman, la diferencia, además de la época, es que Cristina es una gran superviviente, y creo que tiene mucho para dar y necesitamos personas vivas que hagan este rompimiento para liberarnos de tantos corsés apolillados. Creo que es un buen mensaje inmanente al verdadero Arte.

      Salut, Sícoris!

      Eliminar