sábado, 12 de enero de 2013

Ansiado amanacer, sábado 12 de enero 2013



Ansiaba volver a contemplar un nuevo amanecer limpio y luminoso, aunque no sabía si despertaría a tiempo ya que dura pocos minutos, y cada día sale un poco antes. Pero mi pequeña Mini se ha encargado de despertarme posándose sobre la cama con su femenino maullido.


 La noche languidecía con su preciosa gama de azules. En el horizonte mar las nubes jugaban con formas como si durante la noche hubiera crecido un bosque de árboles. Venus lucía sus galas junto a la farola aún encendida. Y en el centro una nube pincelada parecía encapricharse con una forma como el símbolo del euro, pero € al revés. ¿Será por necesidad o imaginaciones del sueño social?


La nube del euro se ha ido extendiendo bañándose de las primeras pinceladas de luces rosadas y doradas del Sol, que empezaba a adivinarse entre el bosque del horizonte mar, y una pareja de gaviotas enamoradas anunciaban su llegada. La naturaleza despierta al nuevo día y a la vida.


El Sol aparece lleno de oro entre el bosque del horizonte como si lo hubiera labrado el mejor orfebre, y una barca de pescadores parece esperar el momento puntual...


para cruzar su estela brillante sobre el mar.


Así ha aparecido al fin el rey Sol que se ha hecho esperar, brillante como el oro tras haber cruzado el bosque de la noche en el horizonte. Y sonrío a pesar del frío, siento el aire del norte nevado y la temperatura que ha bajado. Pero el Sol sigue siendo cálido.

Y me preguntan algunas amistades si veo estas salidas y puestas del Sol todo el año. Y de nuevo doy la explicación; no, sólo es en esta época, de otoño a primavera, cuando el Sol sigue ruta más baja y más corta. Y cuando empieza el solsticio invernal (en Navidad) ya empieza de nuevo a alargar su camino, cada vez más alto, más hacia el Norte, más hacia la montaña, hasta que dejo de verlo apareciendo sobre el mar. Por eso vivo día a día el amanecer y atardecer como si fueran únicos, que lo son, procurando empaparme de su belleza y generosidad.  Y aprovecho para fotografiarlos y compartirlos, para tantas personas y amistades que me dicen que son un aliciente porque no tienen el privilegio de verlo desde su ventana o terraza.
Ayer me decía un amigo; "El amor es desear lo mejor a la persona amada". Y creo que todos necesitamos ser amados. Por eso creo que el cielo, la vida, nos lo regala, y así regalo. Deseando para todos lo mejor.

(Texto y fotos Eva Huarte)



4 comentarios:

  1. Las fotos 4 y cinco, son preciosas. Las salidas del sol es un regalo que el destino nas da cada dia a nosotros para que a traves de su belleza podamos dar valor a nuestras vidas.

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    1. Estamos de acuerdo, Josep, las fotografías 4 y 5 son las más magnéticas, con el Sol recortado por las nubes como una obra de orfebrería.
      Vamos a seguir dando valor a nuestras vidas.
      Gracias Josep!

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  2. Gracias ,que bonito es levantarse y ver las ventanas por donde la vida pasa.Y nos deja algo más interesante.sentido a esta misma vida Repito gracias por el calor de tus fotos.

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    1. Gracias a ti Ricard, una alegría que abras esta ventana.
      Saludos y feliz domingo*

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