martes, 20 de noviembre de 2012

¿Qué te han hecho Luna? ¿Qué te han hecho niña? ¡Eh, petrel!


Está extraña la Luna, o quizá nosotros los humanos andamos con las emociones o energías desequilibradas y recurrimos a la Luna o posición planetaria, intentando comprender no sabemos qué... o qué podemos hacer, o qué o quién nos puede guiar, intentando salir de lo que parece una tormenta interminable en alta mar a bordo de un velero de pocos metros donde parece que el lugar más seguro sea la cúspide del mástil.

(Reproducción de la ilustración de Julio Villar, en su libro; "¡Eh, petrel!")

Ayer hablábamos con Xabier Armendariz, un lobo de mar nacido a orillas del Mar Cantábrico, fotógrafo, escritor, experto navegante y submarinista especializado en historia marítima: "¿Qué está pasando?", es la pregunta que inevitablemente nos hacemos muchas personas cuando conversamos intentando entender algo.Y hablamos enseguida del libro "¡Eh, petrel!", de Julio Villar, otro amante de la mar nacido en San Sebastián, que tras un accidente como guía de escalada en Los Alpes decidió la arriesgada aventura de dar la vuelta al mundo en solitario, navegando 38.000 millas en un pequeño velero de 7 metros de eslora fabricado en serie. Leí su libro en mi arriesgada aventura nómada y solitaria en Formentera en 1980, me impactó, lo admiré, lo pensé, soñé, nunca lo he olvidado, pensando siempre que me habría gustado tener su libertad y coraje para lanzarme a la mar en solitario como hizo él, y como tantas personas valientes que adoran la vida la mar y su libertad. Su libro "¡Eh, petrel!", para mí, fue como un "Petit Prince" de Antoine de Saint- Exupéry, pero en el desierto de la mar... Niños, siempre niños... niños pequeños, niños adultos niños... y niñas, siempre niñas...


(Reproducción de la Ilustración de Julio Villar, en su libro, "¡Eh, petrel!")

Y hoy se "celebra" el "Día Universal del Niño", (niño) declarado así oficialmente por la ONU en "honor" a la aprobación de la "Declaración de los Derechos del Niño" en 1959 y a la "Convención sobre los Derechos del Niño" en 1989... (clic aquí). Las redes se llenan de fotografías de infancia en hambruna que tanto nos duelen a todos desde siempre, y todos nos seguimos preguntando ¿qué podemos hacer desde abajo si no reaccionan los de arriba? Quienes deciden diariamente el precio de los alimentos, sabiendo que cada día morirán miles y miles de personas, especialmente criaturas. Sólo que muriera diariamente una sola criatura, el sistema sería criminal y no funcionaría, habria que cambiarlo... Pero mueren miles y miles diariamente.


¿Qué estamos haciendo? ¿Qué está pasando? He vuelto a preguntarle a la Luna mientras la contemplaba hace un rato, a esa hora azul, cuando empiezan a aparecer las estrellas y planetas, y la Luna es la reina un poco más grande cada noche, creciendo como ahora crece...


Pero hoy tenía una cara muy especial, su medio perfil dejaba ver unas líneas quebradizas como si insinuara el movimiento de sus pequeños volcanes, como en el pequeño planeta del "Petit Prince"... pero es la Luna.
He pensado, ¿qué habrá hecho o estará haciendo ahí el hombre? o si quizá nunca ha estado y nos han hecho imaginar. ¿Qué hacemos con nuestro planeta, con nuestros pequeños o ancianos habitantes y animales?..
Y casi como "Le Petit Prince", casi me he puesto a llorar... Pero he seguido contemplando cómo aparecían las estrellas, y he querido pensar que no pasa nada, como queremos pensar tantas personas, como escribió en su diario de navegante solitario Julio Villar. Y me he refugiado en sus páginas escritas en 1969:


* "Será ya de madrugada. Lo digo porque mi luna ha recorrido ya más de medio cielo. Me iba a acostar, y no sé por qué, al entrar en la cabina, he puesto la radio. ¿Será que no quiero dormir todavía? Porque la verdad es que no creo que tenga hoy la necesidad de saber lo que ocurre entre los hombres. En esta isla desierta, con sus iguanas, sus chumberas y su luna, me siento bien y no tengo añoranzas de lo que pasa en otros lugares del planeta.
 Hablan de la Luna. Una radio repite la noticia. Lo hace dando gritos excitados, peor que un charlatán de feria. Me cuesta entender, me resisto a creer lo que está diciendo.
 "Apolo" ha llegado a la Luna. Por primera vez en la historia, el hombre llega a su satélite. Y por si esto fuera poco, filma sus evoluciones por allá y las transmite en directo a las televisiones de la tierra.
 Apago. No puedo comprender. Mejor hubiera hecho de no ponerla... esa radio maldita.
 Salgo de la oscuridad de mi cabina y miro a esa Luna, que ya no es la misma de antes... la mía... la que yo he mirado toda esta noche hasta la madrugada... No es esa, no. Algo me duele. Quiero llorar...
 ¿Qué te han hecho, Luna? ¿Por qué?"*
  
¿Qué te han hecho, niña? "¿El cordero se ha comido a la flor, sí o no?" (Petit Prince)

*(Del libro ¡Eh, petrel! de Julio Villar. editorial Juventud, 1974)

(Texto y fotos; Eva Huarte. Se ruega mencionar autorías)





6 comentarios:

  1. Eva, yo creo que la luna no comprende lo que ve en la tierra y se hace menguante, cuando se compadece se hace creciente, y de ese modo va teniendo una relación amor/odio con la maltratadora humanidad.

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    1. Jaja! Creo que la Luna, como el Universo, no sabe de odios, Pitofiño, si así fuera, creo que hace tiempo habríamos desaparecido... Aunque a saber, si nos guiamos por antiguas civilizaciones que se han extinguido... quizá toca. Mejor tomarlo con calma, por triste que sea el panorama. Intentemos conservar la belleza y magia de la Luna, como de la vida. Aunque parece claro que nosotros mismos estamos destruyendo el mundo que hemos creado... Quizá, como digo siempre, obedeciendo sin saberlo a una ley universal...

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  2. No es la luna, ni la tierra, ni la atmósfera, ni tan siquiera el mundo natural lo que ha cambiado. El cambio está en el hombre en su envidioso afán de poseer, en muchos ha crecido de forma desproporcionada la indiferencia y la des-angustia (desconozco si existe esta palabra), consecuencia, un mundo a peor, una luna entristecida y un mundo menos justo. Si es que alguna vez lo fue.

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    1. Bueno, Enric, tu comentario es para una respuesta larga, y me temo que en Internet no hay mucha paciencia para leer, seguramente por la necesidad de "inmediatez", que quizá viene por la "angustia", palabra que equivale a "angosto", estrecho, opresivo, y eso genera angustia, refiriéndose a un cuerpo físico, un estrecho, pasillo, etc... Pero la "desangustia" no existe, aunque actualmente se utiliza en términos psicológicos, (creo que desde Freud). Quizá todo nos lleva a la necesidad de apertura, de relajación, dilatación, que sería lo contrario de angosto o angustioso. Supongo que te refieres a la necesidad de inhibirse, despreocuparse, incluso irresponsabilizarse. Quizá es esa la actitud del "hombre" frente a la naturaleza, al planeta, e incluso al sistema... Ya digo que sería respuesta larga. Pero creo que nos entendemos. Aunque creo también que el "hombre" actúa de forma irresponsable y eso altera la naturaleza y el planeta... Finalmente, como comento, ¿no será que de alguna forma "obedecemos" inconscientemente a una ley universal de necesidad de "renovación"? Quiza todo es reflejo, el viejo refrán de "lo que es arriba es abajo". Quizá estamos tristes y miramos a la Luna con tristeza, pensando quizá que el hombre la ha pisado y ya no es la misma Luna de antes... Y quizá mi necesidad de pensar que el hombre no ha pisado la Luna, que vivimos una gran mentira, y quizá es la lucha de la verdad y la mentira por ver quién sale a flote... Creo que todo está muy revolucionado, pero es un tiempo importante de cambios, y creo que nada, (al menos en nosotros) será como antes. Todo es "quizá". Mientras, seguiremos leyendo, pensando y hablando o escribiendo. Procurando poner humor, que también es importante.
      Gracias por tu provocativo comentario, Enric.

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  3. Quizás, Eva, la des-angustia no exista como tal palabra, pero si como concepto, pero me gusta y creo que se entiende y, si, me refiero a la inhibición, irresponsabilidad, a ese mirar al otro lado ... Cierto, muchos "quizás" ... pocas evidencias. Te suscribo, mientras seguiremos leyendo, pensando y debatiendo.
    Un Saludo y agradecido por tu interés.

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    1. Gracias a ti, Enric. Y no perdamos ánimos. Salud!

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