viernes, 7 de septiembre de 2012

Últimas tardes de verano: Gaviotas y sombras


En vista de cómo sigue el patio, con más sombras que luces y alegrías, sigo queriendo exprimir al máximo los últimos días de este verano un tanto extraño. Sigo jugando en la playa como una niña, con mis sombras y gaviotas al atardecer, sin querer saber el mundo en el que existo, ni si existo para ese mundo. Pero en la playa incluso, me detengo pensando hacia dónde vamos, qué mundo hemos creado... Qué clase de inteligencia es la nuestra que tanto necesitamos encontrar claves que nos ayuden a comprender...
 

Las sombras se van alargando mientras el Sol va bajando, las playas se van vaciando quedando sólo huellas en la arena, las gaviotas empiezan de nuevo a ocupar su territorio, siendo la reinas, mientras algún niño intenta acercarse o darles de comer, y hago casi lo mismo, casi como una niña también... sin conseguir acercarnos más que unos metros, justo cuando las gaviotas alzan el vuelo, juntas o dispersas, hacia el mar adentro o sobre las cimas de las colinas...


He vuelto a mecerme en las olas como un gran privilegio, con sonrisas y miradas de complicidad de otras personas que parecen querer aprovechar también los últimos rayos del Sol estival, y de esa mar alegre o serena, la mar que todo lo cura... "Todo se cura con sal, con sudor, con lágrimas o con el mar". (Isak Dinesen)

Y he vuelto a pensar en Isak Dinesen, hoy viernes 7 de septiembre, aniversario de su muerte, y a quien ya le dediqué un recuerdo el pasado año: "La visión del mundo a través de los ojos de Dios" (Clica aquí para leer) 

He vuelto a casa preguntándome ¿cómo deben ver el mundo de hoy los ojos de Dios?


Y hoy no quiero preguntarme nada más, sólo quiero imaginar la mar desde el vuelo de una gaviota, o desde  la mirada de un niño que ríe por la playa sin saber nada más..


 (Texto y fotos; Eva Huarte)





2 comentarios:

  1. He intentado por dos veces dejar un comentario pero este móvil me la juega.
    Es bueno vivir los momentos que describes, pero infinitamente mejor siendo plenamente consciente
    Buen fin de semana

    Pedro Pitofiño

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  2. Cosas de las tecnologías, Pedro. Gracias por tu comentario y resistencia, a veces escribir cuatro líneas se convierte en toda una heroicidad...
    Por eso prefiero la realidad, la pluma tintero y papel, o incluso escribir en la arena. Al fin y al cabo así empezamos, y no es bueno olvidar los orígenes, nos ayuda a "ser conscientes" :))

    Feliz fin de semana para ti también, que lo vivas "plenamente consciente", tranquilo y feliz*

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