viernes, 14 de septiembre de 2012

Planetas y constelaciones, amanecer 14 de septiembre 2012* Revivir un sueño*

 (Luna menguante y Venus)

Soñaba que iba con algunas amistades caminando por la noche en una especie de carretera solitaria,  con una pequeña subida, y de pronto, justo sobre el horizonte, vemos brillar en el cielo dos preciosas y enormes constelaciones blancas como un nido de estrellas más brillantes que diamantes. Entre las estrellas más brillantes había un hilo que las comunicaba formando un dibujo perfecto de las dos constelaciones. Yo estaba un poco triste sin saber bien porqué, pero al descubrir aquella belleza en el cielo siento una felicidad tan inmensa que casi me dan ganas de llorar.


(Orión, Tauro encima con Júpiter en su frente, y el racimo de Pléyades arriba a la derecha)

Entonces quiero captar aquél precioso espectáculo y no tengo la cámara, intento ir corriendo hacia casa para ir a buscarla pero sé que quizá, cuando vuelva, las estrellas habrán desaparecido. Intento parar algún coche para que me lleve a casa; un conductor desconfiado, un coche cargado y lento... Nada parece facilitarme el camino para ir y volver rápido para fotografiar aquella maravilla regalada, aquellas brillantes constelaciones. Nadie parece creerme o entenderme, nadie parece darle importancia. Entonces casi lloro de impotencia... Y he despertado casi llorando.

(Júpiter en Tauro y Pléyades)

Me he levantado pensando que lo mejor sería tomar una infusión o un café, pensando ya en empezar el día, a pesar de ser las cinco de la madrugada. Levanto la persiana mientras se hace el café, miro el cielo... Y casi vuelvo a llorar maravillada. Pero sonrío, sonrío, no puede ser... Descubro la preciosa constelación de Orión con las estrellas principales que me parecen más grandes y brillantes que nunca. Y junto a Orión, la fiel amada y preciosa Tauro con un Júpiter brillante en su frente y las alegres Pléyades formando su racimo.


Apenas he tomado un sorbo de café he subido corriendo a la terraza con la cámara y el trípode. No puede ser... No puedes ser... Me repetía a mí misma maravillada contemplando aquel terciopelo azul bordado de preciosos y deslumbrantes diamantes. Allí estaba el gigante Orión protector de la humanidad, la bella Tauro con Júpiter como un diamante en su frente. Iba fotografiando y veía movimientos de luces, estrellas fijas y alguna estrella que bailaba o paseaba casi pícaramente.

 (Venus asomándose por el Este)

Al final de la noche, cuando el cielo clareaba, y un poco más abajo de la brillante Venus al Este, ha aparecido la Luna menguante con su anillo de plata. Amanecía y empezaba a sentir la humedad del final de la noche. Las primeras aves empezaban a cantar...


Me refugio en casa inquieta por ver cómo han quedado las bellas constelaciones en mi cámara. Nada comparable. Pero veo cosas, una especie de cometa o estrella en movimiento bajo las Pléyades. Miro por Internet qué hay de especial en esta noche. Y leo que un cometa pasa justo en esta noche más cerca que nunca de la Tierra por la zona de Júpiter. ¿Habrá sido alguna de esas luces o estrellas que he visto pasear?

(Pléyades abajo a la derecha, y ese movimiento desconocido que forma una línea. ¿Alguien puede decir qué es? La cámara, como se puede apreciar por las estrellas, estaba quieta. Y no es un avión)

Es igual, hoy he sido privilegiada despertando y reviviendo un sueño. Hoy podría repetir la frase; "He visto cosas más allá de Orión". Y sólo he podido sonreír y dar las gracias, enviando mil besos a las estrellas y al Universo*

(Si clicáis las fotos podéis verlas ampliadas para más detalles)

(Texto y fotos; Eva Huarte)

4 comentarios:

  1. Gracias, Eva, por el madrugón,
    por las fotos
    y por tu generosidad...

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  2. Valió la pena el madrugón, por revivir el precioso espectáculo de un cielo de cristal plagado de estrellas*
    Hacer las fotos y tu comentario :))
    Gracias Ramón*

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  3. Muy buenas fotos Eva y bien escogido el tiempo de esposición. Felicidades.

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    1. ¡Gracias Oddiseis! Viniendo de ti es una gran alegría y honor tu buena opinión. Soy nueva fotografiando estrellas, ya ves, pero creo que entraron en mis sueños para que despertara y las fotografiara. Siempre digo que el cielo es generoso. Es de esas sensaciones que te quedan grabadas y no se olvidan. Imagino tus noches estrelladas.
      Y dime, tú que eres especialista en fotografiar estrellas, ¿qué crees que es esa línea brillante de la última fotografía, cerca de las Pléyades?
      Y si amplías la cuarta fotografía, verás arriba a la derecha un cometa, ¿quizá pesqué una Perseida?
      A ver si consigo salir de dudas...

      Gracias, Oddiseis!

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