domingo, 19 de agosto de 2012

*Las noches más estrelladas*


Algo bueno tienen las actuales tecnologías que al querer publicar todo nos llaman la atención para que miremos el cielo en agosto, esperando contemplar cientos o miles de estrellas fugaces llamadas Perseidas, restos de un cometa que pasa por la constelación de Perseo. Algo bueno tienen las noches de agosto que puedes contemplar el cielo durante horas sin necesidad de abrigo. Y así seguimos todo el mes mirando e intentando captar con cámaras fotográficas de toda clase, incluso las de teléfonos móviles, la ansiada lluvia de estrellas, para pasarlas rápidamente por el ordenador y sorprender o hacernos los sorprendid@s.


Ha sido siempre mi costumbre disparar la cámara que tenía en mano, sabiendo que no saldría nada, pero tenía la sensación de que las estrellas llegaban más cerca de mi corazón y las llevaba siempre conmigo si las fotografiaba. Este año ha sido distinto, este mes de agosto he disparado con una cámara más adelantada, y algo ha salido, aunque sigo torpe para entender el sistema digital, siempre quiero disparar y que salga lo que veo, como coger un pincel y dar una pincelada en el lienzo. Pero no es nada fácil. Hay que tener dominio de los materiales, pinceles, líquidos, lienzos... gusto y sensibilidad para dar buenas pinceladas hasta componer el cuadro lo más perfecto posible. Aunque como decía Dalí; "La prefección no existe!"


Pero para mí, las estrellas son perfectas, o podría decir casi perfectas, ya que a veces les pediría más, les pediría más constelaciones legibles compresibles para mí, les pediría más estrellas fugaces y les pediría que se cumplieran mis más íntimos y bellos deseos, para mí y para la humanidad entera. Aunque a veces, mientras las contemplo largo rato o incluso largas horas las sonrío, pensando que realmente me protegen, me dan todo lo mejor y quizá no lo sé ver. Pero nos dan toda su belleza, nos dan la vida, la sonrisa, y nunca nos hacen llorar, siempre están sonrientes y nos hacen sonreír.

En cambio, como casi siempre, el cristianismo se inventó la historia de un mártir católico que quemaron en la hoguera, y el mártir se puso a llorar, no se le ocurrió nada mejor. Y a ese mártir inventado le llamaron Lorenzo, ya que Lorenzo era el nombre que se le daba al Sol, y a las Perseidas las llamaron Lágrimas de San Lorenzo. Eran las noches en que las gentes, desde tiempos remotos, pasaban noches enteras contemplando el cielo estival y la preciosa lluvias de estrellas. Unos decían que era mal presagio y otros que era buen presagio. Y así sigue la humanidad dudando y deseando, a pesar de las nuevas tecnologías.

(Fotografía que corre por Internet como si se tratara de una vista de la Tierra Luna y Venus desde Marte.
Clica aquí para ver montaje)
Pero una cosa mala tienen las nuevas tecnologías, y son las dudas de qué es verdad o es mentira. Aparecen fotografías por las llamadas redes sociales diciendo que son de la NASA, como referencia fiable, y te muestran igual un montaje a través de "photoshop" diciendo que es Marte la Luna Tierra y Venus, o te muestran una lluvia de estrellas que no sabes si son aviones "photoshop" o fuegos de artificio. Por eso siempre defiendo la naturaleza, lo que vemos y sentimos mirando al cielo y no en una limitada pantalla.


Aquí dejo unas fotografías de muestra de mi aprendizaje de estas noches, unas mirando al mar y otras a la montaña, con la Osa Mayor, pero siempre estrellas. Mientras espero el otoño, el cielo nocturno que más me gusta, el más fácil de leer con sus preciosas constelaciones y la preciosa lluvia de estrellas, las Leónidas, mis preferidas, las más bellas que he visto, mientras la mayoría de personas ya se refugian en sus casas salgo a cazar estrellas, abrigada. He visto estrellas inmensas y brillantes de todos los colores atravesar el cielo de otoño...

(Como cazadores de estrellas, con Paco Elvira preparando su cámara en mi trípode, así que disparé a pulso, pero me gusta el movimiento de la luz como una serpiente)

Y mientras, vivo el momento, sigo viviendo las noches más estrelladas de verano sin perder ilusiones ni recuerdos infantiles, sigo agradeciendo y pidiendo deseos para mí y para la humanidad entera... Aunque teniendo las estrellas, creo que lo tenemos todo, y quizá no lo sabemos*

(Texto y fotos; Eva Huarte)
(Desconozco la autoría de la ilustración. Si alguien lo sabe será bueno saberlo)

 

4 comentarios:

  1. Me encanta la foto en la que intento cazar las estrellas, Eva.

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    1. A mí también, Paco, al menos es distinta, aunque sea por serendipia, o falta de trípode. Buena señal si a ti te gusta. Ahora falta ver tu caza de estrellas*

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  2. Unas noches especiales como estas y que para los buenos fotógrafos no pasan desapercibidas, te pasa por la cabeza coger la cámara y el trípode, para encontrar una composición en la que salgan las estrellas como principales protagonistas. Posiblemente Paco, ya estaría instalado en uno de estos enclaves y utilizando su imaginación, nos haría ver las Lágrimas de san Lorenzo con todo su esplendor. Francesc

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    1. Es verdad, Francesc. Recuerdo el año pasado que cazamos pocas Perseidas, no es fácil, Paco se enfadaba porque cuando enfocábamos a un punto caían en otro... Con él aprendí a fotografiar las estrellas... Ahora él está entre ellas.

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