lunes, 23 de julio de 2012

Desolación y tristeza, del Empordà al Maresme



(Foto de ayer domingo 22-7-2012, por la mañana)

Anoche empecé a reprimirme las lágrimas, imaginaba el Empordà en llamas con personas huyendo como en el cuadro "El grito" de Munch. ¿Y dónde están los ejércitos y tanta preocupación por la "seguridad" de la vida de las personas? Me preguntaba. Dónde está la defensa de la naturaleza, animales, árboles, bosques enteros... Sólo sentimos desolación y tristeza.


(Foto de hoy lunes 23-7-2012, en el mismo lugar)

Al despertar he corrido como siempre hacia mi ventana y apenas se veía el mar de tanta niebla provocada por el incendio y humo del Empordà, acompañada de un fuerte olor de quemado... "Cuando un bosque se quema, algo tuyo se quema", rezaba un anuncio publicitario hace años intentando concienciar de la gravedad de los incendios. Aún no hemos olvidado los incendios en la misma zona hace unos años...



(Hoy lunes, apenas se veía el mar, una sola sombrilla)

He subido a la colina intentando fotografiar el aspecto desolador de la zona donde a esa hora siempre brilla el Sol y los colores azules y verdes resaltan con toda  su fuerza. Pero apenas se veía nada, el paisaje era gris casi blanco. Se respiraba tristeza y un fuerte olor, como si hubiera un incendio cercano... Apenas valía la pena fotografiar nada de aquel paisaje que ayer fotografié a pleno Sol, con todos sus colores y la playa llena de gente disfrutando un día de verano...


(Esta fotografía la hice el 23 de junio pasado)


(Y esta es de hoy lunes 23 de julio, en el mismo lugar)

Hoy no puedo decir mucho más. Viví unos años en Cadaqués, otros cuantos en varios pueblos del Empordà, y parte de mi corazón y de mi vida están ahí, con tantas personas, animales, paisajes... Hasta llegar al Maresme hace unos años. Y hoy el paisaje queda unido por la misma tristeza, sentimientos, recuerdos, y sobretodo, impotencia. Me cierro y pienso, no es hora de lamentos, pero todos sabemos, sabemos la negligencia que hay detrás. Hoy no diré nada más.

(Texto y fotos Eva Huarte)

2 comentarios:

  1. También tengo tu sentimiento compartido, Eva, que reflejaré pronto en mi blog. Mientras conducía hacia Barcelona con muy poca visibilidad oía al locutor explicar que las cenizas de nuestro querido empordà habían llegado ya al sur de Mallorca.

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    1. Parece mentira el efecto desolador que llega a provocar una catástrofe tan grande, un drama para el planeta, tan castigado y sometido a la depredación del hombre, un drama para la vida y para tantas vidas... Personas, plantas, animales... Y me cuesta entender cómo no se mueven todos los ejércitos en catástrofes así, mientras se mueven para atacar o reprimir a personas y situaciones políticas...

      Espero ver pronto tus fotografías, Paco, que serán mucho mejores que las mías. Me duele imaginar a una parte de Cataluña casi aislada por las llamas... Ojalá llueva pronto, es lo único que se me ocurre.

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