domingo, 3 de junio de 2012

"Y van y vienen las golondrinas...



doblando y desdoblando esquinas..." 

Al atardecer, como tantas veces, iba recitando éste poema "Primavera" de Gerardo Diego mientras paseaba por los antiguos bosques, y casi llorando al ver cómo los siguen destrozando, por hacer un trozo más de camino de cemento y asfalto. Era  uno de los lugares donde solía refugiarme a cualquier hora, siguiendo el silencio el viento y los saltos de las ardillas, respirando el oxigenante aroma de cientos de pinos con ramas tan largas que se abrazaban de árbol en árbol formando un majestuoso palacio, y las ardillas eran felices saltando y volando, y yo era feliz dándoles piñones y jugando al escondite. Ese era uno de los espectáculos y momentos solitarios que más adoraba, silbando también a las aves intentando unirme a su canto, en el diálogo más poético y refinado que pueda captar oído humano. Y al final del bosque, encontraba ésta maravilla de las colinas con forma femenina, que siguen ahí, y donde aún suelo ir para contemplar las puestas de Sol cuando los días empiezan a ser más largos. Ahora estamos en los últimos días del Sol llegando a su cénit, el 23-24 de junio, que aquí celebramos como la festividad de San Juan Bautista.


Y como tantos días, intenté ver a alguna ardilla entre las ramas, viendo de nuevo inútil mi intento... Sólo algunas palomas, algunos pájaros, algunas gaviotas... Pero al final de la colina ya asfaltada aún no transitada, (poco se transitará por las pocas casas que hay) me senté en lo que queda de bosque para contemplar al Sol que ya bajaba sobre el busto femenino. Y lo que aún puedo disfrutar y no falla; cientos de vencejos cantando de alegría para avisarme de que ya es la hora, y mientras buscan sus casas, escucho sus cantos y contemplo su vuelo "doblando" luces y nubes siempre tan diferentes. Ayer la nube sobre el Sol me pareció el Udyat, el Ojo de Horus, representando la curación y protección.



Y recordé de nuevo y repetí en voz alta el poema "Primavera"de Gerardo Diego, que como decía Dalí, "En aquél tiempo todos eran magníficos poetas". Y al recordar a Dalí recitando el poema diciendo al final "Muy de Gómez de la Serna" no puedo evitar la sonrisa risa o carcajada. ¡Dalí se equivocó! Hace años lo escuché en la entrevista que le hizo el magnífico periodista y presentador Joaquín Soler Serrano en 1977, cuando la televisión española todavía era en blanco y negro, recuerdo que procuraba no perderme ninguna de esas magníficas entrevistas, y ninguno de los documentales (que entonces hacían) sobre Dalí. Y hace años, digo, viendo repetida la entrevista a través de youtube en Internet, me di cuenta del error de Dalí, y de cómo se equivoca DIVINAMENTE más aún al recitar el poema de Gerardo Diego, con su divino aire de dandy cosmogónico: "Las esquinas de las calles son de papel/y pasan las golondrinas/doblando y desdoblando esquinas", para añadir casi convencido y equivocado; "Muy de Gómez de la Serna". En realidad es de Gerardo Diego y dice así:

"Ayer               Mañana
Los días niños cantan en mi ventana
Las casas son todas de papel 
Y van y vienen las golondrinas
doblando y desdoblando esquinas"

Una preciosidad.
Si clicáis aquí, podéis leer otra curiosidad, errata o "corrección" del mismo Gerardo Diego; en lugar de "van y vienen", "van y viven", ¡os lo aconsejo!

Y el vídeo con el fragmento de la entrevista, que también os recomiendo ver y escuchar entero, el vídeo y la entrevista. Agradeciendo como siempre a todos lo poetas a la naturaleza y  a mi adorado Dalí, su Arte en todo, y por seguir aún, al cabo de tantos años, sorprendiéndome, maravillándome y haciéndome reír!!
Ya dicen y digo que el Arte salvará al mundo, y se salvará de él. ¡Vamos a vivirlo!

(Texto y fotos; Eva Huarte)




2 comentarios:

  1. Magnifica entrevista, que acabo de volver a ver. Y excelente comentario, divina equivocación que nos reencuentra con Gerardo Diego. Nada importa que no fuera de Don Ramón Gómez de la Serna.
    "Las esquinas de las calles son de papel... y pasan las golondrinas doblando esquinas" Tampoco suena mal ¿no?

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    1. Creo que en el tono y voz de Dalí casi todo suena bien, Javier, es un Don especial que tenía y lo siento aún tan vivo que lo sigue teniendo. Ojalá volviéramos a esos tiempos de "magníficos poetas".
      Gracias por tu comentario, Javier.

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