martes, 24 de abril de 2012

Rosas de Abril, libros mil y poco "Mas"


Ayer al despertar, me sorprendieron dos palomas blancas mirando el mar, pensé en el amor primaveral, pensé que era la gran "Diada de Sant Jordi", pensé que iría como casi cada año a la ciudad, a empaparme del ambiente alegre y cultural. Y contenta me puse a cantar, recordando, como tantas veces, cuando era niña y nos hacían cantar "El Virolai", el himno dedicado a la Mare de Déu de Montserrat, o Virgen de Montserrat, -ya sabemos que en el cristianismo sólo hay una madre y virgen, y es un lío, ya lo decíamos siendo niñas-, caminábamos en fila por el gran patio con un lirio en las manos, cubiertas las cabezas con una mantilla blanca, formando un círculo alrededor de la imagen del Sagrado Corazón en el centro, rodeado de un estanque con peces y lirios, y alrededor de la imagen de la "Moreneta", cubierta de flores también durante el mes de abril. A las niñas, castellanas y catalanas, nos divertía la letra del himno, escrita por Mossén Jacint Verdaguer: "Rosa d'Abril morena de la serra, de Montserrat estel", y traducirla al castellano; "Rosa de Abril morena de la sierra, de Montserrat estrella", que nos parecía mucho más bonita y salerosa, ya que en catalán no rimaba.


Entonces casi no se hablaba de la festividad de Sant Jordi ni el simbolismo de la rosa y el libro, se celebraba la festividad de la Virgen de Montserrat el día 27 de abril, y prácticamente todo el mes, cuando empezaban también a celebrarse las "primeras comuniones", las primeras flores... Y ya en los románticos años 70, el día de Sant Jordi, era una fiesta casi clandestina en las calles; nos encontrábamos como era usual en aquella época de clandestinidad, músicos, poetas, pintores, filósofos... en las conocidas entonces como Ramblas de las Flores, o en la Fuente de Canaletas, nombres castellanizados por el franquismo, y nos regalábamos también como de costumbre durante el año, un libro o una rosa, esporádicamente, comprada en las mismas Rambles. La fiesta oficial se celebraba especialmente en el Ayuntamiento o Diputación, donde las floristas tenían sus puestos privilegiados. Se celebraba una misa con la visita de obispos cardenales y demás "personalidades" militares y políticas...


Ayer, 23 de Abril de 2012, Diada de Sant Jordi, lo comentamos algunas amistades; la fiesta ya no es la misma, en los años 80 y 90 fue aumentando la importancia de la fiesta y venta del libro, el President de la Generalitat, Jordi Pujol, llevó la fiesta cultural incluso a China en uno de sus viajes oficiales, los puestos de flores y libros inundaban las calles, escritores y editoriales hacían su agosto, en el Palau de la Generalitat asistían igualmente obispos y militares, pero especialmente, representantes de todos los grupos políticos, y casi todos los periodistas y fotógrafos de casi todos los diarios, algunos invitados especiales del mundo cultural y prestigio internacional, con el esperado desayuno de chocolate churros y algo más... alargando la fiesta durante todo el día en hoteles, calles, televisiones... en todas partes.


La principal televisión catalana, TV3, montaba un gran escenario con una gran plataforma muy alta, frente a la Font de Canaletes, por donde pasaban durante todo el día los mejores escritores/as y editores del momento, catalanes y extanjeros. Apenas se podía acceder entonces de tanta gente que quería ver a "famosos" en directo... Y Barcelona era una gran fiesta. Caras sonrientes, música por las calles, voces alegres, colores, intercambio de flores y libros...


Ayer vi una ciudad triste, una gran marabunta de gente subiendo y bajando por el Passeig de Gràcia hacia las Rambles o Diagonal. Apenas podías dar un paso de tan apretados que estábamos, intentando que no te chafaran la rosa que llevabas en la mano. Apenas podías parar en los puestos oficiales o espontáneos de libros, la marabunta te arrastraba. En los semáforos docenas de personas para cruzar, y era tal la multitud al cruzar, que aunque el semáforo cambiara al rojo la multitud no se detenía, con el estruendo del claxon de los conductores nerviosos... Algunos escritores declaraban ante las cámaras que la firma de libros "Es un compromiso con la editorial, hay que cuidarlos, pero es pesado, se pasa bien, pero es cansado."

(En la foto, el fotógrafo Paco Elvira entrevistado por Núria Ferré y Toni Tortajada)

La plataforma de TV3 era un pequeño escenario a ras de asfalto en un rincón de la Plaça Catalunya, que también ha perdido parte de su encanto desde la "limpieza" por parte de la policía autónoma el 27 de mayo del pasado año... y allí, donde antes no te podías ni acercar, apenas había un centenar de personas mirando, eso sí, todos haciendo fotos... Y eso sí, muchos globos.
En el Palau de la Generalitat no hubo ni "chocolatada", sólo un pequeño café a puertas cerradas, sin cámaras... El nuevo presidente de la Generalitat, Artur Mas, lo ha decidido así, asustados como están por los recortes económicos... por las críticas y "ataques" desde Madrid... Ya se veía venir el pasado año, tal como escribí (aquí clic) Ayer Barcelona no era una fiesta; la mayoría de puestos espontáneos de rosas eran de parados o desempleados, estudiantes y gente que intentaba ganar tres o cuatro euros por una rosa... Otros 6 o 7 euros por la misma rosa... ¿Qué harán con los miles de rosas que no se venden? ¿Y qué harán con los miles de libros que no se venden? ¿Qué harán con la gran fiesta cultural? Nadie recordó el nacimiento y muerte de Cervantes, de Chakespeare... Sólo alguna editorial recordó la muerte del escritor catalán Josep Pla. Parece que los grandes escritores se pongan de acuerdo para nacer y/o morir el día de Sant Jordi... O los hacen coincidir, como en el caso de Cervantes, que murió el día 22... y algún escritor/a más.


Al cruzar la plaza, tanto al entrar como al salir, fotografié al vuelo a dos palomas blancas... o no tan blancas, de ciudad, pero pensé en las que por la mañana miraban juntas el mar, pensé si serían las mismas que me habrían acompañado... Y volví corriendo a casa con los últimos rayos solares y el anochecer de la nueva Luna, sintiendo que había vivido un día más primaveral. Y la primavera siempre es una fiesta, que procuro celebrar leyendo un libro, contemplando el nacimiento de las flores con todos sus colores, y siempre mirando hacia el horizonte, siempre mirando el cielo y el mar... que me hace olvidar la marabunta terrenal... y algo "Mas"...

(Texto y fotos, Eva Huarte)





6 comentarios:

  1. Preciosas palomas en el cielo, la estampa de esa niña con su libro, ofreciendo a los transeúntes su tesoro, con su vestido de rojo como la gran mayoría de rosas que lo inundaban todo. Y añoranza por esos tiernos años, en los que cantar y llevarle flores a la Virgen en el mes de abril, era una fiesta, con la inocencia que da la niñez, sin percatarnos de todos esos problemas que afligen a nuestros mayores y no comprendemos. Te diré que sinceramente, sigo sin comprender el mundo que me rodea, llenos de avaricia y de especulación, pero de momento disfrutaremos de este precioso mes y de esta primavera.CARMEN

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    1. Eso es, Carmen, disfrutemos la primavera y la vida!! Y sigamos siendo niñas, cantando a la virgen que se nos antoje. Los "problemas que afligen a nuestros mayores"... me hace gracia tu expresión, pero diría que nos les "afligía", a mí me parecía que les gustaba, y me lo sigue pareciendo. Como dice Antoine de Saint-Exupéry en "Le petit prince"; "Son bien complicados los mayores..."

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  2. Estupenda crónica, Eva. Y agradeceros a ti y a Carmen que me acompañarais en la entrevista, aunque fuera desde "la barrera". Y al final la foto salió bastante bien.

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    1. Gracias a ti, Paco, ya sabes que fue un placer y un divertimento acompañarte hasta "la barrera". Me llamó la atención la facilidad para acceder hasta el plató espontáneo, apenas sin control, a diferencia de otros años que casi no podías ni acercarte a unos metros ni llegar a la barrera sin tarjeta de prensa... Ya ves, las cosas han cambiado, ¿verdad? Pero salieron tus fotos por televisión la fiesta de Sant Jordi. Eso siempre es un honor. Más que comer chocolate :))

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  3. Muy bella tu crónica del día del libro. En especial me gustan las dos fotografías donde aparece la paloma. Da la sensación que involuntariamente le has seguido el vuelo desde tu casa hasta las Ramblas. El colorido alegre de la primera fotografía refleja la alegría de sentir la primavera. Gracias

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    1. A mí también me gustan las fotos de las palomas, Detrásdelaestanteria, y esa bonita sensación de que me siguieran o me guiaran hasta la plaza. La luz del atardecer era preciosa, creo que fue lo mejor, siempre mirando el cielo antes que al suelo. Pero la primavera siempre es una fiesta, una explosión de vida luz y color, y si no lo hay, lo ponemos.
      Gracias a ti por tu bonito comentario*

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