miércoles, 28 de marzo de 2012

Vivir en Azul, Kandinsky, Picasso, Klein, Mediterráneo...


Ya he comentado otras veces lo que decía siempre un viejo amigo pescador de Cadaqués, -que murió hace unos años en la noche de San Juan-; "El que fa el cel ho fa la mar", "Lo que hace el cielo lo hace la mar." El cielo azul ilumina y rodea nuestro planeta Tierra (Agua), que como dijo Carl Sagan, "es un punto azul", ya que tres cuartas partes de su corteza son agua, (no sabemos bien qué hay en su interior).  El ser humano, a través del Arte, imita el cielo y la mar, la naturaleza, la belleza que le rodea, o la interpreta.. Y a pesar de llamarle planeta Tierra, el Azul es el color espiritual por excelencia, el que más nos llama la atención, el que prevalece. "Decir Azul, es imaginar el cielo", decía Kandinsky; "El azul es armonía, el azul es la quietud".


Quizá inspirada o influenciada por estos días de Sol primaveral y estas noches azules iluminadas por la Luna, Venus y Júpiter, sueño en azul. Y ayer, mi amigo Ramón, comentaba aquí; "qué bonito queda el azul en tu blog". Y me doy cuenta de que el color azul es la base de éste blog, el color que más hago servir, el color del que más he hablado, y las páginas dedicadas al AZUL*, del cielo la mar y las estrellas, son las páginas más visitadas.


Y me doy cuenta de que vivo y sueño en Azul; quizá por eso salí de la ciudad y decidí vivir siempre junto al mar, donde se vive imitando su luz y su color; casas, ventanas, persianas, paredes, calles, siempre pintadas o encaladas de azul. Ese azul azulete que antiguamente,  (hasta hace poco y quizás aún) utilizaban las mujeres para blanquear la ropa. Ese azulete en polvo que Picasso utilizó también en algunas de sus obras conocidas como su "época azul". Ese azulete por el que se hizo famoso también Yves Klein. Ese azul que enamoró a Wassily Kandinsky elevando el azul a la extrema sensibilidad en su libro del que también he hablado muchas veces; "De lo espiritual en el Arte", formando un grupo de artistas impresionistas en su época dedicados a transmitir el cambio espiritual en la humanidad y distintas sociedades materialistas, dando al grupo el nombre de "El Jinete Azul" (Der Blaue Reiter), inaugurando así una exposición itinerante justo ahora hace cien años, en 1912. Y tenemos el azul Chagall también... y tant@s...


Siempre digo que el arte y el Espíritu, tienen un hilo de oro y plata invisible, de continuidad, de vida propia, de datos y expresión que como una memoria genética o ADN se va transmitiendo de una generación a otra, de una a otra cultura, de un ser humano a otro, de época en época, lugares, espacios... Azul como el color que imaginamos infinito. Y siempre digo también que la religión, sin el Arte, no habría trascendido... Ayer lo pensé también, además de estar fotografiando el bonito espectáculo de la alineación planetaria en el cielo, iba caminando hacia el pueblo siguiendo el azul, el azul clavado en mi mente recordando mis sueños, y descubrí mi sombra azul en un pared azul azulete, azul Kandinsky, azul Picasso, azul Klein, pero especialmente, azul Mediterráneo. El azul de los ojos de mi madre, de los ojos de mi hijo, el azul de la casa donde nací, el azul de siempre... Y ese precioso lapislázuli que utilizaban los sumerios en sus preciosas obras, mezclado con el oro y otras piedras preciosas.


Me recreé un momento fotografiando mi sombra azul en la pared de distintos azules. y recreé mi sombra con otras sombras; un chico con una bicicleta, una pareja de enamorados, un anciano, un pescador con dos cubos llenos de pescado... De vivir en la ciudad, podría fotografiar personas en la calle o saliendo del metro, sus sombras grises en el asfalto, pero dificilmente la belleza de sus sombras azules. Por esto, entre tantas cosas, necesito vivir junto al mar, vivir y soñar junto al Mediterráneo, todo es más sensible, más espiritual, más Arte...


Y dudé en si poner éstas bonitas fotografías en éste blog, harta de ver mis fotos por Internet sin citar la autoría. Hace tiempo que el colectivo de fotógrafos lucha por los derechos de autor, se manipulan fotos, se roban, -con todo el sentido literario-, se utilizan con fines distintos, no se pagan... Es el precio, la sombra de Internet... Y justo hoy Paco Elvira dedica su blog a éste tema preocupante, (clica aquí) . Así que aprenderé a poner lo que se llama "marca de agua" con mi nombre en todas mis fotografías, aunque pierdan encanto. Pero es la realidad que nos está tocando vivir; y de alguna manera tenemos que defender nuestras obras, nuestro trabajo, son un regalo, ya dicen que Internet es una gran máquina fotocopiadora, y todos copiamos algo, pero no es ético utilizar obras que no son tuyas sin permiso, a pesar del "aviso o copyrigth", y mucho menos con fines lucrativos como suelen hacer. Los mismos "compañeros" del mundo publicitario editorial y periodístico, roban y manipulan obras de otr@s compañer@s. El tema de Internet es largo, otro día hablaré.


Así que mañana me sumo al paro general, pero indefinido, hasta aprender a utilizar la llamada "marca de agua", o utilizando fotografías que no sean mías, citando la procedencia o autoría. Aunque también están los textos... donde ocurre lo mismo. Eso ocurre en sociedades como la nuestra, donde el dinero llegó antes que la educación y la cultura. Aunque quiero pensar que nunca es tarde. Por eso vamos a seguir luchando, y pase lo que pase, voy a seguir viviendo pensando y soñando en Azul, intentando, como Kandinsky, transmitir la necesidad del cambio a la espiritualidad en las sociedades materialistas.
Eso sí es importante.

(Texto y fotos de Eva Huarte)

5 comentarios:

  1. los americanos dicen blue para decir triste porque no conocen el azul de tu pueblo, el azul de los ojos de tu madre y de tu hijo, el azul de tus paredes y el azul del mediterráneo...
    gracias, Eva

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    1. Cierto, Ramón, todo ese privilegio y belleza que tenemos en la Mediterrània. Ya ves cómo me has inspirado con tu comentario anterior sobre el "azul", aunque todo es casi casual, coincidente, como decía Dalí; "Todo lo que es importante coincide!" Y creo que es verdad.
      Gracias a ti Ramón, y feliz día de "reflexión" :))

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  2. Precioso azul, este Mediterráneo tan nuestro, es impresionante, desde una punta a la otra de esta parte, de la piel de este país . He vivido en muchos pueblos de España, casi siempre junto al mar. Cuando no pude estar cerca, veía los campos de trigo verde, moverse con el viento y se me antojaba que era el mar, moviéndose como las olas y lo añoraba aún más. Yo era una niña pero lo echaba de menos. Al volver a Barcelona, recuerdo que le dije a mi padre “papá ya se huele el mar estamos cerca” -aun falta un poco- me contesto. Pero yo sabía que ese olor era el mar que me esperaba para poder contemplarlo de nuevo. Gracias por regalarnos azul cielo y azul mar.

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  3. ¡Qué bonitooo! Poesía pura, Carme! Y qué historia tan bonita con esa sensibilidad por el mar desde niña... ¿Qué haríamos sin la mar? Como dice Santiago Auserón; "Hasta aquí el mar, vayas donde vayas, llegues de donde llegues, cuando ves el mar dices; aquí el mar, no me puedo perder". Creo que el mar es nuestro guía, y vida :))
    Gracias por tu poesía, Carme*

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