viernes, 23 de marzo de 2012

Mi gata tras la lluvia mirando el cielo azul


Nunca he puesto aquí ninguna fotografía de mi fiel y preciosa gata negra, que mis amistades en Facebook ya conocen como "mi dulce y negra secretaria", casi desde el día en que mi amiga Carme la rescató, hace casi dos años, una mañana de mayo tras una noche de fuerte tormenta, con apenas quince días de vida, entre unos paneles y una tela metálica por donde apenas podía pasar la mano para intentar rescatarla. Su madre gatuna había desparecido, y la pequeña cosita negra no paraba de maullar desesperada.

Aquél día habíamos quedado para comer con mi amiga, la llamé por teléfono y enseguida oí maullidos, le pregunté si tenía un gato, y me explicó las pericias que acababa de pasar para poder rescatar a esa cosita negra, sin saber bien qué hacer con ella. Y enseguida le dije, "tráela aquí". Y era un trapito sucio con unos enormes ojos azules como el mar, flaca y larga como la mina de un lápiz. Primero la llamé Turquesa, luego Esmeralda, y finalmente Mina, de lápiz, de carbón, y porque es más fácil y atiende mejor.
Ni la veterinaria sabía si se salvaría, tuve que lucharla mucho, cuidarla muchísimo, me seguía por todas partes sin saber a veces por dónde se metía. Un par de noches oí un maullido fino y desesperado, se había metido detrás de la lavadora, otra vez se había caído desde el mármol de la cocina... Otra vez dentro de una cazuela... Cada vez era un susto, y a veces una risa y recompensa.


He puesto mil fotos de mi dulce y negra secretaria en Facebook porque siempre estaba en mi mesa escritorio, adoraba el ratón del ordenador, no me dejaba escribir, no me cansaba de hacerle fotos de mil maneras como a una estrella... Y no paraba de morderme y arañarme con sus juegos. Hasta que un día, al cabo de dos meses, caminando hacia el pueblo, oí maullidos finos y desesperados en la carretera, y encontré a una pequeña gatita medio gitanilla de raza europea, medio blanca, flaca, sucia y desesperada, a punto de ser atropellada. Logré cogerla por el pescuezo hasta llevarla a mi patio, mientras pensaba qué haría con ella...

No voy a explicar toda la historia, pero como siempre ocurre entre gatos, mi dulce y negra secretaria tuvo celos de la gitanilla que estaba comiendo desesperada en el patio. Fuí a comprar, y al volver la encontré en medio de mi cama con una cara tan interrogante e ingenua que aún me río al recordarla. Solté la carcajada, sin entender cómo había entrado en casa desde el patio... El caso es que poco a poco fueron haciéndose tan amigas que ahora son inseparables, y me han dejado al fin, el ratón del ordenador libre. (Otro día presentaré a la gitanilla Mini)


Hay mucha literatura sobre la vida felina y esos seres mágicos que adoras o no adoras. Puedo escribir mil historias. Pero hoy sólo quiero poner éstas preciosas fotografías de mi preciosa y fiel secretaria que me sigue acompañando a todas partes. El día había despertado lluvioso, muy triste, y a mediodía las nubes se han abierto poco a poco apareciendo de nuevo el Sol en un precioso cielo azul primaveral. He aprovechado para ir a tender la ropa recién lavada, y como siempre, Mina sale corriendo conmigo porque le encanta acompañarme y empezar a correr por toda la terraza... Y mirar el paisaje cuando yo lo miro, y ponerse delante de mi cámara un instante mirando el cielo y el mar... justo antes de disparar.

Y éste es el bello resultado. Ha sido sólo un instante, mágico. Me he quedado maravillada, pensando qué estará pensando, que estará sintiendo... Y hoy no puedo evitar mostrarla aquí, con toda su majestuosa belleza, su perfil casi perfecto, y con ese precioso fondo azul de un cielo limpio tras la lluvia de primavera. Parecía puesta especialmente para que la fotografiara... Me he quedado prendada. Creo que tengo la gata más fiel, más guapa y más buena del mundo.
Y ella me tiene a mí.

Gracias por rescatarla, Carme*

(Texto y fotos; Eva Huarte)

8 comentarios:

  1. Si Carmen, gracias...
    Y a tí Eva, también, nos gustan Mina y Mini y tú!

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    1. Eres un Sol, Ramón. Ya sé cómo te gustan desde el principio, y he puesto éstas bonitas fotos pensando también en ti, que siempre la solicitas...
      Lo malo es que desde ayer, después de las fotos, Mina ha desaparecido... Espero que sea sólo la libertad de la primavera y pronto vuelva...
      Un abrazo*

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  2. Los gatos son más inteligentes que nosotros. Tu gat estaba mirando la primavera y calibrando su paseo. No te preocupes porque volverá, sin más, como si no hubiese pasado nada.

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    1. Sí, eso creo y espero. Su inteligencia instintiva es inalcanzable para nosotros los humanos, pero igual que ellos no saben si volveremos cuando salimos de casa, nosotros no sabemos si volverán... Eso es amor y fidelidad :))

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  3. ¡una imagen que dice mucho y da que pensar! Creo que estos seres son emanaciones puras de Gaia, sin interferencias. Eva! enhorabuena! Nieves

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  4. Cierto, Nieves, "sin interferencias", dices bien. En momentos así, me quedo paralizada y maravillada contemplándola... parece que se comunique con el Universo... y me comunica a mí también por un momento. Son seres mágicos.
    Celebro que también a ti te haga pensar, y te guste.
    Y por cierto, ayer apareció con un galán de primavera :))
    Gracias por tu bonito comentario*

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  5. Recuerdo perfectamente el día que os presente Eva, la pobre estaba aterrorizada, ya había intentado darle algo de comer y al tranquilizarse, la metí en una cajita de cartón con una mantita y me presente así en tu casa. Era todo un poema, ver su cara y la tuya, realmente si que era un ovillo de pelos negros y pulguitas. Si no la hubieras criado tan bien, no estaría tan preciosa. Ella lo sabe, tiene el porte de toda una mujer intelectual y sensible. Por eso le encanta el mar, y tus amaneceres, con esas puestas de Sol, con las que nos regalas tan a menudo. Por eso siempre te será fiel....

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    1. Ya es bien bonito lo que dices, Carme, a "ella" le encantaría. Me hace gracia la frase "toda una mujer intelectual..." Verdad que tiene un bonito porte, aunque ya se le adivinaba la gracia con esos ojazos verde-turquesa y esas patas tan largas que ya tenía, y sobretodo, esa fidelidad que enamora día a día... Lo controla todo, no se le escapa ni una! Bien te reconoce cuando te ve... "De bien nacida es ser agradecida". Y te damos las gracias, Carme :))

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