lunes, 16 de enero de 2012

Tormenta Solar y naufragio de la Concordia


Así hemos empezado el esperado año 2012; amaneceres y atardeceres rojos, una preciosa y enorme Luna llena roja que siempre han dicho los entendidos que trae desastres, aunque poco a poco se convierta en un diamante en un cielo nocturno azul y limpio como un cristal, brillando como diamantes las fieles constelaciones del cielo nocturno de invierno; Taurus y sus racimos de Pléyades, y Orión, defensor de la humanidad.

Mientras contemplaba en el puerto la preciosa Luna llena, ya blanca y brillante como un diamante, formando arabescos mirándose sobre el mar, pensaba en las voces de tantas personas que discuten y discutimos día y noche a través de lo que llamamos las “redes sociales”, Facebook, Twitter… sobre lo que hacen los miembros de la monarquía, de la iglesia católica, banqueros, políticos, situaciones laborales, humanas… Las SOPAS, ese control que ahora quieren ejercer en Internet... Y contemplaba las luces de las barcas de los pescadores entrando en el puerto con las redes vacías casi en silencio sobre un mar como un espejo…


Cada día al despertar contemplo también a los grandes transatlánticos que cruzan el mar por el horizonte erguidos como torres de Babel, bajo un cielo azul o cruzado por esas nubes que forman las estelas contaminantes de aviones militares llamados Chemtrails, - y que ahora Alemania ya reconoce, aunque de nada sirva ya- o bajo un cielo tormentoso y un mar encrespado... Ante cualquier paisaje, contemplo esos gigantes transatlánticos pensando la felicidad que debe transportar, imagino las sonrisas de las personas que hacen realidad su sueño en un crucero. Y ayer supimos que uno de éstos transatlánticos de 15 o 17 pisos de altura naufragó absurdamente cerca de la Costa Norte de Roma; el buque se llamaba, se llama, “Costa Concordia”. Ha habido víctimas, desaparecidos, un gran desastre a la hora del rescate, un gran desastre desde el primer momento, con un irresponsable capitán que abandonó el buque y a los pasajeros antes de lo que obliga su responsabilidad y ley cívica y moral, y a pesar de tanta presunción de progresos y tecnologías.


Inevitablemente he pensado, como tantas personas, en el hundimiento también irresponsable del Titanic, donde los músicos no dejaron de tocar hasta el último momento. Inevitablemente veo la metáfora del mundo luchando por sobrevivir en un sistema insostenible pero nadie quiere dejar de tocar… Inevitablemente pienso en la soberbia de los fabricantes del Titanic que decían que era imposible que se hundiera, y se hundió en su primer viaje. Pienso en la soberbia de los constructores de las torres de Babel, o el hombre queriendo superar los límites del cielo que ve luchando e invirtiendo todo por pisar la Luna y otros planetas.

Inevitablemente pienso en las catástrofes bíblicas que tanto nos enseñaron de niñas, metáforas bíblicas de los escritos cuneiformes en las tablillas sumerias; tormentas solares, diluvios, volcanes… Catástrofes naturales. Mientras seguimos llenando las redes sociales con imágenes en directo, ayer también, la revolución de los “indignados” en las puertas del Vaticano, imágenes y realidades que no salen por las televisiones, policías que dan palos a jóvenes y mayores manifestantes, hombres y mujeres, ante los pesebres navideños aún expuestos en la Plaza San Pedro, ante las puertas del gran pesebre Vaticano montado hace siglos, imaginando a Jesucristo con el látigo expulsando a los mercaderes a las puertas del templo al grito de ¡fariseos!

(Giotto; Expulsión del Templo)

Y todo se repite, con o sin metáfora, los manifestantes son los auténticos pastores de esos pesebres navideños, los verdaderos pastores de una religión que empezó con el mensaje de paz, bondad, justicia, humanidad… Y ha terminado en una Iglesia corrupta y contaminada hace siglos por “pastores”, obispos, cardenales, papas, vestidos de sedas tafetanes y terciopelos de púrpura y oro envueltos en joyas preciosas expulsando la DIGNIDAD del pueblo, la humanidad…

Y al fin, hablamos de la tormenta solar que ha empezado ya, que suele ocurrir en nuestro planeta Tierra cada cien años, que suele durar días, semanas, y todas las consecuencias para el planeta, volcanes, mareas… todo lo que ya está escrito desde los sumerios… nada nuevo bajo el cielo.
Pero la gran preocupación de la mayoría es pensar cómo sobreviviremos si realmente ya llega esa tormenta solar, anulando los satélites artificiales que sostienen las redes sociales como un planeta envuelto en redes neuronales, formando un gran cerebro o torre de Babel... Cómo sobreviviremos, sin ordenadores, sin televisores, sin teléfonos…


Y a mí, lo que realmente me preocupa desde hace muchos años, es pensar cómo puede vivir y sobrevivir la humanidad sin valores, sin ética, sin justicia, sin moral, sin respetar las leyes naturales ni a sí mismos, sin saber organizarnos, sin unión de voluntades… sin concordia. Ésta es para mí la verdadera catástrofe. Mientras la fuerza de la DIGNIDAD humana se manifiesta en la plaza de San Pedro en el Vaticano, el buque Costa Concordia naufraga el mismo día a pocos kilómetros de Roma…

Releo éstos días el viejo libro que leíamos los “hippies” en Formentera en los años 70 y que fui pasando y aún conservo; “Las profecías del Papa Juan XXIII”; transcribo una; “Una llamada a los fieles auténticos contra dos falsas expresiones de la Iglesia; un período de lucha moral, provocado acaso por interferencias políticas, por subversiones sociales. El campo vencerá y destruirá el cemento.” Ojalá...
Sigo leyendo… y seguiré observando y escribiendo, si el cielo lo permite… Seguiré contemplando las salidas y puestas de Sol, la Luna y las estrellas, y a la humanidad, que sabemos es lo único que ha sobrevivido a todas las catástrofes.
Como decía Denis Saurat y siempre repito; "De las civilizaciones sólo quedan piedras, lo que demuestra que el ser humano es básicamente espiritual. Lo único que tiene continuidad."

La humanidad no evoluciona, recuerda.


(Texto y fotos, Eva Huarte)

5 comentarios:

  1. Yo no sé si evoluciona, pero que tú la haces más bella, sí.
    Preciosas las fotos, como siempre. Precioso el cuadro, también.
    Ojalá te oigan muchos.

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  2. Siempre tan amable, Ramón. Qué alegría que hayas tenido la paciencia de leer tanto texto en pantalla, la verdad es que han sucedido tantas cosas en los pocos días que llevamos de año que es difícil sintetizar... Pero el mensaje creo que siempre es el mismo, guiarnos más por la ley natural. No es normal una civilización enfrentada entre sí durante siglos por egoísmos vanidades y obsesiones como si fuéramos enemigos, sin respetar el lugar en el que hemos nacido, y donde estamos de paso. Creo que el ser humano necesita aprender respeto y humildad. Y creo que ésta lección sólo la tendrá por ley natural, aunque no sea esa la finalidad. Mientras, sigamos disfrutando de su belleza. Para mí es un privilegio contemplarla y fotografiarla para poder compartirla, así que celebro de verdad que te gusten también éstas fotografías.
    Gracias por tus palabras, Ramón!

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  3. Estimada Eva, coincido con Ramón y te animo a que sigas con tu mensaje.
    Sólo te puedo poner una pega y es acerca del Titanic, no se hundió, lo hundieron, fue lo que se llama un Bandera Falsa, si investigas un poco, veras que no hay restos en el caso ni indicios de que chocara con un iceberg, solo se encontraron algunos agujeros repartidos por el casco. El poder financiero actual tendría mucho que decir sobre la tragedia del Titanic.
    En este mundo " casi nada es lo que parece".
    Saludos cordiales.

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  4. Gracias Paco! Es la primera vez que oigo la teoría que expones, de la que no dudo, aunque en el caso del Costa Concordia también parece que fue la negligencia del capitán que lo hundió, como en otros casos.
    Voy a tener que investigar más sobre el Titanic, y seguro que el sistema capitalista criminal tiene mucho que ver, como comentas.
    Gracias por tus ánimos y aportación. Ya me has dado trabajo para investigar.
    Saludos*

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  5. Animo y ya me contarás lo que descubres, saludos.

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