domingo, 11 de diciembre de 2011

Hoy sólo quiero hablar de la Luna, como tantas veces...


Ya ha pasado lo peor, ya ha pasado el eclipse de Luna y grúa.

Hoy he vuelto a Barcelona, en tren; si quiero seguir escribiendo, si quiero seguir dando belleza a través de palabras y fotografías con o sin torpeza, si quiero hacer algo, sigo necesitando el medio común, el ordenador. Y he comprado uno a plazos, para poder seguir conectada con el mundo y trabajando, gratuitamente, por necesidad de comunicación, a través de Facebook, a través de este blog, que a veces abandono y siempre recupero, porque a veces siento que sólo envío señales de humo que apenas ven dos o tres que miran al cielo y a la tierra como yo.

Hace unas semanas voy observando que cada vez más se habla de política y economía en la vida real y virtual, como si fuéramos mensajeros de políticos y banqueros, como si nos viniera de nuevo la corrupción y sistema criminal, pendientes hasta de los estornudos de políticos, futbolistas, clérigos.... Se repiten noticias antiguas o del último momento. Se enlazan escritos de filósofos antiguos o modernos, a veces atribuyendo a uno lo que es de otro. Igual ocurre en obras de arte. Soy de las que avisa cuando hay un error, a veces lo agradecen y rectifican, y otras veces te increpan y se ofenden insistiendo en su error como verdad absoluta.


Lo mismo que ocurre fuera ocurre dentro. Lo mismo que hacemos en la vida llamada "real" estamos haciendo en la "virtual". Se confunden términos. Y no se sabe a veces qué es verdad o artificio. Y no sabemos si estamos trabajando intentando crear un mundo nuevo y mejor a través de lo virtual, o estamos destruyendo del todo el considerado real. A veces creo que no sabemos qué queremos, qué clase de mundo hemos hecho, hacia dónde vamos y qué estamos haciendo. Hasta dónde puede llegar lo virtual. ¿Y lo real? ¿Cuál es la finalidad de todo esto?

Por eso hace días que vivo y observo un poco alejada de todo, siempre contemplando las salidas y puestas de Sol, siempre controlando y contemplando los movimientos de la Luna y los planetas, las estrellas, las bellas constelaciones. Y hoy sabía, como comenté en mi "anterior post"; que de las 14h. a las 17'15 habría un eclipse de Luna llena total, pero coincidiendo con la hora solar apenas sería visible. Así que no he alterado mi plan de aprovechar una oferta para comprar un ordenador.  Y a la hora del eclipse, estaba en Barcelona, mirando el cielo también, con grandes estelas cruzadas de "chemtrails", y marabunta de personas sobre el asfalto semejaban estelas cruzadas como  "chemtrails".


He vuelto de nuevo a casa contemplando la enorme Luna sobre el mar a través del cristal de la ventana del vagón del tren. Estaba aún anaranjada, por los efectos de la luz crepuscular a la hora de salida del eclipse. Y ya caminando hacia casa, justo al lado, de nuevo me ha sorprendido ésta bella estampa, tan bonita, tan de sueño y ensueño, que a pesar del frío que siempre viene después de un eclipse me he parado un buen rato para contemplarla, pensando cuántas personas la estarían contemplando igual que yo. Pensando en cuántas personas la estarían fotografiando, dibujando, pintando, musicando, y cuántas personas estarían dedicándole una poesía. A esa enorme y brillante Luna subiendo por los tejados y entre los árboles, sobre el mar y sobre toda la humanidad. A esa Luna más grande más brillante y más bonita que un Sol.

En Facebook comentaban que no veían el eclipse, no sabían que ya había pasado. En la televisión el señor del tiempo ha enseñado un par de fotografías pero ningún comentario del eclipse. Ningún comentario de su inmenso y especial brillo de hoy.  Y me ha entristecido que los que hablan no sepan, y los que deberían saber no hablen... Y mientras escribo oigo los gritos de "gooool", por un hombre que habrá dado una patada a una esfera, sintiéndose así superior. Y yo me siento diminuta ante el mundo, casi ridícula, pero también privilegiada, con ese secreto especial que tenemos la Luna y yo, con ese poema de Baudelaire que le repito a veces de memoria mientras la miro y la sonrío, y sé que a Ella le gusta también. Y me hace olvidar todo lo demás, y me hace soñar, bailar, reír, cantar, escribir, leer... Son "Las bondades de la Luna" de Baudelaire:


"Tú soportarás eternamente la influencia de mi beso. Tú serás bella a mi manera. Amarás aquello que amo y aquello que me ama: el agua, las nubes, el silencio y la noche; la mar inmensa y verde; el agua informe y multiforme, el lugar donde no estarás, el amante que no conocerás; las flores monstruosas; los perfumes que hacen delirar; los gatos que se estiran sobre los pianos y que gimen como las mujeres, con una voz ronca y dulce!

Y serás amada por mis amantes, y mis cortesanos te harán la corte. Tú serás la reina de los hombres de ojos verdes, a los que he abrazado el cuello con mis caricias nocturnas; de aquellos que aman la mar, la mar inmensa, tumultuosa y verde, el agua informe y multiforme, el lugar donde no están, la mujer que no conocen, las flores siniestras que parecen inciensos de una religión desconocida, los perfumes que embriagan la voluntad; y los animales salvajes y voluptuosos que son los emblemas de tu locura.

Y es por esto, maldita criatura mía tan amada, que ahora estoy tendida a tus pies, buscando en toda tu persona el reflejo de la terrible divinidad, de la fatídica madrina, de la nodriza envenenadora de todos los lunáticos! "

Y es por esto, que hoy de nuevo, sólo quiero hablar de la Luna como tantas veces...


(Charles Baudelaire. Traducción personal al castellano de la traducción catalana de Alexandre Ferrer. Aeditors)
(Texto y fotos Eva Huarte. Respetad la autoría)

7 comentarios:

  1. Vaya, Eva. veo que te has dejado llevar por la melancolía y la tristeza, aunque tienes razón, escribir "hoy estoy triste y no sé porqué, ya es literatura".
    Y muy buena la que nos regalas en estas páginas, como de costumbre.
    Un beso

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  2. Vaya sorpresa, Paco, ya me gusta que aparezcas para darme moral, y es verdad que me he dejado llevar, parece que hay momentos que no se puede evitar.
    La frase "Escribir, "hoy estoy triste y no sé porqué", ya es literatura", la dijo Salvador Pániker, y siempre me acuerdo cuando estoy así y me siento torpe, como ya he comentado en mi página de Facebook...
    Literatura buena la de Baudelaire, ¿no crees?
    Gracias Paco* Un abrazo*

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  3. ... pura poesía tu post. Se agradece en estos tiempos que corren. Y las fotos, magníficas, gracias Eva!
    Nieves

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  4. Muchísimas gracias, Nieves. Celebro de verdad que te guste, me has dado una alegría. Aunque creo que el valor está en Baudelaire, a quien recurro siempre "por los tiempos que corren...."
    Feliz día!

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  5. ¿Qué decir de los políticos, la economía, y el acontecer diario? Hablamos de lo que quieren que hablemos, y llegamos hasta donde quieren que lleguemos, y de la forma que desean y controlan. Somos autómatas del sistema, y es una suerte poder encontrar una linterna entre la oscuridad, tu relato.

    Amiga Eva, gracias. A pesar de las pocas horas dormidas por mi propia convulsión, me levanto temprano apenas sin dormir, algo que no debo hacer, ¿y qué importa si debo o no debo hacerlo?, voy al ordenador a eliminar la basura que entra cada noche por las rendijas y, ¡maravilla!, entra alguien como envuelto en papel de celofán como un regalo, tu post. Me siento atascado, bloqueado en este momento en el que por momentos paso de cuestionarme todo a dejarme llevar automáticamente, donde me encierro conmigo mismo y me siento impotente en toda expresión intelectual, emocional, como alma indigente. Tu relato ha llegado como una luz.

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  6. Gracias Pitofiño, tu comentario llega también como una luz y un respiro. A veces también me siento bloqueada emocional e intelectualmente y aún me cierro más, convencida de que lo que escribo no dirá nada ni llegará a nadie. En cambio, suele ocurrir que muchas personas se sienten igual y se agradece el intercambio y sensibilidad. Unas personas se contentan viendo como unos hombres dan patadas a una esfera como metáfora del mundo, gritan "gol" y son felices, y otras personas nos contentamos contemplando esa esfera Lunar que a veces brilla más que el Sol, como nos ha sorprendido ésta bella Luna tras el eclipse, radiante y limpísima.
    Y no gritamos, sólo sonreímos o intentamos hacer poesía. Porque como dice mi amiga Virginia; "Es el columpio donde colgamos nuestros sueños más infantiles". Y soñar es una libertad contra la que nadie puede y nada ni nadie podrá.
    Un abrazo*

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  7. Su cuento me da cuenta de "hay golpes... yo no se..." por César Vallejo. La vida es misteriosa y nuestros sentimientos nos toca con manos diferentes. De vez en cuando la toca es un "curse" y otros un regalo. Vallase por la noche con los ojos abriertos y el corazon fuerte.

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