sábado, 22 de octubre de 2011

¿Quiénes son los terroristas?


(Harold Lloyd intentando detener las manecillas del reloj=T)

Hace días que empecé escribiendo cargada de buenas risas releyendo el libro de Fernando Trías de Bes “El vendedor de Tiempo”. Y todo encajaba; de nuevo el movimiento serpenteante por las redes virtuales convocando a salir a la calle el sábado 15 de octubre, como seguimiento o continuidad de las manifestaciones que empezaron el 15 de mayo. Todo reducido a siglas; 15-M y 15-O. Como en el libro El vendedor de Tiempo, su autor reduce nombres y expresiones a un dígito, una letra, al tiempo le llama T, al protagonista llamado Tipo Corriente le llama TC, a la mujer del protagonista le llama MTC, y así sucesivamente para abreviar porque no hay T.

Esta vez no salí a la calle donde se juntaron miles de personas, no pondré cifras para abreviar y porque cada cuál pone las que quiere, miles y miles. El motivo del encuentro era el mismo del 15-M; manifestar indignación ante tantas locuras, avaricias injusticias atrocidades y delitos que siguen cometiendo contra la sociedad los señores de la Gran Banca Española, que son los que mandan, y los gobiernos de turno sin izquierda ni derecha ni mucho menos centro; marionetas representando a la Banca que utilizan el miedo amenazando y sometiendo constantemente a la sociedad, ahogándonos con impuestos por encima del sueldo base medio de 600 euros, el más bajo de la Comunidad Europea.

Pero los motivos para manifestarse en la calle siguen aumentando desde el 15-M; han recortado presupuestos de Educación y Sanidad, base de toda sociedad civilizada (ya no hablamos de democracia), han prescindido de servicios sanitarios y así de su personal, han continuado sacando de sus casas a miles de personas y familias, han continuado cerrando empresas que no pueden pagar los impuestos e hipotecas que siguen exigiendo los Bancos y Cajas, embargando sueldos, viviendas… Los juzgados siguen llenándose de “sumarios” de embargos, la razón siempre la tiene el Banco o propiedad. Ya nadie puede tener casa, ni trabajo ni comida, ni siquiera puede ponerse enfermo, se cierran servicios sanitarios hasta en los pueblos, se reduce el personal de urgencias… Políticos monárquicos y banqueros no se pondrán enfermos, porque están bien alimentados. Así que el problema es del pueblo; prohibido ser pobre, hazte banquero político o delincuente, para el caso es lo mismo. Sal a la calle o te echaremos nosotros a patadas, y así seguimos robando tu T tu energía y así seguimos llenando diarios televisiones y medios oficiales manipulando tu energía tu T, tu vida... Y más, de cara a las elecciones… de nuevo.


Digo, cuando empezaba a escribir llena de risas e ironías recibo la llamada de mi hijo que dice que no podrá seguir ayudándome porque el procurador del falso juicio y falsa denuncia por falso desahucio le ha cobrado de momento 700 euros.
La falsa deuda sigue aumentando con el T, además de tener que pagar gastos de juicio y vicios varios, le embargarán parte del sueldo que aún no ha ganado porque aún no ha trabajado. Así siguen chupando el T de las personas, trabajar más y más para que los jueces abogados banqueros y vampiros varios puedan seguir chupando más y más tu energía tu vida y tu T.

Pero de pronto todo se ha olvidado; las manifestaciones, los recortes presupuestarios, los desahucios, la falta de Dinero, las manifestaciones de millones de personas en el mundo entero… De pronto anuncian el final de la actuación de la banda terrorista con las siglas ETA. Y de nuevo la sociedad casi entera vuelve a poner su mirada al Norte. Todos se felicitan por un vídeo que llevan años sacando de tres figuras con la cara cubierta por un trapo blanco y dos orificios para los ojos. El distintivo, la boina. Esas imágenes diciendo que es el final y que tantas veces hemos visto, aunque con el modelo del pañuelo más sofisticado a medida que pasan los años y el T.

Sin respuesta a la gran manifestación de miles de personas, sin respuesta a los problemas sociales humanos sanitarios educacionales cívicos... Sólo el golpe de efecto de que la banda terrorista ya no actuará más, que es el fin definitivo. Y así todos contentos volverán a acudir a las urnas pensando que los malos se han acabado y el gobierno, y todos los hasta ahora nuestros enemigos, han vuelto a convertirse en los buenos, que nos cuidan la salud y nos protegen y protegerán...
De nuevo los políticos banqueros y urnas se hacen imprescindibles...

Por esto se me ha ido el buen humor, por todo esto dejé de escribir en divertimento, por esto no volví a salir a la calle el 15-0. Ya conozco la mentalidad y estrategias de los poderosos y su necesidad de robarnos energías y T. Y conozco también la necesidad del pueblo de no perder su inocencia, a pesar de las experiencias en engaños y estrategias políticas.


Por esto me limito día a día a contemplar la salida del Sol sobre el mar, pensando qué puedo hacer para que los vampiros no chupen el sueldo aún no ganado a mi hijo, rompiéndose la espalda como estibador en el puerto de Barcelona noche y día, sin ayuda familiar, con un padre cargado de propiedades que la ley jamás ha obligado a proteger a su hijo (ya no hablo de mí, el rico y poderosos siempre tiene razón). Pienso qué puedo hacer para que la propietaria de la casa que alquilé y arreglé negándose a cobrarme echándome a la calle con miles de libros y obras de arte retire la falsa denuncia, deje de querer cobrar lo que se negó a cobrar para poder echarme. Qué puedo hacer para que los jueces consideren que el hecho de dejar a una persona en la calle sea suficiente castigo por una deuda económica, falsa o no.

¿Qué puedo hacer? Pienso en escribir cartas a todos los diarios explicando el caso y pidiendo ayuda para que no toquen el sueldo del trabajo de mi hijo. Pienso escribir a la propietaria para que retire esa falsa denuncia y se acabe esta guerra, que me cobre en libros u obras de arte, lo único que tengo. Pienso escribir y escribir sabiendo que nada conseguiré. El problema está ahí, es general, no sólo en mí. Me atrevo a pedir ayuda económica a amistades que sé que podrían ayudarme, sin tener respuesta. Me atrevo a presentarme en la casa de la antigua propietaria, sin tener respuesta. Y me atrevo a escribir estas líneas simplemente denunciando, sabiendo, que según jueces y leyes, mi hijo y yo somos los terroristas.

He propuesto mil veces una DESOBEDIENCIA CIVIL, no es suficiente salir a la calle, vampirizan nuestro tiempo y energías. Más útil sería ponernos TODOS de acuerdo y dar la espalda al sistema; negarnos a pagar impuestos, retirar el dinero de los Bancos, no votar, no obedecer sus amorales y criminales leyes… El único idioma que entienden los poderosos. Pero la mayoría social no se atreve, sigue con el miedo dentro de volver a la pobreza casi olvidada. Siguen necesitando confiar en los poderosos, en banqueros y sus títeres políticos. Olvidando el devastador mundo que estamos dejando a nuestros hijos, dejando en herencia los mismos problemas.
Y esto no es dignidad, respeto a nosotros mismos y a nuestros hijos. La única obligación que tenemos.



Siempre termino quedándome prácticamente sola con mis teorías o como me dicen, "utopías"... Siempre termino refugiándome en los libros y rezando al más allá pensando que algún ángel o buen espíritu me escuchará, queriendo mi aislamiento y soledad, incapaz de luchar más. Mientras día a día me siguen llegando noticias de personas queridas a las que les han quitado la empresa familiar o la vivienda… Eso sí, casi todos contentos con la noticia de ETA, olvidando quiénes son los verdaderos terroristas que nos chupan la vida.

Y ya no digo más, me han fastidiado el escrito que estaba haciendo, pero quiero terminar este con unas palabras magníficas de Fernando Trías de Bes en su libro "El vendedor de Tiempo":

“La economía debe integrar aspectos que vayan más allá de lo convencional. Erich Fromm lo planteó en su momento: "¿Por qué hemos de tener individuos enfermos para conseguir una economía sana?". La economía aguanta (de momento), pero muchos individuos, no. Y no olvidemos que la economía la sustentan, sobre todo, los individuos. ¿Qué está pasando? Se precisa, urgentemente, una utopía para reemplazar a las que se perdieron. Hay crisis de utopías, de eso estoy seguro.

Mi buen amigo Mario Alonso Puig, a quien debo este párrafo, explica a menudo un cuento en el que el Miedo es el único que consiguió llevar el cadáver del Amor hasta el Señor de las Tinieblas. Pero es solamente un relato, igual que lo es "El vendedor de Tiempo". La realidad es que el amor siempre vencerá al miedo, pues la supervivencia de la humanidd se debe al amor, por mucho dolor y odio que hayamos sido capaces de crear. No será diferente con el sistema actual que nos gobierna. Tiene muchos aspectos positivos, pero a menudo esclaviza en demasía y provoca dolor al individuo que se esmera en sostenerlo. El ranking de países por índice de riqueza ordenado de mayor a menor es casi clavado al de índice de depresiones en el mismo orden. Los ciudadanos de este mundo sentimos la imperiosa necesidad de liberarnos de los yugos que nos imponemos a nosotros mismos para aligerar la carga que nos impide contribuir a un mundo mejor."

Al final, el TC protagonista del libro que se inventa la venta de fraquistos con T, termina haciéndose millonario y llevado a la cárcel por el gobierno, ya que la sociedad vende sus casas hipotecadas con tal de tener T. Los Bancos deben 35 años de T a las personas...

(Quizá otro día con mejor humor y T vuelvo a hablar de este magnífico libro)


(Texto y fotos Eva Huarte)

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