domingo, 9 de octubre de 2011

LLuvia de estrellas sobre el mar*


Es gracioso; desde niña contemplaba el cielo y los sabios payeses y pescadores me enseñaban a leerlo, además de la abadesa del convento que era sabia de nacimiento imaginación y conocimiento, y consentía que estuviera horas acompañada del payés leyendo las constelaciones nocturnas, intentando entender los movimientos del universo.

Durante toda mi corta o larga vida no he dejado de maravillarme con el cielo y la mar, el Sol, la Luna y las Estrellas. (Lo escribo en mayúsculas por mi máxima adoración diurna y nocturna, por mi amor y benevolencia, como reverencia.)


En Formentera, Cap de Creus, Cadaqués, Canet, incluso en Suiza, Andalucía... En todas las tierras que he pisado he alzado mi mirada al cielo y al horizonte. Y siempre la misma belleza, el mismo maravilloso e inaudito espectáculo. Estrellas, constelaciones enormes, como Taurus, constelaciones pequeñas, racimos de estrellas. La Luna en cualquiera de sus fases, conociendo bien su recorrido y movimiento. Estrellas que chispean guiñan y sonríen, estrellas enormes y fijas, humildes y sublimes. Estrellas que parecen caer y desaparecer... El gran espectáculo y milagro de la vida. El baile nocturno del Universo entero.


Incluso cuando escribía diariamente en distintos diarios barceloneses, siempre procuraba, -en mi entradilla libre- hablar de la fase Lunar, del cielo nocturno sobre la ciudad. Pero en cuanto se inyectaron los ordenadores, los teléfonos móviles, etc., todo se intercomunicó, todos empezaron a hablar de la Luna y del Sol, de las estrellas, sus lluvias, las constelaciones.... virtualmente. Las televisiones, con sus señores o señoras del tiempo, nos "enseñaban" y "enseñan" también las fases Lunares o anunciaban fenómenos astronómicos "insólitos"... Muchas veces no he podido reprimirme de enviar una carta a tv3 para indicar que; cuando ha dicho (fulanito) Luna llena, debía decir que es Luna menguante. Por ejemplo. Guardo esas cartas. Sólo leen el Meteosat o el satélite artificial de turno. Y todos los medios oficiales y virtuales invitan a ver el espectáculo que siempre ha estado y está ahí, como si fuera un fenómeno especial e insólito. Es divertido.


Y seguimos con las tecnologías que nos señalan las lluvias de meteoritos como algo especial, y peor, terrorífico. Algunas páginas en internet señalan que es el principio de la catástrofe del próximo y cercano 2012, que augura cosas terribles. Otros (la mayoría de países latinoamericanos) hablan de lo espiritual, de la salvación o castigo de la humanidad, influídos todavía por la imposición católico-cristiana de los conquistadores españoles. Todos rezan sin perder la esperanza cristiana, mientras en casi todo el mundo votan a políticos y banqueros que destruyen sus vidas familias y casas. La humanidad no puede perder la esperanza.
Pero quizá, de no habernos separado tanto de la naturaleza, ahora seríamos un poco más sabios, o simplemente humanos, normales. Ahora todos quieren tener la exclusiva mundial de una terrible o magnífica lluvia de estrellas o meteoritos, como mensaje meláncolico catastrófico o salvador, o como simple castigo por lo malos que somos..


Anoche anunciaban la lluvia de meteoritos de las Dracónidas, en la constelación del Dragón, diciendo que es la mayor lluvia y... bla bla bla... Lo de cada año por televisión, móvil, grupos astronómicos... Y contemplé todo el cielo nocturno desde los cuatros puntos, en un punto reducido, luego en otro punto más amplio. Y descubrí algo que sentí y supe sólo para mí. Eso no lo dará el señor o señora del tiempo por televisión. Porque como decía Gil Scott-Heron; "La revolución no saldrá por televisión." Y fui a dormir feliz...


Al despertar he visto esa misma lluvia de estrellas sobre el mar, dormidas o cansadas quizá del baile de la noche pasada. He ido enseguida a la playa, riendo como una niña en la orilla jugando con otras niñas, y unas olas enormes que parecían querer devorarnos como dragones. Pero en realidad jugaban como nosotras para escuchar nuestras risas... Y todo eran estrellitas que despertaban de nuevo felices tras el baño en el mar. Ese ha sido el verdadero mensaje; La belleza de la vida, la alegría de estar viva y disfrutar del Universo entero. El mar siempre como espejo del cielo, y el Sol lanzando las estrellas al mar para que despierten y vuelvan a bailar. Es una fiesta universal.

Es una pena no ser poeta (o "poetesa", como me llamaban en Cadaqués y Formentera) en estos mecánicos tiempos, y recurro a un precioso poema del pintor poeta (y buen amigo ya fallecido) Albert Ràfols-Casamada, "SIGNES"*, que traduzco del catalán, y nos pinta las imágenes y belleza que intento dar:

*SIGNOS*

Hay un tiempo callado donde las hojas nacen
La ventana es un espejo donde te transformas en nube
Un espacio contenido en otro
El sonido del tren transforma el paisaje
Saltan las cerezas alrededor de la botella
El rostro expectante de las cosas
Contactos irisados
La compacta calidad de un cuerpo
El polvo de yeso del silencio
Los caminos son el juego del destino
Azar y viento sobre la llanura blanca
Raíces y ánforas
Chispazo estelar en el fondo de los ojos
Los límites inconcretos de la mañana."

(SIGNES; Angle de Llum; A. Ràfols Casamada)

(Texto y fotos; EvaHuarte)

3 comentarios:

  1. Iba yo a pedirte oros
    (el jueves, a mediodía, los plátanos y acacias que hay entre el bar y mi curro me regalaron oro verde y rojo, diez minutos, entre el almuerzo y el regreso a la galera, de fiesta de otoño, de luz caliente y aire fresco, de brillos y sombras... Y pensé en pedirte estos colores...)
    Pero el azul que nos vienes trayendo es perfecto... Ya vendrá lo otro, no te apremio.
    Gracias, Eva, otra entrada magnífica.

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  2. Gracias a ti ramón, siempre es un placer.
    Y yo también quiero oros! :))
    De momento sigo con zafiros y diamantes, ya sabes que es mi habitat preferido, y sabiendo que se pueden acercar los fríos, intento empaparme al máximo.
    Ya llegará, como dices. Prometo en la próxima hacer paisaje otoñal, y te lo dedicaré, si el cielo lo quiere, pues por aquí todavía está todo verde. Parece que el verano quiere compensar ahora el julio tan frío que hizo. Y ya sabes que voy con el tiempo. De noche, lluvia de estrellas en el cielo, de día en el mar. Es un privilegio que hay que aprovechar ¿no crees?

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  3. Hola Eva! Coincido con Ramón, una excelente entrada. Me relajó en demasía. He descubierto que gran parte de los hoteles 4 estrellas en argentina me sirven para relajar y escribir... Gracias por todo! Saludos!

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