domingo, 2 de octubre de 2011

El silencio de las sirenas


Siguen los días otoñales de azules y jades, diamantes y esmeraldas, del sonido de los árboles que van desnudándose, y el silencio de las playas con el sonido del viento sobre las olas vistiéndose de diamantes. Y pienso si es ese el canto de las sirenas, y pienso si es ese también su silencio, mientras voy siguiendo mi sombra cada vez más alargada, mientras Sol y Luna comparten su belleza las mismas horas. Son las horas del equi-nocio, que equivale al equi-librio de las horas diurnas y nocturnas de otoño.


Consulto tantos libros, tanta literatura escrita sobre el canto de las sirenas, esas criaturas míticas del imaginario masculino, que casi enloquezco y no sé dónde terminar. Comparto en mi página de Facebook fotografías de olas y sombras bajo el título "El silencio de las sirenas", y Xavier Perarnau, -una de mis amistades con magníficas aportaciones- comparte opiniones y tantas bellas narraciones a propósito de las sirenas, a propósito de Lampedusa y su "Lighea", que empiezo a devorar sus lecturas recomendadas y todas las que tengo en mi biblioteca, y en casi todas encuentro las mismas referencias. "Las sirenas, ondinas, hadas, no tienen alma".


En casi todas las narraciones de grandes autores se interpreta a la sirena como criatura sin alma, algo que veo también típico del catolicismo hasta el medievo, "la mujer sin alma", decían, la que necesita del hombre para estar viva, y el hombre que le da el alma muere ante la belleza y/o "maldad" de la sirena... Criatura benéfica y maléfica, generosa e ingrata, como ONDINA.

En la narración de Lampedusa, LIGHEA, se habla de la biblioteca donde está también el libro ONDINA, de Friederich de la Motte Fouque, y tomo y releo el libro que tengo con magníficas ilustraciones de Arthur Rackham, y las mismas referencias:

"La mujer-hada, la mujer-ondina desaparece y es causa de la muerte del caballero. Todos recordamos las leyendas de los lagos, ríos y fuentes encantadas, donde terminan ahogados los seguidores de estas náyades maléficas, a pesar suyo." (Dice Carmen Bravo-Villasante en su prólogo)

"E.T.A. Hoffmann, amigo de Fouqué y entuiasta de estos mitos extraños y maravillosos, se inspira en Ondina para escribir una ópera del mismo nombre en 1816, que pone en escena con escenarios del propio Fouqué. Posteriormente A. Lortzing, en 1845, escribe otra ópera sobre Ondina, y en 1950 J. Anouilh escribe de nuevo sobre Ondina. Andersen se inspiró en Ondina para su cuento "La sirenita".


Y aconsejo esta lectura de Maria José Peña (UAB)que me envía Xavier Perarnau:

"A pesar de formar parte del imaginario popular, o precisamente por ello, parece
que las sirenas apenas despiertan el interés intelectual de los estudiosos de la tradición clásica. Sin embargo, hay en ellas un ambiguo atractivo que merece atención y reflexión; son seres negativos y positivos, benéficos y maléficos, símbolos de seducción, la seducción de un espejismo; las sirenas son engañosas, porque prometen lo imposible y acaban llevando a la muerte. Los relatos sobre sirenas son abundantes; los comentarios sobre ellos, escasos; los que aquí presento, a excepción de la Sirenita, de Hans Christian Andersen, resultan casi desconocidos en el contexto de los estudios clásicos."
()
A partir de un relato corto de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, que narra la relación amorosa de un profesor de griego con una sirena, se estudia, a través de los textos, la transformación iconográfica y simbólica de las sirenas desde Homero hasta los escritores de los siglos XIX y XX."

Maria Jose Peña UAB Departament de Ciències de l'Antiguitat i de l'Edat Mitjana:

http://ddd.uab.cat/pub/faventia/02107570v29n1/02107570v29n1p119.pdf


Y fue casual que al enlazar en Facebook mis fotografías de olas y sombras pusiera el título "El silencio de las sirenas", pensando en la contra de su mítico canto. Y leyendo y releyendo descubro el escrito de Franz Kafka bajo el mismo título, y con él me quedo:

"El canto de las sirenas lo penetraban todo, y la pasión de los seducidos hubiera roto trabas más fuertes que cadenas y mástiles. Ulises, aunque acaso enterado, no pensó en eso. Confió plenamente en su puñado de cera, en su manojo de cadenas, y con inocente alegría, contentísimo con sus pequeñas astucias, navegó al encuentro de las sirenas.
Pero sucede que las sirenas disponen de un arma más terrible aún que su canto. Es su silencio. Acaso era imaginable -aunque, por cierto, eso tampoco había ocurrido- que alguien se salvara de su canto; pero sin duda alguna nadie podía salvarse de su silencio."

El silencio de las sirenas.


(Texto fotos y vídeo, Eva Huarte. Se ruega respetar autoría)

4 comentarios:

  1. Me ha llegado bien por correo el enlace:
    Muy interesante. Sin duda todos tenemos en mente, las sirenas de Ulises y su canto. También pienso en el silencio que comentas, si los silencios en ocasiones dicen más que las palabras. Las sirenas como seres mitológicos y mujeres tienen el encanto del misterio.
    Preciosa foto de agua cristalina, con pez incluido, soñaremos que tal vez un día se convierta en una sirena.
    Muy bien documentado todo, buscaré alguna de esas magnificas lecturas que ten inspirado tanto.

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  2. Celebro que te hayas subscrito para recibir los nuevos posts directamente por correo y te lleguen bien. Gracias Carmen.

    La verdad es que supongo que adivinas que hay tanta documentación sobre el tema de las sirenas que no digo nada, nada es bastante, he ido cortando documentación que había puesto para no hacerlo largo, y un libro me ha llevado a otro...
    Pero mira, no descarto volver a tocar el tema, casualmente acabo de recibir un vídeo de "Isla del coco" donde aparecen figuras que aseguran son sirenas... Miraré de aportarlo quizá en otro post, y hablar más con referencias "reales vivenciales", como las historias que me explicaban los viejos pescadores en Formentera hace años...
    Eso sí, todo está envuelto en misterio, el hombre necesita de ese misterio, mira las mitologías y religiones, llenas de misterios, sin saber qué es "verdad o artificio"
    En eso estamos :))

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  3. Estupendo post Eva, rezuma belleza y poesía. Casi me imagino amarrado al al mástil con los oidos tapados, como Ulises.Me encanta el texto, las fotos y la inclusión de esta nueva forma de lenguaje que aparece cada vez más en los blogs, el video.

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  4. Gracias Paco! Celebro que te guste, y tienes razón, cada vez se incluye más el nuevo lenguaje del vídeo, lo hace todo más completo y fascinante, aunque también ceo que deben ser de corta duración. Internet es la inmmediatez, y como dicen las personas más expertas, "no deja poso".

    Y cuidado no te ocurra como a Ulises, no queriendo escuchar el canto de las sirenas olvidó la fuerza de sus silencios :))

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